Sus libros de visitas supieron guardar las firmas de funcionarios de la corona inglesa y de los empresarios de la Compañía Británica del Central Argentino que llegaron a la ciudad para construir el ferrocarril. Pero el viejo Hotel Britannia se instaló definitivamente en la historia local el 3 de noviembre de 1903, cuando en el salón comedor se firmaron los estatutos del club Newell's Old Boys. Seguramente el edificio de tres plantas de San Martín al 300 seguirá sumando anécdotas para contar: el Concejo Municipal aprobó el convenio que permitirá darle una nueva vida al antiguo inmueble.
La propuesta para salvar al Britannia de un destino ruinoso llegó al recinto del Concejo el jueves pasado y fue defendida por los ediles del oficialismo. El proyecto prevé la restauración de frente, fachada y primeros 5 metros de edificación y la modificación del interior para poder ganar más altura y refuncionalizar su uso para viviendas. En total, se proyecta levantar una torre de 14 pisos con 34 departamentos.
El hotel de San Martín 364 se inauguró en los primeros años del siglo XX y forma parte del inventario de edificios de valor patrimonial de la ciudad. De acuerdo al expediente presentado por el Ejecutivo, se autoriza una ampliación de 1.534,8 metros cuadrados sobre el fondo del edificio, con una altura máxima de 40,39 metros, preservándose el cuerpo principal y la fachada de la construcción histórica.
El proyecto fue consensuado entre los propietarios del inmueble, la empresa constructora BBZ y la Secretaría de Planeamiento del municipio. Las obras de restauración de la fachada y otros elementos de valor patrimonial podrían empezar antes de que concluya el 2023.
Una historia reciente
La situación del antiguo hotel, que en los últimos años se transformó en una pensión y quedó vacío después de la pandemia, puso en debate los incentivos con que cuenta el Estado para mantener los inmuebles de valor patrimonial. En octubre de 2017, la familia propietaria expuso públicamente las dificultades que tenía para mantener el edificio y hasta propuso donar la construcción a un organismo público. Pero no fue aceptada.
Para uno de los propietarios del inmueble, Guillermo Serpellini, la iniciativa aprobada por el Concejo garantiza la preservación de la parte histórica del edificio. "Los concejales tomaron nota de que esa norma que inmoviliza las propiedades (el catálogo de inmuebles de valor patrimonial) hay que trabajarla mucho para que, en sentido contrario, no termine ahogando a los inmuebles viejitos y a sus propietarios", apuntó y consideró que "desde los diferentes bloques pusieron mucha atención a esta realidad".
Según estimó, las obras en el antiguo inmueble podrían comenzar antes de fin de año. De acuerdo al proyecto, el primer paso será la demolición de las construcciones que se anexaron al antiguo alojamiento y no tienen valor histórico, para después encarar las tareas de puesta en valor de las áreas comunes como el hall, la escalera principal, la cúpula y la fachada.
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El Hotel Britannia se inauguró en los primeros años del siglo XX. Fue construido por la empresa formada por los hermanos Alejandro y Pedro Máspoli, la misma que levantó entre muchos otros edificios el Hotel Savoy (San Lorenzo 1022), el Banco Francés del Río de la Plata (San Lorenzo 1098) y la Sociedad de Ahorro La Bola de Nieve (Laprida 813).
El emprendimiento, idéntico a las construcciones ubicadas en el barrio de la estación Victoria, en Londres, supo albergar a representantes de la corona inglesa y hombres de negocios atraídos por las oportunidades de inversión que generaban la llegada del ferrocarril.
Entre sus huéspedes se contaron los ejecutivos de la Compañía Británica del Central Argentino. Isaac Newell vivió en el hotel por más de dos décadas y allí se firmaron los estatutos fundantes del Colegio San Bartolomé y del club Club Atlético Newell's Old Boys.
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Imagen digital de cómo quedará el edificio que se planea levantar preservando la fachada del Hotel Britannia.
La construcción está incluida en el catálogo de inmuebles patrimoniales de la ciudad como de categoría A, "aquellas que se definen en torno a un edificio o grupo de edificios de fuerte carácter institucional: iglesias, centros educativos, sedes gubernamentales o enclaves productivos (industriales, portuarios, ferroviarios)", según lo cataloga la ordenanza Nº 8.245, de protección del patrimonio de la ciudad.
De acuerdo con esta clasificación, ostenta un grado de protección directa importante (2a) que alcanza a aquellos edificios o conjuntos "sujetos a preservación de las envolventes y de las partes (espacios y 10 elementos) consideradas de valor, previéndose la aplicación de criterios de restauración considerados científicos. Se permite la alteración del orden distributivo en la medida que revalorice al conjunto edilicio", destaca la norma.
El Hotel Britannia forma parte de un conjunto de unos 180 edificios del área central que tienen este grado de resguardo, apenas un escalón más abajo que el que poseen el Monumento o la Iglesia Catedral (ambos catalogados como A 1a). Comparte esta categoría con el edificio del Rectorado de la UNR (Córdoba e Italia), la Facultad de Humanidades y Artes (Entre Ríos y Córdoba), los hoteles Savoy (San Lorenzo 1022) y Magestic (San Lorenzo 980), los cines Broadway (San Lorenzo al 1200) o La Comedia (Mitre al 900) o el Club Alemán (Paraguay al 400), por citar algunos ejemplos.