Nicolas Anelka fue quien más caro pagó el escándalo protagonizado por los integrantes de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica, al ser castigado con 18 partidos de suspensión para vestir la camiseta de su país.

Nicolas Anelka fue quien más caro pagó el escándalo protagonizado por los integrantes de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica, al ser castigado con 18 partidos de suspensión para vestir la camiseta de su país.
La comisión de disciplina de la Federación Francesa de Fútbol sancionó a su vez a Patrice Evra, con 5 partidos; a Franck Ribéry, con 3; a Jérémy Toulalan, con 1, mientras que Eric Abidal no recibió pena.
Sin la presencia de Ribèry y Anelka, por las negativas de Bayern Munich y del propio jugador, respectivamente, Abidal, Toulalan y Evra se presentaron a declarar esta mañana ante la comisión de disciplina de la Federación Francesa de Fútbol.
Todo comenzó luego de la derrota ante México en el segundo partido del equipo francés en el Mundial de Sudáfrica. En un entrenamiento, Anelka discutió e insultó al entrenador, Raymond Domenech, quien inmediatamente tomó la decisión de separarlo del plantel.
Ante esta situación, sus compañeros se rebelaron y decidieron suspender la práctica previa al partido contra Sudáfrica, en el cierre del Grupo A y cuando todavía conservaban algunas chances de clasificarse a octavos de final.
Los cuatro futbolistas en cuestión fueron imputados con distintos cargos: Patrice Evra, por ser
el capitán del equipo; Franck Ribéry, por su rol de vicecapitán; Jérémy Toulalan, acusado de haber
escrito el comunicado; y Eric Abidal, por negarse a jugar el último partido.


