Ovación

"En Newell's, al sentido de pertenencia te lo enseñan desde chiquito"

Hernán Bernardello, hasta ahora único refuerzo leproso del 2018, confió a Ovación elegió regresar al club que lo "formó como persona y como jugador para ayudar".

Lunes 08 de Enero de 2018

"Tenía algunas propuestas de otros clubes, pero opté por venir a acá para ayudar al club como sea. A nosotros en Newell's nos enseñan desde chicos lo que es la institución y lo que representa la camiseta. Por eso hay tantos pibes que se mueren por jugar en primera, por debutar, por hacerse un nombre y ahí está el sentido de pertenencia leproso. Te lo enseñan de chiquito y se transmite cuando te toca estar arriba". Con este concepto resumió Hernán Bernardello lo que más pesó en su determinación de volver a ponerse la camiseta rojinegra en un momento complejo de la entidad del Parque. A menos de una semana de haberse convertido en el primer refuerzo leproso del 2018, el Cabezón mantuvo una charla a fondo con Ovación. Contó que el técnico que más lo marcó en su carrera fue Fernando Gamboa, eligió a Diego Mateo como referente en su puesto, dijo que todas las energías deben estar depositadas en sumar puntos en la Superliga, destacó la calidad de los pibes de la cantera que hoy integran el plantel principal y relató las vivencias con Lionel Messi desde la etapa formativa al profesionalismo.


   Auténtico, frontal y sin vueltas, reconoció que "algunos amigos me hablaron de la situación compleja que atraviesa el club y no es que me dijeron que estaba loco, pero sí que piense bien mi decisión antes de volver. Y elegí regresar al club que formó como persona y como jugador. Tengo mi casa, pero puedo venir a Newell's y me reciben con los brazos abiertos". Arranca el idea y vuelta de preguntas y respuestas con un volante ciento por ciento rojinegro.


Volviste a Newell's esta semana, ¿cuáles fueron las sensaciones de los primeros pasos por el club en este segundo regreso?


Tengo muchos amigos y conocidos en el club. Varios de los chicos que hoy están en el plantel principal estaban en la reserva en mi paso anterior. Las sensaciones que estoy viviendo son muy lindas. Siempre guardo los mejores recuerdos de cada momento. Uno cuando se va no sabe si tendrá la posibilidad de volver. Es muy bueno reencontrarse con la gente que uno quiere.


Los dirigentes dijeron que hiciste lo imposible para volver y lo valoraron mucho.

Si. Uno tenía otras propuestas de equipos interesados. Pero siempre cuando te llaman de tu club es especial. Y más allá de todo opté por venir para intentar ayudar al club como sea, desde el lugar que me toque y con la mayor predisposición.


Para los jugadores surgidos en la cantera rosarina, lo más lindo debe ser jugar en Newell's o Central, según el club en el que se hayan formado, pero por la presión que existe ¿se hace más difícil jugar acá que con otra camiseta?


Creo que en los dos equipos de la ciudad te enseñan cómo vestir la camiseta. A nosotros en Newell's nos enseñan desde chico lo que es la institución y lo que representa el club. Por ello hay tantos pibes que se mueren por jugar en primera, por debutar, por hacerse un nombre y ahí está el sentido de pertenencia. Te lo enseñan de chiquito y se transmite cuando te toca estar arriba.


Uno siempre debe ser un profesional, pero ¿jugar en el club que te formó te exige dar un plus?


Seguro. Uno a eso lo sabe. Muchas veces esta situación te jugar a favor o en contra. Los chicos saben lo que representa esta camiseta y hay que brindarse al máximo siempre y la gente te lo hace saber.


Tendrán que afrontar Superliga, Sudamericana y Copa Argentina, ¿cuál es el objetivo?


Creo que el objetivo será enfocarse ciento por ciento en el torneo local, tenemos que hacer muchos puntos, hay materia prima y calidad de jugadores para lograrlo. Lo que hay que conformar es un equipo que vaya a cualquier cancha y sea respetado. A partir de ahí creo que vamos a lograr resultados. Y esto nos hará ser competitivos en la Copa Sudamericana, donde en lo económico y lo futbolístico será muy importante para todos pasar de fase.


¿Ya hablaste con Llop?


No, hablamos muy poco. Recién practiqué un par de días y a medida que pasen los entrenamientos iremos hablando y viendo qué pretende de mí para el equipo.


¿Qué te planteás como objetivo personal en este regreso?


Lo primero es que seamos un equipo muy competitivo y después viene lo personal, donde uno quiere poder jugar y estar a un buen nivel. Lo individual siempre va de la mano con el rendimiento grupal.
Cuando volviste en 2015 llegaste a un vestuario que estaban, entre otros, Maxi, Nacho y Pomelo. Este es un plantel diferente.


Sigue el Negro Figueroa como uno de los que más partidos jugó. Son equipos totalmente distintos. Ahora hay muchos juveniles y también jugadores que llegaron de otros clubes.


¿Te ves reflejado en los jóvenes que hay hoy en el plantel, en referencia a cuando te tocó a vos hacer tus primeras armas en primera división?


