La disputa entre Vialidad Nacional y Néstor Rozín, propietario del Hotel Sol de Funes, sumó un nuevo capítulo. El organismo volvió a aclarar que la intimación no apunta a las mejoras realizadas sobre la colectora para facilitar el acceso al establecimiento, sino a la apertura sin autorización de una subida y una bajada directas desde la autopista Rosario-Córdoba, en sentido a Rosario, una intervención riesgosa para la seguridad vial.
“Hay evidencia de que no sólo trabajó sobre la colectora, sino que además se hizo una conexión clandestina desde la traza principal —una bajada— con el mismo material”, sostuvo Gastón Bruno, jefe del 7° Distrito Santa Fe del organismo. Y remarcó en LT8: “Nadie objeta el aporte que hizo el empresario Néstor Rozín, dueño del hotel, en la colectora, sino que se objeta la vinculación temeraria desde la calzada principal de la autopista hasta la colectora”.
Además, y refiriéndose al proceso licitatorio en curso de rutas nacionales, el funcionario negó la creación de un nuevo peaje en la autopista Rosario-Córdoba.
Vialidad Nacional y el el conflicto en Funes
"Lo que hay que aclarar es que en su momento (al empresario) se le dio una autorización provisoria para que mejore una conexión, que es una colectora, ubicada en el camino de la autopista (Rosario-Córdoba) y que pertenece a Vialidad Nacional", aclaró Guillermo Bruno en diálogo con LT8.
"En principio se le otorgó la autorización, y luego se le pidió que se remita al expediente que había iniciado en 2023, para que se vayan regularizando las distintas situaciones que estaban con observancia, como por ejemplo una columna de luz que está frente a uno de los portones, que es de media tensión", expresó Bruno. "Pero lo importante es que a partir de octubre detectamos dos vinculaciones frente al Hotel (Sol de Funes) desde la autopista", aseveró.
"Hay evidencia de que no sólo trabajó sobre la colectora, sino que además se hizo una conexión clandestina desde la traza principal con el mismo material", dijo.
Además, Bruno detalló que la entrada que creó Rozín no lleva asfalto, por lo que no es una solución permanente, sino un "atajo". "Lo que hizo sobre la colectora fue hacer una leve nivelación y colocar materia granular", siguió el funcionario, y continuó: "Es la misma materia granular que colocó en la conexión, para quien quiera bajar directamente (de la autopista) y no tenga que irse hasta (la calle) Galindo, dar toda la vuelta y volver dos kilómetros".
Comunicado de la Dirección Nacional de Vialidad
La Dirección Nacional de Vialidad también emitió un comunicado sobre el conflicto con el empresario Rozín: "Nuevamente se aclara que no se solicitó la demolición de las obras sobre colectora, sino la regularización administrativa y técnica de aquellas intervenciones que puedan adecuarse a las condiciones de seguridad vial exigidas".
Pero el organismo nacional señaló que las dos vinculaciones no autorizadas con la autopista representan un "grave riesgo para la vida de los usuarios", según expresaron desde Vialidad Nacional.
Concesiones en rutas nacionales
Bruno también habló con LT8 sobre las licitaciones de las rutas nacionales. "Van a empezar las concesiones, y una de las primeras va a ser la autopista Rosario-Buenos Aries y la Circunvalación (ruta nacional A008), conjuntamente con la ruta nacional 33", aseguró.
Además, el funcionario de Vialidad Nacional afirmó que tienen previsto "terminar con el rulo de Wilde y Córdoba" en la autopista a Córdoba, que hace "más de 10 años" debe finalizarse. "También se planea realizar los terceros carriles de la Circunvalación hasta la A012 y la pavimentación de las banquinas".
Y aclaró: "No va habrá un nuevo peaje en la autopista Rosario-Córdoba".
El inicio del conflicto por ingresos clandestinos a la autopista
La disputa comenzó cuando Rozín denunció públicamente que Vialidad Nacional le había enviado una carta documento para obligarlo a romper trabajos de reparación realizados sobre la colectora de la autopista, a la altura del kilómetro 307.
Según su relato, llevaba más de un año reclamando obras ante organismos nacionales y concesionarias sin obtener respuestas y decidió intervenir por cuenta propia ante el deterioro del acceso al hotel y la realización de eventos masivos.
Inicialmente, el caso se presentó como la historia de un privado que tapó baches y terminó intimado por el Estado para volver a dejar el camino destruido. Sin embargo, mediante un comunicado, Vialidad Nacional respondió que el problema no era únicamente el bacheo, sino también la apertura de ingresos y egresos clandestinos de vehículos considerados peligrosos para una autopista de circulación rápida.