Cómo utilizar y mantener un vehículo con caja automática
Los conductores deben tener especial consideración en algunos factores para evitar mayores problemas con los autos de transmisión automática
23 de febrero 2026·13:32hs
La caja automática puede sufrir daños por los malos hábitos de los conductores.
El uso de vehículos equipados con caja automática ya está definitivamente instalado en el mercado automotor argentino. La tecnología de estas transmisiones de cambios experimentó avances relevantes en los últimos años, lo que permite ofrecer a los conductores una experiencia de manejo mucho más sencilla, suave, eficaz y confortable.
No obstante, para sacar el máximo provecho de estas prestaciones y evitar daños costosos, es fundamental conocer ciertos aspectos técnicos y adoptar hábitos de conducción específicos que difieren de los utilizados en los vehículos con caja manual.
La principal característica de estos sistemas es la ausencia del pedal de embrague. En una transmisión automática el conductor debe concentrarse exclusivamente en operar el acelerador y el freno, manteniendo siempre una firme sujeción del volante. El vehículo se encarga de realizar los cambios de marcha de manera autónoma, basándose en la velocidad de circulación y las condiciones de conducción del momento.
Un aspecto clave para quienes se inician en este sistema es el funcionamiento del selector de marchas. Para mover el selector de una posición a otra -salvo cuando se pasa de Drive (D) a Manual (M) o Sport (S)- es obligatorio pisar el freno.
Además, en posiciones específicas como Parking (P) o Reversa (R), suele existir un botón de seguridad adicional en la palanca que debe presionarse para habilitar el movimiento. Una vez que se selecciona D o R y se libera el pedal del freno, el automóvil comenzará a moverse de forma progresiva sin necesidad de pisar el acelerador, un comportamiento que se describe como normal en este tipo de transmisiones.
Para utilizar correctamente el vehículo, es necesario comprender el significado de cada letra presente en el selector:
• P (Parking): posición que se utiliza para el estacionamiento. Bloquea la caja de cambios tanto si el motor está encendido como apagado, asegurando que el auto no se mueva. Es la posición obligatoria en la que debe quedar el vehículo cada vez que el conductor desciende del mismo.
• R (Reverse): marcha atrás.
• N (Neutral): equivale al punto muerto de las cajas manuales. En esta posición no hay ninguna marcha engranada, pero el vehículo no está frenado, por lo que podría desplazarse si se encuentra en una pendiente.
• D (Drive): posición estándar para avanzar. El sistema sube los cambios al acelerar y los baja al frenar. Cuando se pisa el acelerador a fondo, el sistema interpreta una situación de emergencia y bajará las marchas necesarias para entregar la máxima potencia.
• S (Sport): modo deportivo que permite que el motor trabaje a mayores revoluciones. En este modo, la caja tarda más en subir de marcha y realiza rebajes antes para ofrecer mayor potencia.
• M (Manual): permite al conductor pasar los cambios manualmente, ya sea mediante el selector o levas detrás del volante. Es ideal para situaciones de exigencia como sobrepasos en ruta o conducción en montaña.
Errores comunes en la conducción
Existen prácticas frecuentes entre los conductores que pueden dañar el sistema. Una de ellas es la costumbre de pasar a Neutral (N) al detenerse en un semáforo. Esta práctica no debe realizarse, ya que una de las ventajas de la caja automática es precisamente evitar el movimiento constante de comandos, el conductor simplemente debe mantener el freno presionado en Drive (D).
En tanto, un hábito correcto para el cuidado del vehículo es que la aceleración sea siempre suave y progresiva para no forzar la transmisión. Se deben evitar aceleraciones bruscas y frenadas repentinas para prolongar la vida útil de los componentes.
Al momento de estacionar, es recomendable prestar especial atención, ya que algunas cajas pueden tener una respuesta inicial brusca al primer punto del acelerador, lo que podría generar una fuerza innecesaria o un avance mayor al deseado.
Mantenimiento y prevenciones
Es un error común considerar que las cajas automáticas son irrompibles o que no requieren revisión. La transmisión automática es un mecanismo complejo que necesita un mantenimiento específico y regular en talleres especializados.
Para ello, es fundamental seguir rigurosamente las indicaciones del fabricante respecto a la frecuencia y el tipo de servicio, especialmente en lo referido a la sustitución del aceite de la caja de cambios. Un control regular permite aprovechar que estas cajas son, por diseño, más longevas que las tradicionales.
Por último, las situaciones de emergencia pueden ser otro apartado a tener especial consideración. No se debe remolcar el vehículo de manera convencional por trayectos largos, debido a que, si las ruedas motrices giran sin que el motor esté en marcha, los piñones de la caja se mueven sin la presión hidráulica necesaria para lubricarse, lo que puede provocar que las partes se fundan.
En caso de usar grúa, las ruedas del eje conectado a la caja deben estar aisladas del suelo. De igual manera, no se debe intentar arrancar el auto empujándolo si se queda sin batería. Esto se debe a que al convertidor de torque y al sistema hidráulico interno, el giro mínimo que recibe el motor al ser empujado no es suficiente para lograr la conexión necesaria para el arranque.
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