Primer concepto: "Nos llevamos un buen resultado jugando mal. El análisis coherente me hace crecer. Si digo algo que no vi, involuciono". Segunda reflexión: "No está mal decir que no se jugó bien. El problema es cuando decís algo que no pasó". Tercera frase: "Hicimos lo que teníamos que hacer, ganar. Ya jugamos con equipos importantes. Ahora se viene una seguidilla de encuentros ante equipos que están arriba, además del clásico, y tenemos que levantar el nivel futbolístico para seguir arriba". Diego Osella ya no sorprende, porque siempre se expresó haciendo gala de la autocrítica. Algo muy ausente dentro del mundo futbolístico y que a muchos sigue sorprendiendo por confesarlo públicamente, sin buscar excusas ni pintar una situación que no fue tal. Entonces es para destacar que se exprese de tal manera y reconociendo lo que en realidad se observó en Parque Patricios. Caso contrario se estaría mintiendo a sí mismo.
































