El Apertura 2008 está a la vuelta de la esquina. El mercado de pases todavía no
se cerró. Y para este segundo semestre del año en Newell’s firmaron 12 jugadores (aunque
algunos pueden pasar a préstamo a otras entidades) mientras que Rosario Central sumó cinco
futbolistas a su plantel.
Pero esta tendencia de mirar hacia afuera se viene
acrecentando con el correr de los años. Cuesta creer que las dos fábricas más importantes de
jugadores del interior del país hayan incorporado en los últimos cinco años la escalofriante cifra
de 111 jugadores. Más de 20 contrataciones nuevas por año. Los rojinegros desde el Apertura 2003
hasta hoy cerraron 67 incorporaciones mientras que los canallas sumaron 44 jugadores desde mediados
de 2003 hasta hoy.
En este abanico de jugadores existen varios puntos para
analizar. Lo más preocupante es que el 90 por ciento de las operaciones fueron a préstamo, por lo
cual para el club representa un gasto y no una inversión. Fueron muy pocas las compras y las que
tuvieron un buen valor de reventa. En este sentido los rojinegros hicieron mejor los deberes ya que
lograron unos buenos dividendos con las ventas de Oscar Cardozo, Ariel Ortega, Gastón Aguirre y
Santiago Salcedo. En cambio Central solamente pudo vender a Emanuel Villa. Igualmente la cantidad
de jugadores vendidos es muy poca en comparación de los muchos que vinieron a préstamo, ya sea por
seis meses o por un año.
Estas contrataciones realizadas en el último lustro
entregan varias curiosidades.
Once jugadores no debutaron en primera división o solamente
sirvieron para reforzar la reserva. En Central hay siete casos: Martín Gianfelice, Martín
Minadevino, Ronald Arana, Jorge Drovandi, Eduardo Federico Martínez Colombo, Oswaldo Vizcarrondo y
Maximiliano Pérez. Mientras que en Newell’s no tuvieron la posibilidad de presentarse en
forma oficial los arqueros Darío Sala y Maximiliano Cavallotti, el volante Mariano Hassell y el
delantero Francisco Paravano. Con el agravante de que Darío Sala tuvo dos préstamos distintos y no
tuvo ni siquiera un minuto en primera división. Esta situación hizo que varios chicos, en ambos
clubes, que se venían formando desde la cantera fueran tapados por estas incorporaciones que no les
aportaron nada al fútbol local.
Un total de 24 jugadores jugaron diez partidos o menos
durante la duración del préstamo. Por el lado de los rojinegros son 14 los casos: Mario Jardel,
Alejandro César González, José Luis Almaraz, Pedro Aguirrez, Juan Esnaider, Marcos Gutiérrez (siete
cotejos en cada), Matías Miramontes, Mario Sosa, Edwin Chalar, Yonny Peralta, Juan Manuel Sosa,
Diego Torres, Pablo Vázquez y Cristian Llama. En Central: Alejandro Meloño, Robinson Zapata, José
Chamot, Román Díaz, Nicolás Medina, José Castillo, Roberto Acuña, Yovanni Arrechea, Eduardo Farías
y Enrique Seccafién.
El mapa futbolístico sudamericano se hizo presente casi a
pleno en nuestra ciudad. En los últimos cinco años, ocho de los diez países del continente
aportaron jugadores a Rosario. Paraguayos llegaron diez: Villar, Gavilán, Salcedo, Tacuara Cardozo,
Alejandro Da Silva, Fretes, Cristaldo y Barreto (Newell’s); Mauro Monges y Jorge Nuñez
(Central). Colombianos fueron cinco: el Patrón Bermúdez, Julián Vásquez y Patiño para los
rojinegros, y Robinson Zapata y Arrechea para los auriazules. Uruguayos vinieron cuatro:
Maximiliano Pérez y Martínez Colombo en Arroyito, Santiago Silva y Yonny Peralta en el Parque. Tres
bolivianos y todos en la Academia: Raldes, Ronald Arana y José Castillo. Un chileno también fue
canalla: Clarence Acuña. Así como un venezolano: Oswaldo Vizcarrondo. Mientras que el único
brasileño en este período fue de la Lepra: Mario Jardel. Los únicos países de Sudamérica que no
exportaron jugadores hacia Rosario durante el último lustro fueron Perú y Ecuador. Aunque si se
retrasa un poco el amanaque aparecen el peruano Percy Olivares en los canallas en 1995 y el
ecuatoriano Neicer Reasco en la Lepra en 2001. Pero sin dudas la particularidad en cuanto a los
extranjeros que actuaron en Rosario tiene nombre y apellido: Paulo César Wanchope. ¿Quién iba a
pensar que un jugador oriundo de Costa Rica, un país sin tradición futbolística, alcanzara a jugar
en el fútbol rosarino? Más allá de la jerarquía, el palmarés y el rendimiento que tuvo Wanchope en
Central, no deja de ser una nota de color. Es que la presencia de este jugador en la ciudad sólo se
puede comparar, salvando las distancias futbolísticas, cuando tres jugadores escoceses (Stewart Mac
Callum, Donald Mac Donald y William Kilpatrick) llegaron a Newell’s en 1948.
Entre otra particularidad de las contrataciones hechas en
esta última etapa, sólo ocho superaron la barrera de los 50 partidos. En Central están Raldes (150)
y Cristian González (55). Mientras que en Newell’s lo consiguieron Rosada (60), Gastón
Aguirre (96), Ariel Zapata (113), Justo Villar (145), Ortega (61) y Mauro Cejas (57).
En el rubro goleadores se destaca el paraguayo Cardozo (21 tantos en 33
partidos). Completan la lista de los que convirtieron 10 o más goles: Salcedo (19), Villa (18),
Julián Vásquez (15) y Ortega (11).
Produccion: Carlos Durhand