El banderazo volvió a corporizarse en el Coloso del Parque, con una gran convocatoria de hinchas de Newell's para darle su respaldo al equipo de Frank Kudelka, que el domingo a las 14.45 se medirá con Central en Arroyito. Y hubo un integrante que pisó y celebró en el césped, que fue el más ovacionado: el DT leproso.
Efectivamente, los hinchas rojinegros ovacionaron a Kudelka, un reconocimiento sin dudas para el técnico que empezó a sacar al equipo del fondo del pozo y que además, no tuvo ninguna duda en tomarlo unos días antes del clásico anterior, cuando la situación era caótica.
Más allá de que se perdió, Kudelka dio la cara y, después de un par de cachetazos más, empezó a sacar resultados y a formar un equipo que ya no luce tan endeble como entonces. Y que, aunque le falta mucho desarrollo y crecimiento, brinda una expectativa muy distinta a la de aquella previa.
Se notó además que la energía era otra y el marco fue mucho más multitudinario. De las tribunas habilitadas, la platea inferior estuvo en un ochenta por ciento, la popular inferior Messi en un ciento por ciento y la superior muy colmada también. La sinergia entre equipo e hinchas también fue otra.
Todos los aplausos para Frank Kudelka
A las 18.32 salieron los jugadores al campo de juego y enseguida se prendieron al cántico tribunero, por lo que se los vio saltando como si estuvieran del otro lado. Y el cuerpo técnico lo hizo a continuación.
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Ahí seguramente Kudelka habrá sentido en carne propia todo el afecto que acumuló desde su regreso a Newell's, porque fue ovacionado por todos los presentes, a lo que el entrenador agradeció con la mano en alto.
Las bengalas con el humo de los colores rojo y negro inundaron la tribuna repleta, con hinchas colgados del alambrado, vestidos de fantasmas algunos y con bombas de estruendo que resonaron en todo el Parque.
De adentro hacia afuera en el Coloso
Mientras, desde el césped Bruno Cabrera mostraba sus dotes fílmicos registrando el festejo de la tribuna, Rodrigo Herrera agitaba como ninguno los cánticos y Martín Ortega se paseaba con una bandera rojinegra.
Después de media hora, los jugadores fueron los que aplaudieron sin parar al público rojinegro y encararon el regreso al Centro Jorge Griffa, donde hoy volverán a trabajar para quedar concentrados el sábado.
La historia del domingo empezó a escribirse con el tremendo respaldo en el banderazo por parte de los hinchas. Y los jugadores de Newell's se fueron fortalecidos de que pueden devolverles tanto afecto en la cancha.