_¿Se toma como un error o como una enseñanza la derrota en el dobles?

_¿Se toma como un error o como una enseñanza la derrota en el dobles?
—¿En qué sentido?
—En el de que Argentina perdió y se complicó la serie.
—Para analizarlo bien tendríamos que decir que el partido de David con Davydenko era muy duro de todas formas, inclusive si Nalbandian no hubiera jugado el dobles. La sensación que teníamos desde adentro con el equipo era que teníamos más chances de cerrar la serie en el dobles que definiendo en el quinto punto. Uno toma riesgos, a veces no sale. Siempre se nos dio en el país, no se nos dio esta vez. David dejó todo en la cancha contra Davydenko y se sintió cansado a partir del cuarto set. Creo que tuvo un bajón anímico también. Lo que pasa es que uno a veces toma riesgos sabiendo que le queda una última instancia, que en este caso era Juan Martín (Del Potro).
—Hay un dato insoslayable. Nalbandian estaba invicto en el país y perdió dos partidos seguidos, algo pasó.
—No, no pasó nada, perdió. No pasó nada.
El minidiálogo de Ovación con Alberto Mancini en el final de la conferencia no le resultó simpático al capitán, que aprovechó el final del turno para la prensa y emprendió el regreso hacia el vestuario donde lo esperaban los jugadores para seguir festejando.
Lo que sigue es una charla bastante más distendida, previa a las preguntas incómodas, conversación a la que Luli se prestó con la camaradería que lo caracteriza. "La verdad es que sabíamos que iba a ser una serie dura. Arrancó muy fácil y terminó en el quinto punto. No sé cuántos años hacía que no se definía una serie en el quinto punto en Buenos Aires. Pasamos muchos nervios el domingo, pero por suerte terminó con un partido increíble de Juan Martín (Del Potro)", reseñó a manera de comentario sobre la serie en general.
—¿Habrá cambios en el dobles tras la falsa actuación del sábado?
—No sé si fue una falsa actuación. Acá en Argentina siempre habíamos definido con el dobles. La verdad es que es un punto que tenemos que trabajar. Es muy importante y vamos a ver cómo lo planificamos para la final.
—¿Cómo analizás la impactante aparición de Del Potro?
—Impecable, empezó un poco tenso, fue ganando confianza de menor a mayor. En ningún momento sintió pánico, estaba tenso, pero eso era lógico. Siempre demostró una solvencia impresionante. Atraviesa un momento ideal. Tiene una gran confianza y cuenta con el apoyo de todo el equipo que antes de salir a jugar lo contuvo de la mejor manera con David (Nalbandian) a la cabeza.
—Explotó justo a tiempo para transformarse en el socio ideal de Nalbandian.
—Hace dos meses la situación era muy diferente a la actual. David estaba lesionado, Del Potro no había ganado los cuatro torneos que obtuvo. Eso fue una inyección de fuerza para todos y una gran esperanza. Veníamos atravesando un año no muy bueno, con malas noticias, con malos momentos y apareció Juan Martín para darnos una esperanza grande para esta Copa Davis.
—Ahora sí se puede hablar de la sede de la final.
—El tema no es dónde, sino sobre qué superficie. La situación ideal es jugar sobre una carpeta indoor. Eso es lo que todos los jugadores y yo sentimos. El tema es ver dónde podemos conseguir esa superficie. Estamos ante una oportunidad única, es una final de Copa Davis y tenemos que aprovechar esa situación.
—Ya se le puede poner nombre y apellido entonces, muchas opciones no hay.
—Prefiero no hablar sobre supuestos. En las próximas horas nos vamos a juntar con las autoridades de la Asociación (Argentina de Tenis) y con representantes de la ITF (Federación Internacional de Tenis) para definir el lugar. Yo ya dejé expuesta cuál es mi preferencia en cuanto a la superficie en la que debemos jugar. Se jugaron finales en las que se hicieron excepciones justamente por tratarse del partido decisivo. El tema de la capacidad es una. Trataremos de defender nuestra preferencia.




