¿Era necesario?
Reflexiones. Por un proyecto sobre despenalización del aborto, presentado por el bloque socialista
del Concejo Municipal, los concejales nos vimos forzados a debatirlo por la insistencia, en un
cuerpo que no tiene competencia para modificar la legislación penal, ya que es de exclusivo resorte
del Congreso nacional.
1 de septiembre 2008 · 01:00hs
Por un proyecto sobre despenalización del aborto, presentado por el bloque
socialista del Concejo Municipal, los concejales nos vimos forzados a debatirlo por la insistencia,
en un cuerpo que no tiene competencia para modificar la legislación penal, ya que es de exclusivo
resorte del Congreso nacional. Un proyecto que le solicitaba a diputados nacionales, como si fueran
"niños", a que traten los proyectos presentados, justamente a representantes del pueblo que no lo
tratan porque no quieren tratarlo, por la única y exclusiva razón de que no existe una voluntad
mayoritaria para darle tratamiento y, consecuentemente, aprobar la despenalización del aborto. De
lo contrario, hay suficientes ejemplos de que cuando hay voluntad mayoritaria y consenso los
proyectos salen con una rapidez asombrosa.
¿Qué sentido tuvo entonces insistir con el tratamiento por parte del bloque
socialismo, en una institución sin competencia para modificar la legislación penal y sobre un tema
que divide a la sociedad? No cabe dudas que una razón eminentemente política. El socialismo hace
gala de su posición abortista, dicen que está en su plataforma, dijeron que la mujer debe tener la
libertad para hacer lo que quiera con su cuerpo y que hay que evitar muertes por los abortos
clandestinos.
Sin dudas que todos estamos de acuerdo sobre que hay que evitar muertes de
mujeres, pero de los seres ya concebidos no. ¿Son parte del cuerpo de la mujer o ya es otro ser? La
ciencia, la verdad científicamente acreditada nos enseña que hay vida desde la concepción, ni qué
hablar del desarrollo a las 12 semanas desde la concepción, fecha hasta donde proponen legalizar el
aborto. Sí, con fecha, con término. Basta observar imágenes, mudas o con sonido si prefieren.
Hablan por sí solas. Y cuidado no confundan, no es una óptica desde la religiosidad, desde un
credo, desde la fe. Sólo desde la verdad científica.
Las argumentaciones a favor fueron variopintas, pero ninguna contestó mi
pregunta: ¿sostienen que no hay vida desde la concepción? El silencio, la elusión o el cambio del
eje de la discusión fue la respuesta.
Todavía me sigo preguntando: ¿era necesario debatir en el Concejo Municipal de
Rosario sobre el aborto? ¿En una ciudad donde hay 100 villas de emergencia, en la que viven 180.000
ciudadanos, más de la mitad mujeres, y que mueren en muchos casos por su condición? ¿No hace 14
años que gobierna el socialismo? ¿En este tema la vida de las mujeres no vale? ¿No era más
conveniente someter a debate esta problemática? ¿No es más serio y conveniente el debate en un
ámbito en el cual participen académicos, colegios profesionales, la universidad, especialistas en
las ciencias médicas y jurídicas? o ¿invitar a prestigiosos profesionales para que cuenten las
experiencias en sus países?
¿Era necesario que 22 concejales de la ciudad de Rosario, ninguno de profesión
médico, muchos levantando la mano sin el estudio profundizado que merece y exige la temática,
debatiera sobre el aborto? ¿Era necesario? ¿Qué se logró? ¿Hacer creer al país que Rosario es
abortista? ¿Quién lo dijo, 17 votos? ¿Quién los votó para que los representen a favor del
aborto?
Hechos como este me hacen creer que el mundo está al revés.
(*) Concejal por Intransigencia y Renovación Radical.