El fútbol argentino quedó en medio de una ola de polémicas arbitrales que fue tomando fuerza con el paso de las fechas. Las quejas continúas y los duelos mediáticos de jugadores y técnicos con directivos de la AFA no hicieron otra cosa que salpicar al mismísimo presidente de la entidad, Claudio Tapia. Y eso lo llenó de fastidio, tan es así que este lunes llevó adelante una reunión con todos los presidente de los clubes de primera división en el predio de Ezeiza con el fin, tal como se esperaba, bajar línea. "Díganles a sus entrenadores que no digan cualquier cosa, que se calmen, son conductores de grupos, no hinchas”, fue una de las frases que se escuchó con contundencia de la boca de Chiqui.

































