Central

La base de la construcción

En el arranque Central dio pasos importantes basados en una idea de juego que encontró correlato en los resultados. Un buen presente para proyectar el futuro. El sostén lo encontró con los mismos nombres.

Miércoles 29 de Agosto de 2018

En el arranque Central dio pasos importantes basados en una idea de juego que encontró correlato en los resultados. Un buen presente para proyectar el futuro. El sostén lo encontró con los mismos nombres

Es difícil establecer cuál será el futuro de Central en la Superliga, si las tres fechas que se llevan jugadas son el prólogo de una campaña extraordinaria o si se trata de un mero espejismo. Para eso estará el correr de los partidos, que son los que determinarán qué será de la vida del canalla en el final de la temporada. De lo que sí se puede hablar hoy en Arroyito es de que Edgardo Bauza, su grupo de trabajo y también los jugadores están llevando a cabo un trabajo a partir del cual se están echando bases sólidas. Es imposible utilizar el mismo ojo clínico con un arranque de nueve sobre nueve que si los números hubiesen arrojado alguna deficiencia importante, que pudiera encender algún tipo de alarma. Los números por estos días no hacen otra cosa que sonreírle a un canalla que si bien se debe un salto de calidad en el juego se transformó, al menos en este prematuro inicio, en una máquina de sumar. Desde ese lado las bases que se están echando son inapelables. Y es más, el Patón lo está logrando con una base que ideó desde el principio y a la que le está agregando apenas unos poquitos nombres más, como lo son los tres futbolistas (Lioi, Lovera y Herrera) que ingresaron en los cuatros partidos del semestre (ver página 3). La base por encima de todo.

Pasan los días, los partidos y el discurso no cambia. Las palabras que vieron la luz desde que Bauza hizo pie nuevamente en Arroyito son las mismas que las que se escuchan en la previa y después de cada partido.

Era fundamental para el Patón que el equipo captara rápidamente el mensaje. Sólo a partir de eso el canalla podía echar las bases de lo que podría hacer a futuro. Hoy no hay un solo jugador que no hable del "mensaje del técnico". Las cosas pueden salir bien, regular o mal, pero en lo que hace a la matriz de juego, las ideas parecen estar lo suficientemente claras.

Transcurridas tres fechas se ve claramente un comportamiento futbolístico que, independientemente de los resultados (en este caso todos con saldo favorable), tiene una razón de ser, una estrecha relación entre la teoría y la práctica, al fin y al cabo uno de los grandes objetivos del fútbol. Un terreno más en el que se puede decir que se están echando bases sólidas.

¿Cómo hacer para despojarse de la sensación de que lo fundamental es mejorar la vigésima posición y los 41 goles en contra de la temporada anterior? Imposible hacerlo. No porque exista algún capricho por recordarlo a diario, sino porque es el propio Bauza quien cada vez que tiene la oportunidad lo repite, una y otra vez. Paréntesis: el técnico es quien puso los objetivos básicos a cumplir y tiene todo el derecho de recordarlos cuantas veces quiera. Y hoy tomar la tabla de posiciones y repasar no sólo los puntos logrados, sino la columna de los goles en contra, amerita un único razonamiento, por más estadísticos que sea: en tres partidos (podría tomarse incluso el encuentro por Copa Argentina ante Juventud Antoniana) al equipo no le convirtieron. Ahí también se está trabajando sobre una base sólida para que la construcción de aquí en más sea una consecuencia de ese trabajo y no un hecho fortuito.

El discurso del Patón incluso puede sonar moderado, más teniendo en cuenta el arranque del equipo. Porque la performance de la Superliga pasada se podría mejorar terminando en la posición 19, 18 o alguna otra un poquito más decorosa, pero no es a lo que muchos apuntan. Es cierto que una cosa lleva a la otra y que cuanto más se emprolije lo del último torneo más chances habrá de abrazarse al protagonismo, pero la sensación de que Central tiene la obligación de estar en la pelea, mezclado entre los equipos que aspiran como mínimo a clasificar a una copa internacional, forma parte de los objetivos que se plantean en cada inicio de competencia. Bauza es una persona formada y educada futbolísticamente en Arroyito, por lo que entiende mejor que nadie de qué se trata la cosa.

Por eso, el arranque ganador no es para menospreciar. ¿De qué manera analizarlo? Simple. Estos nueve puntos le permitirán al equipo mantenerse arriba durante un par de fechas más, incluso apareciendo algún traspié en el camino. Una vez más: hay ya una buena base echada.

Es más, en un terreno con más luces que sombras en lo que hace a los resultados, desde el juego hay cierta cuenta pendiente que el equipo tiene que empezar a saldar y no por una cuestión de necesidad, sino para que los caminos hacia la alegría tengan más y mejores atajos. "No tengo dudas de que este equipo tiene que seguir creciendo", dijo Bauza tras la victoria frente a San Martín de Tucumán. Pero como suele decirse, siempre es mejor buscar el crecimiento cuando los resultados acompañan. Qué decir en ese punto. La verdad, poco y nada. Porque sin que haya un desafío inmediato en ese sentido, cualquier intento o búsqueda de superación al menos hoy cuenta con el respaldo de los números. Por estos días es mucho más sencilla para el canalla que para cualquier otro equipo la búsqueda de un salto de calidad.

Para el Patón la base de todo es el orden y hasta en eso trabajó de una manera especial respecto de los nombres. Sólo 14 jugadores utilizó el técnico en estos tres primeros partidos (lo mismo pasó en Copa Argentina). Once que salen desde el inicio y tres que ingresan desde el banco. Nada más cercano a la realidad para la idea de una base para un trabajo que hasta aquí dio sus frutos y a partir del cual se buscará construir.

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