Opinión

Campaña rápida y furiosa

La muy escasa competencia en las Paso obliga a repensar el sistema. El PJ, el Frente Progresista rosarino y el macrismo local, únicos convocantes de primarias para alquilar balcones.

Domingo 03 de Marzo de 2019

Rápida y furiosa. Así será la campaña previa a las Paso. En la provincia, en Rosario y en casi todas partes. Se levantó el telón. Ahora todo es política. Y política es, al fin, la lucha por permanecer en el poder o llegar a él. El resto es poesía.

Primera pregunta que hay que formularse: ¿sirve seguir sosteniendo el sistema de primarias obligatorias cuando casi nadie compite? ¿Para qué semejante gasto? La sociedad está bancando a una enorme cantidad de arribistas que sólo quieren participar de las Paso para adquirir visibilidad, dinero o un futuro lugar en un esquema de poder.

Hay que saludar a los que se atrevieron a competir en serio: los peronistas, los socialistas rosarinos, Pablo Javkin, Roy López Molina y Jorge Boasso. Y nadie más. Demasiado poco para semejante infraestructura, que tendrá como punto cúlmine las elecciones del 28 de abril.

Curiosamente, esos que se atreven a competir son los que recibirán mayor cantidad de votos. Los ganadores de las internas saldrán potenciados, favoritos, bendecidos por el sufragio popular. Mejor que decir es hacer, decía el general. Mejor que ir sin lista única es competir, diría un politólogo florido.

Se dijo hace mucho tiempo en esta columna que una competencia entre Omar Perotti y María Eugenia Bielsa sería para alquilar balcones. Y así será. Pero pasaron cosas. Nadie en su sano juicio hubiera esperado que Cristina Kirchner se convirtiese en influencer de la interna santafesino.

Todo cambia

Cristina bajó a todos sus candidatos de la grilla y, por gestos y señas, decidió apoyar al senador rafaelino, justo al que muchos cumpas acusaban de "conservador". Esto es la política, señoras y señores.

Pero que nadie crea que Perotti utilizará la simbología cristinista para llevar adelante la campaña, desde Teodelina hasta Gato Colorado. Ya forma parte del team Perotti el publicista Ramiro Agulla, quien tuvo su época de oro en la campaña de la Alianza. Era la estrella del equipo creativo que instauró el "dicen que soy aburrido". También lo integraban David Ratto, Carlos Souto y Luis Stuhlman. Para Perotti es ahora o nunca.

Bielsa deberá convertirse en la protagonista disruptiva de la política provincial si es que quiere ganarle al legislador del centro norte. Así como en 1988, toda la estructura del PJ, todos los gobernadores y la mayoría de los intendentes estaban con Antonio Cafiero, hoy la mayoría del aparato está con Perotti. Lo disruptivo en esa interna fue Carlos Menem, quien logró un voto que atravesó estructuras. A eso deberá aspirar la arquitecta rosarina.

Pero el desafío del peronismo santafesino es borrar del manual de citas una afirmación que le pertenece a Agustín Rossi: "Lo que la primaria desune, la general no logra unir". Si en la pos Paso, el PJ llega unido a la campaña para la Gobernación, tiene grandes chances el que gane la interna de convertirse en el futuro gobernador.

El desafío para Antonio Bonfatti es grande. Sin tener enfrente un partenaire que le permita ejercitar una pelea que termine en su triunfo, deberá mantener vigente la expectativa respecto de que puede convertirse en el sucesor de Miguel Lifschitz. El hecho de que no haya competencia en la Paso progresista, le permite al actual mandatario florearse ante ciertos escenarios nacionales, prohijando la candidatura presidencial de Roberto Lavagna. Sin triunfos socialistas en la provincia y en Rosario, no habrá Lavagna que valga.

"Perotti vs Bielsa, Irizar vs Javkin y López Molina vs Boasso calientan la escena del 28 de abril. Para diputados y concejal, revivió el carnaval"

Pero nadie debería confundirse en el micromundo socialista: Lifschitz y Bonfatti deberán caminar juntos cada metro de la entrañable bota santafesina si es que quieren retener el poder, más allá de 2019. Y lo propio deberá hacer el gobernador en Rosario, intentando aupar a Verónica Irizar en el téte a téte con Pablo Javkin, quien se ha puesto saco y corbata y va en busca del voto moderado que supo conseguir el socialismo, y que en las últimas elecciones se fue a López Molina. Rosarinos, rosarinas, la pelea Irizar vs. Javkin también es para alquilar un balconcito.

También tendrá interés la disputa por la integración de la lista para el Concejo Municipal. Como con Emilio Jatón en la ciudad de Santa Fe, el socialismo intenta abrir un poco su nómina a actores de la sociedad civil, algo que siempre debe ser bienvenido. En este caso, quien estará al frente de la boleta será la periodista Susana Rueda, con alto grado de conocimiento por su trabajo en los medios.

Y si alguna moneda le sobra al lector, que intente alquilar otro módico balconcito para la compulsa macrista. López Molina le devolvió el alma al cuerpo a los votantes del PRO que creen ver en el concejal la carta ganadora para expulsar al progresismo del poder. Inesperadamente, se filtró en la pelea Boasso, quien sobre fines de 2018 acompañó al edil en varias recorridas. Era el tiempo en que formateaban un mismo espacio. Otro ejemplo de cómo funciona la política.

Pese al decreto de reforma política que firmó la Casa Gris, en el camino a las primarias legislativas volvió el carnaval. O mejor dicho, nunca se fue. El fárrago de 17 mil candidatos en toda la provincia indica que hay mucho que mejorar en materia de reforma política, aunque otros dirán que el escenario es más propicio que el que ocurría años atrás.

Entre el maremágnum de precandidatos que se ofrecerán en campaña, con sonidos estruendosos, mucho barullo y desafinación plena deberán hacerse notar los solistas, mientras todo suena como una orquesta polifónica. Esos solistas se llevarán las luces para su redil.

El festival ha comenzado.

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