Sí. En mis inicios estaban Ariel Ortega, Justo Villar, Pepi Zapata, había muchos jugadores experimentados en la era de Nery Pumpido. Era un momento difícil y debutamos varios jugadores como Guzmán, Torrén, Vangioni, Sperduti y Ansaldi, entre otros. Siempre hay que tenerle paciencia a los chicos e intentar conformar un grupo que sea compatible con los experimentados.


Hoy estás más del lado de los experimentados, ¿te gusta dar consejos a los más jóvenes?


Siempre me consideré un jugador que puedo hablar y los chicos se me acercan mucho porque tengo buena relación con ellos. No soy de los que inhibe a los chicos, que a mí me ha pasado en mis comienzos. Muchas veces a los chicos hay que hablarles desde el lado humano para que tengan un buen rendimiento, siempre con la exigencia de lo que significa jugar en primera.


¿Los jóvenes están abiertos a escuchar, porque se dice que están con la PlayStation y el celular todo el día?

Hace poco que llegué. En la concentración veremos qué pasa. Repito que vestir esta camiseta es muy importante. En lo personal no tengo problema en jugar un partido a la Play. Una vez dijo Pirlo que horas antes de la final del Mundial jugó a la Play y no le influyó en el rendimiento. Por ejemplo, creo que el Gringo Heinze restringió en Vélez el celular y la PlayStation. Es cierto que hoy la sociedad está mucho con el teléfono y me incluyo. Antes en el grupo se tomaba mate y se charlaba más. Hoy en el vestuario hay más teléfonos y tecnología que antes no existía.


¿Qué te dejó tu paso por el fútbol del exterior?


La primera etapa fue en España y fue espectacular, estuve en Almería y Alabés; en México en Cruz Azul coincidí con el Gato Formica que nos criamos juntos y en Canadá (Montreal Impact) había muchos argentinos. En todos lados viví muy buenas experiencias.


¿El fútbol argentino es el más difícil para jugar o esto es un mito?


Creo que es muy difícil por todas las exigencias y todo lo que tiene que ver con el éxito. Un día te toca perder y otro ganar y ahí se ve la diferencia y la presión. En Newell's cuando se gana la gente te lo hace saber y cuando se pierde el apoyo es incondicional.


¿Igual el hincha en general suele ser un poco cruel?


Eso es acá y en todos lados. Igual en las malas la gente de Newell's te apoya mucho y más en estos momentos que hay muchos chicos. Esto se valora mucho.


Hoy arranca la etapa más dura de la pretemporada. ¿Es la parte más exigente del año para el jugador?


Habrá varios amistosos y será una pretemporada corta e intensa. El sufrimiento hace que después uno esté bien a la hora de competir. Antes se corrían distancias largas y hoy hay trabajos explosivos con pelota.


¿Ya hablaste con Brian Sarmiento, un jugador que le pone mucha onda al grupo?


Recién hace algunos días que estoy, claro que intercambiamos algunas palabras. Lo conozco de enfrentarlo. Es un jugador distinto, de buena pelota parada y muy desequilibrante.


De los juveniles que hay en plantel leproso, ¿cuáles creés que tienen más proyección?


Hay varios. A muchos chicos les tocó jugar. Braian Rivero demostró en el último semestre que tiene muchas condiciones. Joaquín Torres es un jugador desequilibrante y necesario para el equipo. Joaquín Varela jugó en el clásico y tuvo temperamento. Pelean el puesto Valenzuela y Ferroni y tienen muchas condiciones. Hay muchos jugadores que piden minutos.


¿Cuál fue el técnico que más te influyó en tu carrera?


Siempre uno aprende de todos los entrenadores. El que me hizo sentir más cómo defender la camiseta fue el Negro Gamboa. Te transmitía lo que era jugar con esta camiseta. El hambre que había que tener y lo que había que dar en la cancha. En lo futbolístico me aportó muchos conceptos. Con Gamboa era el equipo que teníamos al Ogro Fabbiani. Y también con Roberto Sensini incorporé muchas ideas tácticas y la tranquilidad para jugar.


¿En tu puesto a qué jugador de Newell's tomás como referente?


Jugué con varios en el puesto. Pomelo Mateo es el que más te marca por lo que representa para el hincha y por su calidad humana. El Pepi Zapata es otro que tomé como modelo.


¿Cómo analizás los cortocircuitos que hay entre los dirigentes?


Recién vuelvo al club. Prefiero pensar sólo en lo que es el fútbol y si tienen algún problema que lo solucionen por el bien de Newell's. El club merece estar peleando cosas importantes como lo hizo siempre.


¿Muchos te dijeron estás loco de volver al club en este momento?


No (risas). Los amigos saben que es un momento difícil, no digo me dijeron que estaba loco, pero sí que lo piense. Y lo pensé. Es más lo que me tira el sentimiento que otra cosa.


¿Como hincha te dolió la salida de Maxi, Nacho y el Gato?


Seguro que duele. Están muy identificados con el club y le dieron mucho a Newell's. Pero creo que si se fueron es porque pensaron que podían aliviar un montón de cosas para que Newell's esté mejor. Seguro que no se hubieran querido ir.


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