Central

Fue superado en la batalla del mediocampo

Los volantes canallas no hicieron pie en la marca ni en la generación y el equipo sufrió.

Lunes 03 de Septiembre de 2018

Hay varias maneras de explicar lo que fue la de derrota de ayer en el Cilindro de Avellaneda. Una posible, y sin que ello conlleve algún error, es la pérdida de la pulseada en la mitad de la cancha, donde Central quedó demasiado lejos de lo que se esperaba podía realizar. Y así, a Racing las cosas se le simplificaron bastante.

Como sucedió ya en otros partidos, aunque no implicara resultados adversos, las bandas no estuvieron a la altura. Y fueron las dos las que fallaron. Una del lado del juego, la otra en lo que tiene que ver con la marca.

Por derecha lo de Carrizo fue otra vez muy flojo. Nunca pudo desequilibrar por su sector, sino que más de una vez perdió el balón en un lugar inadecuado, generando contras del rival. Pero lo dicho, con Bettini al lado no pudieron congeniar. Y como era de esperar, el ingreso de Andrés Lioi por el Pachi fue el primero en aparecer.

Del otro lado, Camacho y Parot se entendieron un poco mejor del medio hacia adelante, aunque en eso mucho tienen que ver las características del chileno de intentar pasar seguido al ataque. Igualmente jamás por ese sector el equipo pudo marcar la diferencia. Cosa que sí le hizo Racing, especialmente en el primer tiempo, con las trepadas de Renzo Sarabia, a espaldas de un Camacho que rara vez retrocedía y un Parot que se cerraba para colaborar con los centrales.

¿Y en la elaboración del juego? Tampoco funcionaron las piezas. Para eso siempre es clave el desempeño de Néstor Ortigoza, pero el Gordo jamás pudo ser la manija del equipo. Por la sencilla razón de que al canalla le costó horrores primero hacerse de la pelota y después moverla con cierto criterio. En esa mitad de la cancha, Racing le imprimió velocidad y dinámica y fue lo que lo acercó al triunfo.

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