La derrota ante San Lorenzo y la chance desperdiciada de acomodarse en el lote de arriba fue el gran inconveniente que se trajo Central de su excursión al Nuevo Gasómetro. Tan importante fue el porrazo sufrido que hasta hoy no es seguro si el Kily estará sentado en el banco el domingo, cuando el canalla reciba a Banfield. ¿En el medio de eso qué? Un equipo que debe rearmarse. Sea con el Kily o con cualquier otro entrenador los problemas en la previa no serán menores. Además del traspié, Central se trajo a Emiliano Vecchio y Lautaro Blanco expulsados. Justo los dos futbolistas que, hasta aquí, estuvieron presentes en todos los partidos desde que el Kily es el técnico. No hay otra forma de leer la realidad de Central que no sea con la mirada puesta en el futuro del entrenador. Porque es el tema por excelencia, en el que trabajan los dirigentes y el que despierta toda la atención de los hinchas.
































