Hace pocos días atrás, los pasillos del Centro de Convenciones Metropolitano se llenaron de las principales discusiones, tendencias y oportunidades que se abren camino para el agro. Entre cientos de stands, exhibiciones de productos, conferencias y rondas de negocios, el Congreso Aapresid volvió a mostrar que el futuro del sector está en marcha y dispuesto a posicionar al país en el mapa global del desarrollo.
El multimedio La Capital tuvo su propio stand y desde allí se realizó este especial de La Capital + donde el medio buscó sumarse a esta discusión consultando la mirada de distintos referentes, cada uno representando a sectores que tuvieron un lugar estratégico en las mesas de debate y que hoy marcan la agenda de transformación del agro. Desde la tecnología, la producción, el comercio exterior, el financiamiento y la industria, se analizaron los desafíos y las oportunidades que se abren para el país.
En esta segunda parte, la mirada Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales y de Juan Pedro Gazzotti, líder de Agribusiness del BBVA.
El Paraná como oportunidad para la agroindustria
A Rosario se le vienen años de expansión portuaria. Así lo vislumbró Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), quien ve una oportunidad concreta para que Rosario y Santa Fe recuperen protagonismo en el mapa agroindustrial global con la mejora de la navegación del río Paraná. La nueva concesión de la hidrovía prevé llevar progresivamente la profundidad de 34 a 40 pies, lo que permitiría que los grandes buques salgan con mayor carga y reduzcan sus costos logísticos.
“Shanghái, Brasil y todos los grandes puertos del mundo están a 40 pies, entonces el Paraná estaría a esa profundidad. Eso va a generar mucho desarrollo productivo, pero también atracción de inversiones internacionales que vengan a Rosario para hacer crecer nuestros puertos y permitir que lleguen más navieras”, sostuvo el referente de Ciara. Y es que, con esta inversión, Rosario puede consolidar su puerto de contenedores y captar el flujo de mercadería que baja desde Brasil, particularmente mineral de hierro con destino a China.
Gustavo destacó las nuevas inversiones que llegaron para el cordón agroexportador que potenciarán los negocios en la región y en el país.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
A su vez, sostuvo que en los últimos 60 días se está viendo un reverdecer de inversiones. En infraestructura, destacó el trabajo junto al Gobierno de Santa Fe para mejorar los accesos, ampliar la autopista y transformar la A012 en autovía. También mencionó inversiones en el cordón agroindustrial de empresas como Molinos, Dreyfus y Cargill, además de la renovación de Vicentin y la reapertura de Buyatti.
“Se han disparado nuevamente las inversiones y eso es muy sano porque genera empleo, industria, comercialización y transporte. Es bienvenido que Argentina no dependa de un solo sector. Eso nos pasó durante los últimos cincuenta años y lo padecimos porque cada gobierno tenía la tentación de extraer recursos al agro para sostener el resto de la economía”, expresó Idígoras y agregó como ejemplo, sectores como la minería, el petróleo y el gas, que le dan al Banco Central divisas gracias al aporte de dólares de estos sectores.
En cuanto a los biocombustibles, planteó la necesidad de modificar el esquema actual de regulación y avanzar hacia un mercado con mayor competencia. La discusión está centrada en un proyecto de ley que propone elevar el corte de biodiésel al 10%, aunque desde el sector buscan llevarlo al 15%. “Queremos una oferta y demanda libre, que el mercado empiece a competir y que las empresas de biodiésel también compitan, porque el que tiene que ganar es el consumidor, no solamente el empresario dueño de la fábrica. El cliente debe tener un diésel de altísima calidad al menor precio posible”, sostuvo.
En su visión, el cambio permitiría acercar a la Argentina a un esquema que ya funciona en otros mercados, como Brasil, Estados Unidos, Europa, Paraguay y Uruguay. En este escenario, Santa Fe tiene un peso central: es la provincia con mayor capacidad instalada de plantas de biodiésel del mundo y concentra algunas de las plantas de mayor escala. “Argentina tiene que dar ese salto”, afirmó.
La mirada del sector financiero
El ecosistema bancario está dando un paso clave en su forma de gestionarse. El BBVA es justamente un ejemplo de cómo se está intentando cambiar la forma en que financia al productor agropecuario. Esto implica pasar de un modelo basado en papeles a uno basado en datos, inteligencia artificial (IA) y conocimiento del sistema productivo. Así lo relató a La Capital + Juan Pedro Gazzotti, líder de Agribusiness del BBVA, quien hace más de 30 años se desempeña en el sector agropecuario, especializándose en el desarrollo de plataformas.
“Durante los últimos cuatro años estuve en el mundo fintech para facilitar plataformas para financiar al sector. Eso me dio paso por una plataforma con gran market share dentro del mercado y ahí fue cuando el BBVA me invita a formar parte de lo que fue rearmar su modelo de negocios en Argentina y generar soluciones que tienen que ver con el sector, la digitalización y utilizar IA para estar más cerca de los productores y bajar ese nivel de fricción”, expresó Gazzotti.
Juan Pedro Gazotti cuenta cómo bancos como el BBVA implementan IA y datos geoespaciales para personalizar el financiamiento.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital.
Uno de los cambios más concretos que está impulsando el banco es la incorporación de información productiva y geoespacial a la evaluación crediticia. La herramienta Agro Advisor Sostenible que BBVA lanzó permite georreferenciar el establecimiento de cada productor y reconstruir hasta cuatro años de su actividad, con información sobre los cultivos, el comportamiento frente a inundaciones o sequías y la resiliencia del sistema productivo.
“Lo metemos dentro de un motor de IA y nos da un score que compartimos con el productor. Vemos si tenemos que financiarle productos de largo plazo, de corto plazo, en qué momentos deben ser los vencimientos y empezamos a personalizar las herramientas financieras para cada uno de los productores”, explicó Gazzotti.
Así, la información productiva gana peso en la relación entre el productor y el banco. Además, BBVA busca integrarse directamente en la operación comercial del agro. Esto significa que el proveedor de semillas, fertilizantes u otros insumos puede ofrecerle al productor financiamiento bancario desde el mismo proceso de compra. “Hoy en día lo que pasa es que las empresas del canal comercial se van retirando del financiamiento y les van dando oportunidad a los bancos de financiar más. Crece la capacidad de los bancos de prestar y también la de los productores de acceder a ese financiamiento”, explicó Gazzotti.
Las entrevistas completas pueden verse en el canal de Youtube de La Capital +.