Central

Derrotado y sin rumbo

Central sigue sin encontrar una idea de juego, tuvo otro mal partido y perdió 2 a 0 ante el práctico Racing de Coudet.

Lunes 23 de Abril de 2018

El fútbol no sólo se juega, también se piensa. Y Central carece de ideas. La derrota por 2-0 ante Racing no fue una casualidad, más bien fue una causalidad. El equipo de Leo Fernández hizo un regular primer tiempo en el que le plantó cara al rival. En el complemento, todo se desmoronó. Volvió a pecar de inocente, no supo qué hacer con la pelota y nuevamente esperó un salvataje a través de la pelota parada, de la cual ya se volvió muy dependiente.

En los primeros minutos se vio a un Central apretando en la salida del rival. Y avisó a los 10 minutos, con un remate de Washington Camacho, que fue uno de los pocos rescatables de la primera etapa. Aunque claro, después decayó como todo el once. La respuesta de Racing no se hizo esperar. A los 14, Matías Zaracho le comió la espalda a Alfonso Parot y tiró al arco, aunque desviado. El lateral izquierdo chileno tiene sus días. De la misma manera que le puede entregar un gol en bandeja al equipo contrario, también tiene sus momentos de lucidez y enjundia para pelear la pelota.

A los 30 llegó la más clara para el canalla y, como no podía ser de otra manera, fue desde la pelota detenida. Leonardo Gil le dio directamente al arco y la pelota salió rozando el palo izquierdo de Javier García. Tan cerca que varios hinchas gritaron gol.

Sobre el epílogo del primer tiempo aparecieron los vestigios iniciales de lo que iba a suceder más adelante. Un incorrecto control de Maximiliano González, tras un lateral mal hecho, le dejó la redonda servida a Enrique Triverio, quien definió mal, pero dio una señal de alerta para anotar en la pizarra del entretiempo.

En el complemento se desconfiguró toda la propuesta de Leo Fernández. La pelota parecía quemar en los pies de los jugadores canallas. Hilvanar más de tres pases consecutivos fue toda una proeza.

Johan Cruyff decía: "El fútbol consiste en dos cosas: cuando tenés la pelota, debes ser capaz de pasarla correctamente; cuando te pasan la pelota, debes ser capaz de controlarla". Y Central no hizo bien ninguna de las dos. La Academia del Chacho Coudet fue práctica y respetó una idea que ya se instaló en el chip de cada futbolista. No importa que hayan jugado suplentes, mantuvieron un estilo.

Tan desconcertante fue la actuación canalla que el primer gol racinguista vino por una mala resolución de un córner en el área contraria. Fernando Tobio cabeceó mal, Racing salió rápido de contra, Solari asistió al juvenil Brian Mansilla y éste definió de manera magistral al ángulo derecho de Jeremías Ledesma, que también tuvo una tarde para el olvido.

Promediando la segunda etapa, el mediocampo auriazul ya era como una avenida sin semáforos. Gil y González, los espectadores de lujo. Ninguno de los dos aportó en el quite y la distribución. Incluso, el Colorado no estuvo fino con la pelota parada. Dato que habla por sí solo. Arriba, Ruben fue el que más inquietó y Zampedri volvió a chocar reiteradamente con los defensores rivales.

Para colmo, a quince del final, Maxi González volvió a regalar la redonda y se la obsequió a Lautaro Martínez, que dejó en ridículo a la defensa canalla y marcó el 2-0 final.

Da la impresión de que hasta pudo ser peor para Central. En el duelo de academias, la de Avellaneda ganó el duelo físico, táctico y futbolístico.

Central sigue sin encontrar una idea de juego, tuvo otro mal partido y perdió 2 a 0 ante el práctico Racing de Coudet

Leandro Garbossa

lgarbossa@lacapital.com.ar

OVACIÓN

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