Opinión

¿Quién fue el mejor intendente de Rosario?

No todos los políticos y mandatarios son iguales. Desde la recuperación de la democracia en 1983 Rosario tuvo intendentes que dejaron profundas marcas en la ciudad.

Lunes 05 de Octubre de 2020

Muchos sostienen que fue Luis Cándido Carballo el intendente que cambió la historia de Rosario. Su acotada pero intensa gestión entre 1959 y 1962 significó un profundo cambio en la manera de gobernar la ciudad. Tuvo un plan de desarrollo urbano y de servicios públicos que delinearon un antes y un después: modernizó la recolección de basura (de carros tirados por caballos a camiones), amplió y renovó el transporte de colectivos, reguló el hasta entonces caótico servicio de taxis, llevó el alumbrado público a toda la ciudad, abrió calles y avenidas (bulevar Rondeau, por ejemplo), construyó el Planetario municipal y pavimentó 1.200 cuadras de tierra, entre otras obras.

Pero desde la recuperación de la democracia en 1983 Rosario también tuvo intendentes que dejaron profundas marcas en la ciudad. Justamente los fallecimientos de Héctor Tigre Cavallero el viernes último y de Hermes Binner el 26 de junio pasado dispararon reflexiones y miradas retrospectivas de sus gestiones al frente del Palacio de los Leones. No fueron pocos, y de todos los colores partidarios, quienes no solo enviaron mensajes de condolencias a sus familias, sino que en las despedidas reconocieron públicamente sus gestiones o aspectos de las mismas. Incluso muchos calificaron a Cavallero o Binner como “el mejor intendente de Rosario”. ¿Lo fueron?

https://twitter.com/delfradecarlos/status/1311981878195482624

Nadie habla desde ningún lugar. Toda mirada es subjetiva. Pero más allá de las lecturas afectivas y emotivas que despierta la muerte de una persona pública, lo que verdaderamente perdura en el recuerdo son los hechos que trascienden sus vidas. Por eso se entiende que tanto Cavallero como Binner hayan logrado, más allá de sus aciertos y errores, algo que no se ve todos los días y no es muy común en el mezquino mundo de la política: un reconocimiento que trasciende sus propios partidos. Hasta el diputado y líder del macrismo santafesino Federico Angelini dijo el viernes pasado al despedirse del Tigre: “En cada recorrida no había un vecino que no lo recuerde y reconozca como un intendente que hizo mucho por los barrios de Rosario”.

https://twitter.com/fangelini/status/1312029083195277313

Fue Cavallero quien abrió en 1989 el camino de un nuevo ciclo político y de gestión para la ciudad al dar un batacazo electoral con el socialismo. Durante sus seis años como intendente (hasta 1995) impulsó un profundo proceso de cambio de la ciudad. Potenció la salud pública al elevar del 3% al 30% el presupuesto para el área (designó como secretario de Salud al por entonces desconocido Hermes Binner), recuperó cientos de hectáreas en la ribera del río Paraná, revivió un sistema de transporte que estaba al borde del colapso (volvieron los trolebuses), extendió la red de gas natural a los barrios. También hizo importantes obras de desagües pluviales que terminaron con las inundaciones, pavimentos, cloacas, complejos polideportivos y una vasta red de centros comunitarios. A Cavallero muchos lo bautizaron como “el intendente de los barrios”.

Por esos años, la dinámica de la política cambió el tablero. Cavallero intentó acercar el socialismo al peronismo y ante la férrea oposición de su partido creó su propia fuerza política para emprender ese viaje. Así, se divorcia políticamente del socialismo y comienza a crecer y potenciarse la figura de Binner.

Binner continuó durante sus dos períodos como intendente (1995 a 2003) con todos los proyectos iniciados por Cavallero, pero incluso los profundizó, encaró la descentralización de la ciudad e implementó dos planes que buscaban fuertes transformaciones urbanas y sociales: el Plan Hábitat, una política de urbanización de barrios populares (que contó con créditos del BID), y los Centros Crecer, un innovador programa con 32 centros en todos los barrios de la ciudad donde trabajaban equipos multidisciplinarios junto a la comunidad. Ambos programas fueron destacados por distintos organismos internacionales.

Sin dejar de tener contradicciones, desaciertos y errores, el espíritu de los gobiernos municipales de Cavallero y Binner era hacer de Rosario una ciudad integrada y con un desarrollo territorial lo más armonioso posible. Una ciudad donde haya lugar para todos. Por diversas razones, que son parte de otra historia y de otro análisis, esta línea de gobierno se fue desdibujando con las posteriores intendencias socialistas (por ejemplo, el Plan Hábitat y los Centros Crecer dejaron de existir tras la Intendencia de Binner).

Carballo, Cavallero y Binner, tres ex intendentes que dejaron sus marcas en la ciudad. Como dijo Alejandro Dolina: “Si usted cree que todos los políticos son iguales, el problema es suyo que no puede distinguirlos y percibir los matices. Para alguien que no sabe leer todos los libros también son iguales”.

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