Claro que la bronca y el fastidio fue el denominador común en el Coloso cuando en tiempo de descuento se consumó el empate de Patronato, que privó a Newell’s de ser el único puntero de la Liga Profesional, aunque igual el punto obtenido tras el 2 a 2 le permite al rojinegro ser líder junto a Gimnasia.
Es que la mesa estaba servida para otra victoria, tras un primer tiempo solvente y efectivo. La noche presumía otra alegría en el Parque. Pero en el segundo tiempo, la lepra se enamoró y obnubiló con la victoria y sólo se preocupó por defenderla.
Entonces el rival se le fue metiendo en el área de Ramiro Macagno como una enredadera molesta y al final le terminó atragantando el festejo al equipo de Sanguinetti, que pagó carísimo apostar todas las fichas al escudo defensivo, que esta vez se quebró. Vaya si es notable y meritoria la campaña rojinegra, que lo encuentra como puntero, aunque igual se quedó masticando bronca por el triunfo truncado.
Newell’s había comenzado hecho una tromba y a puro vértigo le metió dos piñas a Patronato. Con goles típicos de la escudería de Sanguinetti. Primero un centro notable de Sordo a la salida de un córner para el cabezazo limpio de Gustavo Velázquez. Luego una contra furibunda, con Julián Fernández para Panchito González y tras el centro la arremetida letal de Ramiro Sordo, el sorpresivo goleador rojinegro con cuatro gritos.
Ese primer tiempo pareció alcanzarle a Newell’s para resolver al acertijo de Patronato. Pero nada de eso ocurrió. Porque no siempre la defensa y el arquero pueden sostener el arco blindado. Y anoche, en la etapa complementaria, la resistencia leprosa se quebró. La visita alcanzó un empate que a nadie de los presentes en el Coloso sorprendió porque el triunfo estaba atado con alambre en el final.
Incluso Sanguinetti puso a Facundo Mansilla en el epílogo y juntó cuatro zagueros centrales en cancha para fortalecer la retaguardia. Pero tampoco alcanzó. En tanto, no lució totalmente recuperado del Covid Armando Méndez, que se lo vio contenido y no estuvo afilado como siempre. Es más, Garro que pintaba para suplantarlo, ni siquiera ingresó como relevo.
Es cierto que ni bien se consumió el fastidio por el empate, la gente despidió al equipo con un aplauso por la entrega, los momentos de fútbol agresivo y porque en definitiva Newell’s es uno de los líderes de la Liga Profesional. Ahora la cima del torneo es compartida con Gimnasia, ambos con 14 unidades.
También la lepra marcha invicto jugadas seis fechas y eso no es un dato menor. El próximo escalón será visitar a Platense el sábado en Vicente López, para sacarse el sabor amargo del empate en el final, que tuvo más gusto a derrota que a igualdad. A su vez, fue llamativo que Nico Castro, tras frustrarse su venta, no ingrese ni un minuto.
Entre lo positivo hay que decir que fue auspiciosa la presentación en sociedad del refuerzo Cristian Ferreira, que pidió la pelota, metió asistencias y tiró un caño sensacional que levantó al estadio. Y por supuesto destacar el momento notable de Ramiro Sordo, que con cuatro goles es el artillero leproso en la Liga.
Newell’s está redondeando un gran torneo, con protagonismo, determinación y una idea de juego clara. Ayer le faltó astucia y solidez para cerrar un triunfo que tenía a tiro, ante un adversario muy débil, pero lleno de dignidad para jugar al fútbol.
En la semana en que la economía del país es pura incertidumbre, Newell’s no pudo crecer, tenía efectivo en el bolsillo, pero el rival se lo fue consumiendo y así apenas le quedó una moneda para al menos sostener la punta, lo que no es poco. Parecía que estaba listo para seguir sólo arriba de todos. Igual, con bronca y todo, bien por Newell’s.
De imbatible a vulnerable
Los dos goles que le anotó Patronato interrumpieron una racha invicta de cuatro partidos que llevaba Newell’s sin que le conviertan. La fragilidad que mostró ayer le impidió irse con su arco en cero. El único tanto que había recibido la lepra hasta anoche fue a través de un penal que le señaló Giuliano Galoppo, de Banfield, en el debut.