Un evento tradicional de Funes es la chopeada anual del Museo Gustavo Cochet, que este sábado irá por su edición número 18. Desde las 21, los vecinos podrán ubicarse con sus reposeras frente al museo, en Avenida del Rosario y Gustavo Cochet, para disfrutar de música en vivo, bailar, tomar un buen chopp y comer. De esta manera estarán colaborando con el funcionamiento de la institución.
La entrada es libre y gratuita y la oferta musical tendrá como atracción a Los Covernícolas, que vienen con nueva formación ya que se incorporó un percusionista y un acordeón. También participarán como artistas invitados los profesores de dos talleres del museo, Milton Barboza (percusión) y Claudia Buralli (canto), quienes abrirán el escenario.
Previamente se podrá recorrer la muestra de los talleristas que enseñan distintas disciplinas en el museo y de esta manera se dará por inaugurado el cursado anual. Se exhibirán trabajos de los docentes de pintura, mosaiquismo, arte infantil, fotografía bordada, taller de grabado y fotografía para chicos y adolescentes.
El buffet estará a cargo de la Asociación de Amigos del Cochet, que es la que sostiene al museo. Además del chopp tirado, habrá hamburguesas, choripanes y empanadas de carne y de verdura para los vegetarianos. Gran parte de lo recaudado se usará para el recambio de la escalera que vincula al museo con la planta alta, donde se dictan los talleres. La vieja, que era de cemento, fue demolida y se colocará una de hierro en los próximos días.
De antaño
“Sostenemos esta actividad desde hace muchos años, las chopeadas se hacían incluso previamente a la inauguración del museo para recaudar fondos que permitieron la construcción de la galería. La idea fue tomada de una tradición que tenía el barrio, impulsada por familias que vivían en la cuadra de Cochet y General Paz”, explicó Silvia, la directora del Museo y nieta del pintor Gustavo Cochet.
“Yo era chica y lo recuerdo, nos juntábamos para fin de año o en Año Nuevo, cada uno sacaba su mesa a la calle y su comida, que se compartía. Entre todos alquilaban una chopera, un parlante, un micrófono y se cantaba”, rememoró.
“Como la primera comisión de Amigos del Museo estaba nutrida por muchos hijos o nietos de aquellos vecinos que armaban la chopeada callejera, tuvimos la idea de replicarla a beneficio de la institución. Es por eso que la seguimos sosteniendo, ya que tiene mucha historia y año tras año vamos invitando a los nuevos funenses para que se sumen”, sintetizó.