Las piezas en Central parecen ir acomodándose. De la misma forma el equipo. Pero el intento no resultó sencillo, en especial para algunos futbolistas en particular. Porque hay quienes gozan de una mayor banca por parte de los hinchas. Por citar un ejemplo, Carlos Luna convirtió en la primera fecha y después no pudo hacerlo más, pero la gente le sigue poniendo el hombro. De la misma forma hubo futbolistas a los que se les exige más y, sobre todo, se les marca mucho más los errores. Diego Lagos es uno de ellos. Titular indiscutido para Miguel Angel Russo, el delantero devenido en volante, tuvo que soportar varios partidos (jugados en un bajo nivel, tanto de él como del equipo, claro está) en los que el murmullo y la reprobación se tornaron en moneda corriente. "Yo siempre estuve tranquilo porque me entreno como el mejor y fuera de la cancha me cuido como el mejor", tiró el ex Lanús e Instituto, quien parece haber empezado a cambiar su imagen. El gol contra Lanús y el buen partido ante Boca (para Ovación fue la figura de la cancha) son una clara muestra.






















