Newell’s necesita encontrar una regularidad en el funcionamiento del equipo. Así no cae en tantos desniveles de una fecha a otra que le terminan jugando en contra y le impiden mejores resultados en la Liga Profesional, fundamentalmente de visitante, condición en la que todavía no pudo ganar. En esa búsqueda, al menos encontró una relativa estabilidad en la mitad de la cancha. Por tercer partido seguido fueron titulares Iván Gómez, Juan Sforza y Cristian Ferreira. Y, si no surge ningún imprevisto, repetirán el lunes contra Colón. Es toda una señal de que Gabriel Heinze considera que son los indicados para repartirse el medio, aunque a este tridente todavía le falta ser mucho más efectivo en la generación de juego.
El aumento de situaciones de gol que tuvo Newell’s contra Barracas Central en relación a otras presentaciones fue consecuencia de una mejora en la elaboración de jugadas. Pero le sigue faltando. Es una de las mayores deudas del conjunto de Heinze. Y buena parte de la responsabilidad es de los volantes. Esa falta de fútbol complica los intentos ofensivos y entonces el conjunto rojinegro depende de una pelota parada para aproximarse con riesgo. No es casualidad que tres de los últimos cuatro goles llegaron de tiros libre o de esquina.
Por cualidades, por la destreza con la pelota, la gambeta y la pegada, las expectativas en relación a la construcción de juego se enfocan en Cristian Ferreira. La tarea del entrenador fue ponerlo a punto después de una escasa participación en el último semestre de 2022 por las lesiones. Un desgarro previo al inicio de la presente liga que sufrió el volante izquierdo le puso un nuevo obstáculo, pero desde la 3ª fecha, contra Defensa y Justicia (0-1), apareció en el equipo. Ingresó desde el banco y le cambió algo la cara a Newell’s, aunque no fue suficiente para empatarlo. Los tres partidos siguientes estuvo siempre en la alineación titular, con rendimientos dispares. En los que fueron sus mejores pasajes, distribuyó con acierto y clarificó el juego. Una de las deudas que tiene pendiente es pisar el área contraria con mayor decisión.
Sforza cumple una función diferente en el sector medio. Es el enlace entre la defensa y la mitad de la cancha, con la misión también de abastecer a los que se mueven en ataque. Comenzó la liga en buen nivel y paulatinamente fue declinando. Se repitió en toques cortos, hacia los costados y hacia atrás, sin influir en la gestación. No lanzó esos cambios de frente profundos hacia alguna de las bandas que tan bien sabe ejecutar. Volvió a mostrar un poco de su mejor versión en el triunfo contra Barracas Central, siendo ese volante central con panorama y criterio. Y que se desempeña con gran personalidad, pese a sus apenas 21 años. No es casualidad que ya haya lucido la cinta de capitán.
Desde la primera fecha, Sforza fue titular. Lo mismo Iván Gómez, siendo el volante interior por derecha. Llegó al club como uno de los refuerzos y de a poco se fue adaptando. Sobresalió desde el inicio por la actitud para pedirla, procurando darle dinámica al equipo avanzando con pelota al pie, ya sea intentando progresar por el costado o con diagonales hacia el medio. La faltó una mejor resolución para que cada intento termine en algo fructífero.
En la otra faceta del juego, el defensivo, también los tres tienen cuestiones a corregir, si bien en la última fecha hubo una evolución. Sforza volvió a tapar huecos hacia atrás con inteligencia y no le ganaron la espalda, y Gómez le dio una mano y colaboró mejor en la contención. Ferreira también cubrió espacios y aportó en la recuperación, aunque en su caso es el que menores obligaciones tiene en esa materia.
Sin descuidar ni desatender el trabajo de contención, es imprescindible que contribuyan en una dimensión mayor para que Newell’s tenga más fútbol. Que ellos sean capaces de abastecer de juego a sus compañeros, quienes también deberán mostrarse y ser una opción de pase.
Desde que Heinze los llevó a compartir por primera vez una cancha, durante la segunda etapa ante Defensa y Justicia, los hizo jugar siempre de titulares: Banfield (2-0), Instituto (1-3) y Barracas Central (1-0). Hoy son las principales opciones en cada uno de los puestos del medio. Y por eso Newell’s necesita que rindan a pleno.
El recambio
Pablo Pérez es el mediocampista que mayores veces utilizó Heinze a la hora de meter un cambio en la liga. Es un futbolista dotado, pero no está para grandes exigencias y por eso comenzó siempre desde el banco. El resto de los volantes del plantel son juveniles a los cuales el entrenador va llevando muy de a poco. Ellos son Marcos Portillo (23), Guillermo Balzi (21), Lisandro Montenegro (19), Marcelo Esponda (20) y David Sotelo (19). Por todas estas razones, Gómez, Sforza y Ferreira se consolidan de titulares.
Pérez ingresó en 5 de los 6 partidos de la liga, ya sea para jugar de volante interior o central, en este último caso para ocuparse del traslado del balón y en mucho menor medida para la recuperación. Con pocas intervenciones, es habitual que resuelve lo que otros necesitan intentarlo muchas más veces.
Balzi es el reemplazante natural de Ferreira. Cuando este último no estuvo en condiciones físicas para el debut, Balzi fue el volante izquierdo. No anduvo y desde ese momento siempre permaneció entre los suplentes.
Heinze decidió al partido siguiente, contra Vélez, que Montenegro juegue en lugar de Balzi. Fue su debut en primera y se mostró atrevido, aunque resultó discontinuo. Al igual que su compañero, tampoco volvió a sumar minutos.
Portillo intervino en un solo partido y fue titular, contra Defensa y Justicia. Ferreira recién volvía de la lesión y todavía no estaba para los 90’. Portillo jugó de mediocampista interior y no pudo imponer su dinámica.
En tanto, Heinze dijo que a Esponda lo tiene en cuenta para desempeñarse de volante central. Con Sforza inamovible y jugando siempre hasta el minuto final, el juvenil siguió todos los partidos desde el banco.
Por su parte, Sotelo es un volante derecho que aún no debutó. Fue suplente en los dos primeros partidos y luego no lo convocaron.