Mientras declaraba en el juicio por el crimen de Gonzalo Acro, el ex jefe de la barra brava de River Plate Alan Schlenker fue detenido hoy por el homicidio en mayo de 2001 de un presunto vendedor de drogas que se le adjudica, para supuestamente vengar a su hermano William, que habría tenido un incidente con la víctima.
No obstante, Schlenker continuaba declarando esta noche ante el Tribunal Oral Criminal 15 y luego iba a ser trasladado a la División Antisecuestros de la Policía Federal, donde permanecerá detenido hasta mañana, cuando sea llevado ante el juez de Garantías de San Isidro Ricardo Costa para ser indagado, informaron fuentes policiales.
Las propias autoridades judiciales de San Isidro y policías bonaerenses se presentaron esta tarde en el tribunal donde se realiza el juicio de Acro para detener a Alan Schlenker.
Según la Justicia, Alan Schlenker está acusado de haber matado el cinco de mayo de 2001 a un presunto vendedor de drogas identificado como Carlos Sansi, descerrajándole ocho tiros en la villa Borges de Munro por un supuesto ajuste de cuentas que habría involucrado a William Schlenker, también integrante de la barra de River y acusado por el crimen de Acro.
Las fuentes explicaron que el hecho se habría desencadenado porque tres días antes William habría ido a comprar droga a la villa y mantuvo un altercado con Sansi, quien le disparó un tiro en la pierna, lo que produjo que Alan haya tomado venganza por el hecho.
La investigación del crimen se reactivó cuando la tomó el fiscal de San Isidro Patricio Ferrari, quien dio con un testigo del hecho que declaró que el autor de los disparos habría sido Alan Schlenker, dijeron los voceros.
La detención se produjo mientras el barra declaraba como acusado del crimen de Acro, del que se declaró inocente, y relataba su decisión de dejar de ir a la cancha y dedicarse a su candidatura como presidente de River.
El fiscal Ferrari y una delegación de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro de la Policía Bonaerense se hicieron presentes en la sala de audiencias y le comunicaron al Tribunal que tenían una orden de detención contra Schlenker.
Los jueces Hugo Decaría, Héctor Grieben y Javier Anzoátegui interrumpieron la declaración y le solicitaron a Schlenker y a sus abogados, Mariano Cúneo Libarona, Juan Martín Cerolini y Sebastián Rodríguez, que se trasladaran a una sala contigua.
Ya en la nueva sala todos ellos, junto a seis policías bonaerenses, escucharon la novedad: “Tiene una orden de detención de un juzgado de San Isidro”, le comunicó el fiscal Ferrari a Schlenker, quien se mostró sorprendido y solo atinó a decir “¿qué?” y luego fue esposado, relató uno de los testigos de ese momento.
La detención de Schlenker sorprendió a todas las partes del juicio y desató un fuerte cruce de agresiones verbales entre William Schlenker y la familia de Acro. “¿Qué me miras?, no me goces”, increpó William a Romina Acro, hermana de Gonzalo. “A mi hija no le grites”, lo frenó Alberto Acro, a lo que el barra le habría advertido “vas a terminar en una silla de ruedas”.
Alan Schlenker, quien estuvo detenido dos años por el crimen de Acro, había iniciado su jornada, una de las últimas antes de los alegatos, para declarar por segunda vez en el juicio y responder preguntas. Para eso había llevado láminas con días de partidos de River y peleas de la hinchada para desligarse del crimen de Acro.
“No tengo nada que ver con el hecho”, dijo Alan ante el tribunal al iniciar su declaración, y contó que tras el Mundial de Fútbol de Alemania 2006 había decidido dejar la barra. “Cuando volví de Alemania quería dejar el paravalanchas para cumplir mi sueño de ser dirigente de River”, dijo.
Alan vinculó al ex presidente de River José María Aguilar y a Adrián Rousseau, con quien compartió el liderazgo de “Los Borrachos del Tablón”. “Rousseau y Aguilar no me iban a dejar crecer en mi carrera política”, dijo Alan. (DYN)