Está clarísimo que en los clásicos no hay favoritos y que para ganarlos hay que demostrar las virtudes en la cancha. Cuando comienza a rodar la pelota los buenos antecedentes y las valencias positivas deben actualizarse en el terreno de juego para no quedarse en las meras intenciones. Y a tres días del derby rosarino, Newell’s tiene argumentos válidos para sentir que está en condiciones de dar el gran golpe el domingo a la tarde en el Gigante y regalarle una alegría inmensa a sus hinchas. Por supuesto que deberá esforzarse al máximo de su potencial para conseguirlo, ya que no le sobra nada y que si cree la tendrá fácil cometerá un gravísimo error. Por ello el equipo de Javier Sanguinetti necesita seguir machacando sobre sus virtudes, plasmar su andar confiable nada menos que en el cotejo más complejo del semestre y, a la vez, aprovechar el momento de incertidumbre y confusión que atraviesa su archirrival. Aquí, un repaso de las razones en las que Newell’s puede apoyarse para creer que cantar victoria el domingo en Arroyito no es misión imposible.
El equipo no tiene misterios:
Desde que arrancó su ciclo Javier Sanguinetti mantuvo una base y le dio rodaje, a pesar de haber realizado algunos retoques puntuales en la alienación, siendo el más importante el cambio de arquero con la salida de Mauricio Arboleda y el ingreso de Ramiro Macagno. Pero la matriz en general no se alteró demasiado y en las últimas fechas el once sale casi de memoria, aunque haya sido preservado Pablo Pérez que ahora reaparecerá. Así, a pesar de algunos los errores y desacoples, el funcionamiento colectivo viene aceitado y de los últimos nueve puntos sumó siete.
Efectividad en el área contraria:
En las últimas tres presentaciones el equipo anotó ocho goles. No es un dato menor. Fueron dos a Talleres (Nicolás Castro y Cristian Lema, de penal); cuatro a Atlético Tucumán (Juan Garro, Nicolás Castro, Ramiro Sordo y Nazareno Funez) y dos a Sarmiento de Junín (Juan Manuel García y Juan Sforza). El único que repitió en la red fue Nico Castro, lo que demuestra que el equipo tiene variantes para llegar al gol y eso es un punto a favor.
Desequilibrio por las bandas:
Juan Garro, por la derecha, y Panchito González, por la izquierda, son los pistones del equipo de Sanguinetti. Tienen la obligación de encarar y desbordar por la bandas, pero también ocupan un rol clave en el retroceso tapando la subida del lateral contrario. Así, Newell’s se convirtió en un equipo ancho que ataca profundo por los costados.
La pegada de Nicolás Castro:
Si bien aún le falta tener mayor regularidad, el diez leproso es el jugador “distinto”, el que puede romper el molde del clásico a favor de los rojinegros. Con su notable visión de juego y su extraordinario remate, si logra hacer pie entre los rivales contrarios, puede conducir a Newell’s a la victoria. Necesita brillar en un partido especial y esta será una gran oportunidad para él.
El tándem Pérez-Fernández:
No hay dudas de que Pablo Pérez está capacitado para ser el líder anímico y futbolístico del equipo en la mitad de la cancha y debe asumir ese rol. Será clave que PP8 se focalice en la pelota porque el equipo lo necesita. Mientras que Fernández está recuperando su mejor nivel, viene dando pasos hacia adelante, y todo indica que deberá estar pendiente de Emiliano Vecchio, para anular a la manija de Central.
Laterales con criterio:
Tanto Armando Méndez, en la derecha, como el pibe Martín Luciano, en la izquierda, se afianzaron marcando punta. Ambos priorizan ser sólidos en su posición y luego tratan de progresar en ataque. Pueden ser fundamentales para sorprender con una trepada.
Ajustar las marcas en defensa
Claro que Newell’s no es la novena sinfonía ni mucho menos y es apenas un equipo en crecimiento. Y ante Central tendrá que ratificar los buenos indicios que mostró en las últimas presentaciones. Lo cierto es que este es un partido totalmente distinto a los anteriores. Porque se trata de un cotejo que saca a relucir como ningún otro todas las virtudes y los defectos sin anestesia, como sus desacoples cuando le tiran centros, más con Marco Ruben merodeando el área. Si corrige además ese punto, Newell’s va camino a ser un equipo serio y tendrá en el clásico del domingo una gran oportunidad para demostrarlo.