El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no renovó este sábado el alerta por tormentas fuertes en Rosario. La jornada comenzó con una mejora transitoria en cuanto al tiempo, pero la noche anterior se realizaron varios operativos por los daños que generaron la lluvia y el viento en distintas partes de la ciudad.
La Municipalidad confirmó una serie de intervenciones desde las últimas horas del viernes por caídas de árboles y ramas. Uno de los episodios de mayor relevancia fue el derrumbe del techo de una vivienda en inmediaciones de los barrios Hospitales y Tablada.
Fuentes oficiales confirmaron el colapso parcial dentro de una vivienda en Dean Funes al 900. De acuerdo al relevamiento inicial, la parte superior del inmueble se desmoronó debido a filtraciones y el debilitamiento estructural por la acumulación de humedad.
Un motociclista lesionado y varios árboles caídos
Por otro lado, el personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) asistió a un motociclista lesionado en Buenos Aires al 3000. En este caso, los agentes sanitarios intervinieron a partir de la denuncia de la caída de un árbol que cortó un cable en la vía pública.
Las cuadrillas del municipio se encargaron de liberar varias calles obstruidas desde la tarde del último viernes. También detectaron riesgo eléctrico por el deterioro de líneas de la red de energía.
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A pesar de la relativa calma en lo que respecta al viento, este viernes se llevaron a cabo distintos procedimientos en sectores afectados por la saturación del suelo y el deterioro previo del árbolado urbano. Los agentes estatales se ocuparon de retirar ejemplares descalzados de raíz o sostenidos por cables aéreos, algo que atenta contra el cuidado de viviendas y vehículos, así como la circulación de las personas por la vía pública.
En algunos puntos del mapa urbano, la Municipalidad hizo intervenciones por la falta de tapas en las veredas. El personal también se encargó de sacar ramas que estaban a punto de desprenderse en las alturas.
Alerta amarilla por tormentas en Rosario
Si bien se anunció una mejora de las condiciones meteorológicas, el tiempo en Rosario se mantendrá inestable durante el resto del fin de semana largo. De hecho, el SMN mantiene el alerta amarilla desde este domingo a la mañana hasta la noche.
Tras el anuncio de un sábado fresco y con baja probabilidad de chaparrones, el pronóstico anticipa una jornada con chances de nuevas lluvias abundantes y tormentas fuertes en la ciudad.
De acuerdo al reporte oficial, este lunes a la madrugada puede producirse un cambio favorable en cuanto al tiempo. No obstante, a partir de la mañana volverá a regir el alerta en el área de cobertura que se extiende a los departamentos San Lorenzo, Iriondo y Constitución.
El Servicio Meteorológico calculó que pueden acumularse entre 30 y 60 milímetros de agua como consecuencia de las precipitaciones de Semana Santa. Además es posible que se registre fuerte actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas de viento con picos de 80 kilómetros por hora en el sur santafesino.
¿Cuándo dejará de llover en Rosario?
De acuerdo al análisis de las autoridades locales, los eventos de este viernes no fueron severos. Sin embargo, la combinación de humedad persistente, lluvia ante las condiciones previas aumentaron el riesgo de emergencias en la vía pública.
Hasta las 21 se habían acumulado 12 milímetros de agua sin vientos intensos ni ráfagas significativas. Las precipitaciones fueron intermitentes hasta las 3 de la mañana y la intensidad fue variando en el transcurso de la madrugada.
La marca del termómetro superó los 32 grados y la humedad llegó al 99 por ciento en Rosario. Después, la temperatura bajó y el sábado comenzó con un registro típico del inicio del otoño en la región.
De acuerdo al pronóstico, la lluvia seguirá merodeando en la ciudad al menos hasta el próximo martes. Mientras tanto, no se descartan nuevas tormentas y chaparrones. A partir del miércoles se espera que el sol reaparezca en la región y el calor parece haber emprendido la retirada definitiva, ya que las máximas probables no superan los 23 grados.