Ovación

Central no aprovechó su momento, se durmió con Boca y lo terminó pagando al final muy caro

Central no aprovechó su mejor momento del primer tiempo tras el gol de Avila, en el segundo decayó y Boca lo dominó hasta dejarlo con las manos vacías

Sábado 04 de Septiembre de 2021

El Central de las ganas y el convencimiento tuvo sus momentos para pegar un nuevo golpe sobre la mesa, pero una de las principales fallas del equipo fue el no haber sabido aprovechar ese instante del partido en el que Boca lucía aturdido, tras el gol de Avila. Y con otro libreto, mucho más cauteloso, sin brillo y menos incisivo, Boca se las ingenió para tomarlo de la solapa, moverlo hasta que encontrar el desequilibrio, que llegó en el final y con un gol de contra de Torrent, pero para sentenciar un resultado (2-1) que, por lo sucedido en los 90 minutos tuvo su costado de justicia.

Seguramente fue el envión de las dos victorias previas lo que hizo que Central saliera a jugar sin respetar a Boca, con la intención de prepotearlo, de atropellarlo. Y en cierta forma lo hizo, sin dejar que Boca pudiera acomodarse rápidamente al partido. Con Vecchio conduciendo desde atrás, Central empezó a ir, sin tanta claridad, pero con las ganas de nunca soltar las riendas. Pudo llegar rápido el premio para el canalla, pero entre Rossi y el travesaño se ensañaron con ese remate de Ojeda de zurda tras el centro de Blanco que peinó Vázquez primero.

https://twitter.com/TNTSportsAR/status/1434334828875366402

Sin que Boca pudiera manejar cómodo el balón el canalla de a poco fue construyendo protagonismo, pero sabiendo que el xeneize igual iba por lo suyo. Tras una salida en falso de Broun, Vázquez metió un zurdazo que viajó derechito a las manos de Fatura. No fue demasiado, pero sí un toque de alerta. Pero Central encontró lo que buscaba un par de minutos después. Porque esta vez el córner de Vecchio viajó directo al corazón del área y allí Avila se anticipó a todos para desairar a Rossi. Otra vez Avila, como en Santiago del Estero.

El desconcierto de Boca fue tal que en segundos nomás Espinoza bien pudo haberle mostrado la roja a un sacado Izquierdoz (le pegó a Ruben con la jugada ya detenida). Vecchio empezó a conducir más y mejor, Blanco y Martínez a trepar con mayor claridad y Ojeda a contener de manera más efectiva. A Martínez se lo tapó Rossi luego de que Izquierdoz despejara el centro de Zabala y Zabala la peinó sin darse cuenta que tanto él como Ruben estaban solos en el centro de Blanco. Por lejos el mejor momento de Central en el primer tiempo y el peor de Boca, que respondió con un cabezazo de Weigandt en la base del palo izquierdo de Broun.

El mazazo también lo tuvo Vecchio en el botín derecho del Pupi Ferreyra (gran contra en superioridad numérica), pero no pudo ser y fue eso lo que en cierta forma le dio respiro a Boca, que intentaba manejar la pelota, pero que le faltaba profundidad. Pero eso no le faltó en aquel centro desde la izquierda que llegó a la cabeza de Vázquez, ante la pasividad del Gato Avila.

Después de eso, un palo y palo típico de una pelea callejera. Almendra lo tuvo dos veces, primero de zurda y después con un fuerte remate de afuera que Broun envió al córner y en el medio una aparición de Vecchio, que de zurda no pudo darle toda la dirección que la situación ameritaba.

Ya no fue lo mismo desde la vuelta de los vestuarios, porque fue Boca el que rápidamente empezó a imponer condiciones. Es que Central sin la pelota fue otro equipo, mucho más vulnerable, más permeable y sin peso ni sorpresa en la ofensiva.

Almendra empezó a moverse con inteligencia y a mover los hilos, para habilitar al punzante Briasco. Por eso empezaron a aparecer las situaciones para el xeneize, que en un puñado de minutos hizo los méritos suficientes para ponerse en ventaja. Almada sacó sobre la línea un cabezazo Almendra e Izquierdoz le sacó chispas al palo izquierdo. Tanto fue el ir de Boca que Broun se transformó en uno de los jugadores más importantes. Tuvo una doble tapada contra Vázquez y Pavón que sinceramente metieron miedo.

¿Central? Desdibujado, sin criterio. Sólo las ganas de un equipo decidido a ir pero sin saber cómo. A tal punto que la primera que tuvo en el complemento fue una pelota que robó Ruben en la salida, que prosiguió con Gamba, con el Pupi y que terminó en los pies de Vecchio, pero el 10 le dio muy desviado.

Y en uno de los manotazos del Kily con la idea de cerrar el partido llegó sobre el cierre ese centro de Pavón desde la derecha que Torrent se llevó por delante para marcar contra su propia valla. Y ya no tuvo mucho más el canalla por hacer. Porque en los pocos minutos que le quedaban por delante fue con ganas, pero las ideas no lo acompañaron. Y ese andar de mayor a menor le jugó una mala pasada, porque cuando tuvo el momento para golpear no lo hizo y cuando sacó el pie del acelerador lo golpearon.

Embed

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario