Ovación

La gran chance de Lucas Matthysse, el Pacquiao argentino

Lucas Matthysse,  uno de los mejores boxeadores argentinos, se entrenó en Rosario junto a Sebastián Luján de cara a su pelea del 14 de septiembre ante Danny García por la unificación del título welter junior del CMB.

Miércoles 21 de Agosto de 2013

Vale la pena escucharlo a Lucas Matthysse. Aunque primero necesita entrar en calor para soltar alguna frase más a tono con el circense mundo del boxeo. Eso sí, durante la entrevista a solas con Ovación repite mecánicamente que lo suyo está arriba del ring. Que ahí se siente un noqueador serial que saca las manos con la misma naturalidad con la que respira y por eso sus rivales caen fulminados. Su dedicación por el entrenamiento fue la ventana por la que se filtraron sus ansias de superación cuando su carrera se movía en una penumbra que no le dejaba ver la salida. Pero ese viaje por los extremos ya no lo tiene como un pasajero privilegiado. Ahora su camino sólo mira la dirección que conduce a la gloria.

La Máquina Matthysse, como lo apodó el legendario presentador Jimmy Lennon Juniors, partirá hoy rumbo a Nueva York junto a su equipo y su mánager Mario Arano para arrancar con la gira promocional de su pelea del 14 de septiembre ante el estadounidense Danny García por la unificación del título welter junior (63,500 kilos) del CMB en el MGM de Las Vegas. Una velada que acaparará la atención del planeta de los puños porque en el combate estelar estarán frente a frente el multicampeón Floyd Mayweather ante el mexicano Canelo Alvarez.

"A mí no me cambia nada pelear en Las Vegas. Ya lo hice en la previa de la pelea de Mayweather ante De la Hoya y para mí fue lo mismo que haber combatido en el gimnasio de Mario Arano (su promotor) en Junín. El estadio en el que voy a pelear es muy lindo, pero a mí lo que me importa es lo que pasa en el ring", relata el Pacquiao argentino, por su parentesco boxístico con el filipino.

—¿Cambiaste tu rutina habitual para preparar la pelea contra Danny García?

—No, mi rutina es la misma que cumplí en mis otras peleas en Estados Unidos. Esta es la chance que soñé toda mi vida. No la voy a dejar pasar.

—¿Por qué preferís concentrarte en Junín y no irte a Estados Unidos como lo hacen la mayoría de los boxeadores argentinos que pelean por un título del mundo?

—Porque mi lugar está en Argentina, con mi gente y mis compañeros. Tuve la oportunidad de realizar largas concentraciones en EEUU guanteando con Maravilla Martínez o Shane Mosley, pero la verdad es que me siento más cómodo en Junín. Ahí tengo todo lo que necesito para estar tranquilo porque estoy cerca de mi gente.

—¿Tu bajo perfil te jugó en contra a la hora de vender tus peleas ante rivales de la importancia de Lamont Peterson o Zab Judah?

—No sé si me jugó en contra porque soy así. Me siento a gusto de esta manera y no veo porqué deba cambiar. Para mí el boxeo es un trabajo. Tengo claro que a Estados Unidos sólo voy a pelear y después me gusta volver a mi país para estar con mis seres queridos. Disfruto de las pequeñas cosas de la vida. Arriba del ring me siento el más fuerte del mundo.

—¿Te preocupa el cross de izquierda de Danny García?

—No, él se tiene que preocupar realmente por mí.

—¿No es un gran campeón?

—La verdad, no. Tiene esos voleos de izquierda con los que volteó a lo que quedaba de Erik Morales y también le ganó a Amir Khan. Esa sí fue una gran pelea. Pero no lo veo como un gran campeón. No estoy pensando en lo que pueda hacer él arriba del ring. Confío en mis posibilidades porque me preparé para noquearlo.

—¿Imaginás una pelea de corta definición?

—Sí, no creo que me aguante. Lo noqueo antes o en el sexto round. No estoy subestimándolo porque García es un buen boxeador, tiene un buen rincón más allá de que el padre se la pasa hablando bolucedes. Estoy convencido de que nunca combatió con alguien de mi pegada. Además cuando le pegan se le hincha la cara y se corta solo.

—¿Te sentís el boxeador del momento ahora que pasó la fiebre mediática que generó Sergio Maravilla Martínez?

—A mí no me cambió nada tener el cinturón de campeón (es interino). Estos son los momentos en los que recuerdo las cosas que pasé cuando vivía en el Cenard y estaba en la selección argentina. La pasé mal, sufrí mucho y más de un vez agarré el bolsito para tirarlo a la mierda. Mi mamá venía a visitarme, se quedaba escondida y hasta comía con los chicos que estaban conmigo.

—¿Ahora también tu mamá (ex boxeadora) te acompaña en las largas concentraciones?

—Ahora no viajará conmigo a Nueva York porque voy a promocionar la pelea con Danny García y después ya me quedo concentrado. Ella se sacrificó mucho por nosotros para que no tomáramos el camino equivocado. Lo menos que puedo hacer por ella es tratar que no le falte nada y darle la vida que se merece.

—Angel García, el padre de Danny, dijo que no tenías nivel para pelear con su hijo. ¿Qué te generaron esas declaraciones?

—Me tiene sin cuidado lo que declare el padre de García. Yo voy a pelear con su hijo y no con él. Arriba del ring le voy a demostrar quién soy.

—¿La idea es cambiar tu estrategia de pelea?

—No, voy a salir a buscar con mi boxeo el título. Cuando subo al ring siento que mi rival tiene algo que me pertenece y por eso solo se lo quiero sacar.

—Si le ganás a García, tu próximo rival será el ganador de Mayweather o Canelo Alvarez.

—Yo quiero pelear contra los mejores, a mí no me importa el nombre. También quiero ver lo que me ofrecen. Por ahora tengo la cabeza en la pelea de Danny García. De lo que sí estoy seguro es que hasta fin de año me voy a quedar en welter junior porque no me cuesta dar con esa categoría. No me quiero adelantar a los hechos.

—¿Estás en el mejor momento de tu carrera?

—Siempre me sentí querido y reconocido por la gente. Aunque mi personalidad no me ayuda para hacerme conocido. Tampoco busco eso. Como dije antes, lo mío está arriba del ring.

— ¿La irrupción mediática de Sergio Maravilla Martínez tras su triunfo contra Chávez Juniors opacó tu carrera y la de otros boxeadores que pelearon por títulos mundiales y no tuvieron la misma trascendencia?

—No, Maravilla es un gran boxeador y todo lo que logró luego de la pelea contra Chávez se lo merece. Reconozco que somos distintos, cada uno tiene su estilo tanto adentro como afuera del ring. La gente del boxeo me conoce porque hace mucho tiempo que estoy en esto. Estuve cinco años en la selección argentina y también protagonicé peleas tan trascendentes como fue la victoria de Maravilla ante Chávez.

—¿A quién les ponés una ficha: Canelo Alvarez o Mayweather?

—Le pongo dos fichitas a Canelo. Es una pelea brava porque Mayweather es un gran boxeador, pero confío en que Canelo hará una pelea inteligente. No saldrá a ponerle la cara.

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