El saldo del clásico fue más que positivo para Central. Es cierto que fue empate en cero entre leprosos y canallas, que el trámite fue de chato para abajo, que el buen juego faltó a la cita, pero en el reparto de los tantos defectos y pocos aciertos, fue el auriazul el equipo que por momentos dio la sensación de que pudo agitar las redes. Siempre dentro de la medianía general y del enamoramiento del empate de ambos a medida que se acercaba el final del cotejo. Central se fue del Coloso con un mejor semblante, sin festejar, pero con frente alta de que nunca lo superó el rival.
Desde lo futbolístico Russo acertó con el esquema de cinco defensores y con ese dibujo le cerró todos los caminos de ataque a Newell's hasta reducirlo a su mínima expresión. La batalla táctica la ganó el DT auriazul. Desde la estadística también hubo un sabor dulce para el canalla, ya que estiró el invicto en el Coloso, donde no pierde desde 2008.
Y otro dato a favor del equipo de Arroyito fue que el DT Miguel Russo estiró a diez duelos la imbatibilidad en el derbi de la ciudad, con cinco victorias y cinco empates.
Otro dato no menor en lo institucional es que la nueva dirigencia encabezada por Gonzalo Belloso como presidente empató en su primer clásico, que le tocó de visitante y siempre es positivo para las autoridades entrantes no perder en el primer enfrentamiento con el rival de toda la vida.
Ya desde la etapa inicial Miguel Russo planteó mejor el partido que Heinze y esto se dio por la sencilla razón de que el trámite fue más como lo pensó el DT canalla que como lo imaginó Gabriel Heinze.
Central salió a jugar con tres zagueros centrales (Komar, Mallo y Quintana) y dos laterales (Damián Martínez y Coyote Rodríguez) con la intención de achicarle espacios a los extremos leprosos Aguirre y Sordo, además de dejar aislado al nueve Recalde. Y en muchas ocasiones lo consiguió porque armó un embudo donde el rival se iba diluyendo a medida que avanzaba en el campo.
Es ciertos que un par de veces la defensa perdió a Brian Aguirre en situación de peligro, una de ellas con el pibe leproso de cara al gol, pero fallando el remate con el arco libre.
Russo en esa etapa mostró que volvió a tener muñeca para plantear un clásico, minimizando al rival y tratando de manejar la pelota con un activo Malcorra y un intermitente Campaz, de mejor segundo tiempo. Igual arriba quedó aislado Veliz, que tuvo una de cabeza en la primera etapa y la cedió a las manos del arquero Hoyos.
En el complemento Central fue perdiendo incidencia, retrocedió en el campo y apostó a la contra. Hubo un buen intento de Campaz desde afuera con un tiro de media distancia. Central acentuó el embudo defensivo con cinco defensores y doble cinco, y Newell's ya no le pudo pisar el área. El canalla armó un cerco en la retaguardia que fue inexpugnable para el rojinegro y allí ganó ampliamente la pulseada el DT de Arroyito.
Es más, esto está reflejado sin temor a exageraciones en que Jorge Broun fue un espectador casi de lujo en la tarde soleada del parque Independencia. Fatura no pasó sobresaltos. Fue un sólido trabajo en el retroceso tal cual como lo planteó Russo, que acertó con la línea de cinco. Central así extendió la racha y se fue del Coloso con la frente en alto. En un clásico trabado, friccionado, casi sin luces, dio la talla y hasta pudo llevarse todo de la casa del archirrival. Para lo que viene salió fortalecido, a pesar de no ganar.
Estiró la racha invicta en el Coloso desde 2008, Russo celebra su cumpleaños número 67 con un registro de diez clásicos sin derrotas y Central, de yapa, sumó otro punto en la tabla que lo mantiene en la parte superior. El negocio, sin dudas, fue para Central.