Newell's trajo hasta ahora diez refuerzos para afrontar el Apertura, y hasta pudo resolver sobre la hora del inicio del Apertura el arribo de un volante central. Todo parece encaminado, en orden, mediante un trabajo a contratiempo, muy esforzado y prolijo de la nueva dirigencia, en un escenario de grandes apremios, necesidades y carencias económicas producto de la pesada herencia de la gestión anterior.
En este mercado, la cúpula leprosa parece haberse movido con acierto, muy por encima de lo esperado en este contexto, para poder esquivar los problemas y darle mayor calidad, determinación, alternativas y un camino de recomposición a un plantel que venía atormentado, entrampado y detenido en sus propias vacilaciones y crisis.
De esos diez refuerzos, seis tienen chances concretas de aparecer en el elenco titular rojinegro en el primer tramo del certamen. Poco más de la mitad. A tan poco del comienzo del torneo, es un elemento que juega a favor.
Newell's y los refuerzos "titulares"
El experimentado arquero Martín Arias, los defensores Oscar Salomón y Bruno Cabrera; el mediocampista central Rodrigo Herrera; y los atacantes Michael Hoyos y el Zorro Matías Cóccaro, asoman con muchas chances de integrar el once de arranque. Salvo los zagueros y el cinco (que fueron de los últimos en arribar al Parque), el resto ya empezó a tener rodaje en las prácticas en Bella Vista y en el único amistoso ante Real Pilar, donde la Lepra igualó 1-1, con gol de Martín Luciano.
En tanto, el lateral izquierdo Gabriel Risso Patrón y marcador central Nicolás Goitea, vienen sabiendo que van a tener que luchar para ganarse un lugar de relevancia en la conformación de la alineación de arranque.
Otras alternativas
Por su parte, los extremos Franco García y Water Núñez, parecen haber arribado para darle amplitud, volumen y variantes a las apuestas de ocasión que vayan tejiendo los técnicos para cada partido. Llegan también para otorgarle posibilidades de realizar distintos esquemas, en base a los desafíos y las particularidades que establezca cada pleito.
Tras una pésima temporada en la que bordeó la vergonzosa cornisa del descenso, Newell’s está obligado a mejorar. No tiene otra opción. Nada puede ser peor. Tiene que enterrar rápido su pasado reciente, mirar con determinación para adelante y animarse a volver a ser el que fue, no hace tanto.