Ovación

Argentina se pegó un porrazo en la vuelta de Messi a la selección

El regreso de Leo a la selección fue decepcionante. El equipo de Scaloni lució confundido y no logró capitalizar el aporte simbólico del rosarino. El equipo está cada vez peor. Dura derrota 3 a 1 ante Venezuela, en España

Sábado 23 de Marzo de 2019

El fútbol argentino sigue en caída libre. Continúa hundiéndose en el lodo de la improvisación dirigencial, sin un proyecto serio, con repetidos manotazos de ahogado, con un técnico como Lionel Scaloni que está conociendo la profesión y con jugadores que son figuras en sus equipos, pero que en la selección lucen apáticos y desorientados. Pero lo que ocurrió ayer en el estadio Wanda Metropolitano, en la capital española, fue la gota que rebasó el vaso porque ya no queda ni la esperanza de que Lionel Messi con su enorme talento individual pueda salvar la ropa. Y por supuesto que no es culpa de Leo ni mucho menos. Porque ayer la Pulga volvió a ponerse la camiseta albiceleste para dar una mano en este presente complicado tras lo que había sido su última participación en la Copa del Mundo de Rusia 2018 y su alejamiento tras la dolorosa eliminación ante Francia. Pero ni con el mejor jugador del mundo alcanza para matizar el desaguisado en el que se convirtió el combinado albiceleste, tanto dentro como fuera de la cancha. La realidad es que hoy ni Messi alcanza para remediar los males. Por eso Venezuela se alzó con un 3 a 1 inapelable. Es cierto que fue un amistoso. Pero lo preocupante no fue la derrota en sí misma, sino la alarmante falta de respuestas anímicas y futbolísticas de un equipo que en varios pasajes deambuló por la cancha. La camiseta argentina está devaluada al máximo, casi a la deriva, muy lejos de su época más gloriosa. Si hasta los propios hinchas empezaron a verla apenas de reojo.

   La única expectativa se había puesto en la vuelta de Messi, el crack que brilla en Barcelona y que su sola presencia impone respeto en los rivales. El rosarino había jugado su último partido con la camiseta de la selección en la eliminación del Mundial, el 30 de junio del año pasado, ante Francia, cuando el equipo era dirigido por Jorge Sampaoli. Justamente ese fue el punto final para el DT casildense y Leo prefirió alejarse de la selección luego de tamaña frustración. Pero ayer el diez regresó por pedido de Scaloni, en lo que ya es la antesala de la Copa América que se jugará a mitad de año en Brasil. Y había cierta esperanza por ver si con Leo la selección levantaba vuelo, pero lejos de eso ayer jugó para el demonio ante Venezuela, un rival plagado de juveniles que le "faltó el respeto" a partir del manejo prolijo de la pelota y le asestó tres pepas.

   La última carta ganadora que tiene Argentina en el mazo ayer tampoco alcanzó para encarrilar la partida. Leo hilvanó algunas apiladas interesantes propias de su talento, pero lució desconectado del resto. Tampoco sus compañeros lo usaron como usina motivacional y ante el primer golpe venezolano, que significó el gol tempranero de Salomón Rondón a los seis minutos, pareció que la estantería anímica y futbolística del equipo comenzó agrietarse. Desde allí la selección jamás se sintió cómoda en el partido ante un oponente que no está entre los más calificados.

   Con 31 años, Leo empieza a transitar la etapa final con la albiceleste, la gran cuenta pendiente de su carrera, ya que nunca conquistó un título con la selección mayor. Pero el reencuentro del crack con la selección fue frustrante, en especial desde lo simbólico. Claro que en el complemento inició la jugada que terminó con el descuento de Lautaro Martínez. Pero no alcanzó.

   Desde el resultado es un traspié anecdótico, pero lo preocupante fue que Argentina se dio otro baño de realidad. Hoy no es una selección top en el concierto mundial y Messi tampoco puede tirar el centro e ir a cabecear. Hasta que no haya una estructura confiable que lo contenga el genio no podrá frotar la lámpara. Y la selección está cada vez más lejos de que ello ocurra.

   La gira albiceleste seguirá el martes ante Marruecos, pero ya sin Leo, que padece una "reagudización del dolor pubiano bilateral", según informó ayer el parte médico oficial.

   La única victoria en la historia de la vinotinto sobre Argentina había sido en 2011 por las eliminatorias sudamericanas, un 1 a 0 en Puerto La Cruz. Sólo un dato para graficar la supremacía que había ante el rival de ayer. Ya ni Messi alcanza, si el equipo brilla por su ausencia. Una cuestión que no es nueva, pero que lamentablemente se agrava con el paso del tiempo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});