La imagen positiva de Frank Kudelka que tienen los hinchas de Newell’s sigue intacta. Es más. Se afianzó con la igualdad en el Gigante. Es que fue el entrenador que con el 1 a 1 detuvo la sucesión de derrotas leprosas en el clásico. No importa que el equipo no haya ganado, un anhelo esperado por todos en el mundo rojinegro. Porque el hecho de que el conjunto rojinegro haya salido indemne contra Central, es meritorio. Las formas no fueron las esperadas ni de cerca. Pero el punto que sumó la Lepra fortalece la campaña que está realizando en el torneo Clausura. Todo obra del técnico.
El punto conseguido por Newell’s es un estímulo. Un empujón anímico, para una campaña aceptable, en la que se encuentra dentro de los puestos de clasificación a la fase final. No hubiese sido lo mismo un traspié en el clásico. El gol de Cóccaro evitó un mazazo, del cual hubiese costado levantarse. La igualdad incrementa la confianza sobre el equipo, especialmente sobre su entrenador, quien logró que la Lepra aspire a mucho más que pelear por zafar de las partes bajas de las tablas de promedio y anual.
El nivel de Newell's quedó en deuda
Kudelka, el mismo que aceptó asumir para el clásico pasado, casi sin tener días para entrenar con el plantel, le dio otra fisonomía al equipo en el último tramo del Apertura y en el actual Clausura, lo que le valió el reconocimiento del hincha. No perder contra Central revalida esa aceptación de su tarea.
Si se considera el nivel del equipo durante casi todo el clásico, Kudelka quedó en deuda. Sin fútbol, el conjunto rojinegro apeló al constante recurso de patear desde un extremo a otro de la cancha para que la baje Cóccaro o para las corridas de Mazzantti. Todo previsible. Así nunca desplegó el juego ofensivo que declama su conductor.
Carente de la posesión, Newell¡s tampoco se mostró seguro para entorpecer las progresiones canallas.
El acierto de Frank Kudelka en el final
El acierto de Kudelka recién apareció en el final. Un manotazo de ahogado, pero que le dio dividendos. Mantuvo a Cóccaro y metió al Colo Ramírez y a Scarpeccio para jugar con un triple nueve. Para buscarlos desde donde sea para que la peleen y generen algo.
La decisión le deparó lo que hasta allí costaba imaginar: el gol del empate. Construido por los tres centrodelanteros. Haya sido un recurso rudimentario y del cual se podía esperar poco, le dio un montón a Newell’s, con Kudelka en el centro de los focos por tal decisión.
El Newell’s de Kudelka obtuvo su segundo empate seguido, de visitante contra Estudiantes y frente a Central. Cómo no resaltar lo conquistado afuera del Coloso, en La Plata y principalmente en Arroyito, y no mirar hacia el banco donde se encuentra el artífice de este presente, con la ilusión de que la Lepra clasifique de una buena vez a la etapa decisiva del torneo.
Kudelka cuenta con la adhesión de los hinchas y ese apoyo se acrecentó con lo sucedido en el clásico, en ese mismo Gigante donde el técnico tenía como único antecedente contra Central también un 1 a 1, de 2019, con el gol de Cristian Lema.
Sin un ganador, Kudelka de alguna forma lo fue, aunque el funcionamiento del equipo estuvo muy lejos de lo que pretende.