Ovación

Newell's reaccionó pero el coraje del final no alcanzó

Newell's fue una sombra en la etapa inicial, pero en el complemento reaccionó. Igual, Kudelka no pudo salir de perdedor.

Viernes 05 de Marzo de 2021

El pobrísimo primer tiempo de Newell’s fue irremediable. Porque en los 45 minutos iniciales el equipo de Kudelka jugó a la ruleta rusa, se regaló atrás, se confundió en el medio, no tuvo juego en tres cuartos y arriba fue puro instinto individual. Por eso, Independiente sin despeinarse le sacó dos goles de ventaja y lo dejó casi de rodillas desde lo táctico. En el complemento llegó la reacción leprosa a pura vergüenza, con más coraje que ideas. Maxi Rodríguez descontó y el empate no estuvo tan lejos. Pero el daño ya estaba hecho. La noche no tenía espacio para la heroica y así Newell’s terminó con el mismo resultado que en los últimos tiempos: la derrota.

Desde lo táctico y lo estratégico Newell’s jugó un primer tiempo espantoso. Es cierto que en los jugadores rojinegros hubo enjundia y amor propio, pero con ese manojo de voluntades está claro que no le alcanzó. Porque en el planteo, el desarrollo del partido y el funcionamiento colectivo Independiente supo qué hacer y Newell’s no. Incluso, el rojo capitalizó sólo con orden los horrores en el retroceso leproso y por eso el 2 a 0 parcial de la visita fue inobjetable, casi una sentencia previa de lo que sería una noche muy oscura en el parque Independencia.

Newell’s lució nervioso, impreciso, aturdido, irresoluto, descompensado, endeble atrás e inofensivo arriba. Un combo letal para un equipo que debía dar una respuesta futbolística contundente para oxigenar el ciclo de Kudelka y, muy lejos de eso, la lepra agudizó la crisis, multiplicó las dudas y disparó los interrogantes.

La defensa y el mediocampo entregaron una estancia para que el pícaro Sebastián Palacios, ex jugador de Newell’s, corra en soledad desde el mediocampo y sentencie ante la salida de Aguerre. Hasta pareció fácil para la visita la forma inocente con que se puso en ventaja. Maxi, Pablo Pérez, y Nacho no engranaban y todo se hacía demasiado cuesta arriba.

Encima Orihuela entregó pésimo, entre Palacios y Fabricio Bustos lo burlaron a él y Lema y el lateral visitante entró como pancho por su casa al área leprosa y facturó con un tiro por encima de Aguerre. Otra vez Newell’s destartalado debió sacar del medio. Es cierto que una pelota dio en la mano de Blanco dentro del área y Echavarría no sancionó penal. Al descanso.

En el complemento ingresó Cristaldo sobre la izquierda. Maxi Rodríguez lo habilitó profundo y el remate del Churry chocó con los reflejos de Sosa. Otro delantero a la cancha: Cingolani, que asistió a Maxi y el tiro de la Fiera no prosperó. Newell’s salió a vender cara la derrota, se plantó en campo contrario y empujó.

Independiente aguantó la diferencia, cerró espacios y esperó agazapado para meter una contra. El paso de los minutos conspiraba como el peor enemigo leproso porque también el desgaste físico empezaba a hacer mella.

El último intento fue con los ingresos de Belluschi y Negri, dos de las incorporaciones leprosas. Gran centro de Llano y cabezazo de guapo de Maxi para el descuento y encender la esperanza para el tramo final. Gran jugada de Llano, pero levantó el disparo. La lepra estuvo cerca del empate, pero el daño ya estaba hecho. El flojísimo primer tiempo lo condenó. El aturdimiento inicial no tuvo remedio. Y fue el mismo final: la derrota.

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