Primera cita de visitante de Central en el torneo y la especulación aparece por sí sola: ¿mantendrá Miguel Ángel Russo el esquema o variará? La consigna no nace de manera caprichosa, sino que está atada a lo que fue el comportamiento del entrenador canalla en muchos partidos del torneo anterior, en los que alteró el sistema cuando su equipo tuvo que salir del Gigante. Es decir, hay antecedentes muy cercanos que avalan esa idea que Russo puede tener en mente y sobre la cual hasta aquí no dio ningún indicio de que pueda actuar de la misma forma, pero ello no invalida la posibilidad de que el próximo lunes en cancha de Banfield el canalla salga a jugar con un central más, prescindiendo, claro está, de un volante.
Jugando de esa forma al equipo le fue sensiblemente mejor, aunque sin los resultados esperados, porque a excepción de aquel triunfo en cancha de Huracán nunca pudo volverse con un triunfo bajo el brazo.
En nombres, Central cuenta hoy con un jugador más al cual Russo pueda echar mano en caso de optar por esa forma de juego y la referencia es para Agustín Sández, quien llegó como refuerzo, pero ello traería consigo algunos movimientos más.
De darse, es poco probable pensar en Carlos Quintana afuera del equipo, pero la referencia se hace porque tanto el Pelado como Sández son zurdos. Esto es, con línea de tres y Sández adentro habría dos zurdos en esa línea de zagueros centrales.
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En cancha de Racing, Central salió a jugar con el esquema que suele utilizar en el Gigante y el equipo no perdió.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Allí, una posibilidad es que uno de ellos se vuelque sobre la derecha, manteniendo a Facundo Mallo como último hombre, y otra es que Quintana o Sández hagan las veces de líbero y que el uruguayo se mueva desde el centro a la derecha.
Cada vez que Russo se inclinó por esta forma de juego, el comodín siempre fue Juan Cruz Komar, pero, se sabe, a un diestro le resulta más sencillo volcarse sobre la izquierda que a un zurdo hacerlo por derecha.
Por allí todo sería más sencillo si el apuntado es Komar, pero Russo conoce muy bien a Sández de su paso como DT de Boca (fue el entrenador que lo hizo debutar) y además la contratación del jugador se debió, según confiaron, a la versatilidad del futbolista en esto de jugar como lateral por izquierda o bien de acoplarse a una línea de tres.
Siempre estuvo claro también que los flacos resultados obtenidos en condición de visitante estuvieron relacionados más con el bajo nivel colectivo que como consecuencia de tal o cual apuesta táctica.
No obstante, vale el dato de que todas esas ocasiones en las que el equipo jugó con una línea de tres centrales en el fondo las derrotas no predominaron. De hecho, una sola vez Central jugó de esa forma y sufrió un cachetazo. Fue frente a San Lorenzo.
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La derrota ante San Lorenzo fue la única que sufrió Central cuando el DT canalla optó por la línea de tres.
Marcelo Bustamante / La Capital
En total fueron siete partidos en los que Russo se inclinó por ese esquema, de las cuales el canalla ganó uno (Huracán), empató cinco (Tigre, Newell’s, Atlético Tucumán, Vélez y Belgrano) y perdió el restante contra el ciclón.
Claro, la cosa no es tan lineal tampoco, porque cada historia tuvo su propio condimento. Por ejemplo, ante Tigre arrancó de esa forma, pero creció futbolísticamente y llegó al empate ya con línea de cuatro; contra Atlético Tucumán la pasó bastante mal en el primer tiempo, en el que le generaron demasiadas situaciones y muy claras; y con San Lorenzo la apuesta duró hasta el gol del Ciclón (de inmediato Russo cambió).
Intercalados a esos partidos hubo otros en los que Russo prefirió jugar como habitualmente lo hace en el Gigante de Arroyito y donde los resultados acompañaron mucho menos: derrotas frente a Lanús (0-3), Sarmiento (1-4), Talleres (1-3) y Banfield (0-2) y empates contra Barracas Central (0-0) y Racing (1-1).
Lo que hay por delante es un torneo corto, con apenas seis partidos como visitante, en los que todo lo que pueda sumar le será de gran ayuda en caso de sostener una localía fuerte, y para Russo ya es tiempo de pensar, analizar y decidir si a su equipo le conviene alterar el sistema para jugar afuera. La cosa no pasa por Sández sí o Sández no, dos zurdos en una línea de tres, con uno de ellos a la derecha o como último hombre, sino es tener en claro que esta posibilidad que se plantea fue ni más ni menos que lo que el DT hizo prácticamente en todo el torneo anterior.