La ciudad

"Si sectores contra el aborto piden cambios al Senado, el debate a favor ya ganó"

La politóloga María Esperanza Casullo aseguró que el Congreso nacional es especialmente "receptivo a la movilización".

Sábado 23 de Junio de 2018

María Esperanza Casullo | Bío | María Esperanza Casullo es politóloga doctorada en la Universidad de Georgetown y actual docente e investigadora en la Universidad Nacional de Río Negro, especialista en democracia, populismo y sistema de partidos


Lo que ocurrió en Diputados antes, durante y después del debate del proyecto de legalización del aborto es el antecedente insoslayable para prefigurar lo que pasará de ahora en más en el Senado, la Cámara que podrá convertirlo en ley, introducirle modificaciones o rechazarlo (ver aparte). Por ahora los sondeos prevén un escenario de cuasi paridad, pero para muchos analistas la discusión está saldada virtualmente a favor, tanto por las posiciones de los expertos como por el apoyo a la iniciativa en las calles. Para la politóloga María Esperanza Casullo, el Congreso nacional es especialmente "receptivo a la movilización", un rasgo de la "cultura política argentina" que le parece "muy positivo". Y el hecho de que la previa al debate entre los senadores haya arrancado ya con planteos de modificación al proyecto por parte de quienes están en contra habla a las claras de las altísimas chances que tiene de convertirse en ley.

—Algo que se discutió mucho con el debate en Diputados, sobre todo en Santa Fe por la posición que adoptó Luis Contigiani: ¿la banca es del legislador o del partido o frente que lo puso en ella?

—Hay dos niveles. Uno es el normativo, que se puede discutir después. Pero a nivel constitucional, toda la legislación argentina es clarísima: una vez asumida la banca el legislador tiene autonomía. No existe ningún mecanismo legal por el que se lo pueda atar a una determinada postura o plataforma y esto la Justicia lo ha refrendado varias veces. Si yo fuera votante del Partido Socialista estaría furiosa con Contigiani y me habría sumado a ejercer presión, lo cual también es legítimo, pero hay buenas razones para que el legislador tenga autonomía. El Congreso se pensó como un lugar donde se puede cambiar de opinión, donde se dan procesos de deliberación, de respuesta a la sociedad y de negociación. No me parece deseable la posición de lo que Rousseau llamó "mandato imperativo", es decir, que los legisladores solamente puedan sustentar una postura que le venga dada por sus bases.

—Entonces ves legítimo que los legisladores cambien de posición según lo que ocurra puertas afuera y puertas adentro del Congreso: o por no quedar a contramano de la historia o tejiendo alianzas.

—Totalmente. Casi todos los Congresos del mundo se armaron buscando la deliberación. Si no, sería un proceso mayoritarista: el que tiene la mayoría gana y punto. Y no se podrían producir cambios de opiniones. Y como decís, lo que se busca en un Congreso es eso: un doble proceso de negociaciones, todo tipo de acuerdos dentro de la cámara, aun a cambio de otras cosas.

—¿Entonces no está tan mal lo que popularmente se critica como "rosca" o "cambios de figuritas"?

—No, mientras no sea retribución económica, que sí es corrupción. Pero decir "voto esta ley que te interesa a cambio de mayor obra pública o de apoyo a la industria de mi provincia", o "a cambio de que mañana vos respaldes esta otra ley", es un procedimiento del día a día en todas las democracias. Y una segunda cuestión muy importante es una característica sumamente fuerte de la democracia argentina, reconocida por el mundo y que sigue funcionando de modo muy potente, que es la receptividad a la movilización

—El puertas afuera...

—Exactamente, tenés las dos dinámicas. Pero quiero hacer hincapié en que ese es un rasgo muy especial y desde mi punto de vista muy positivo de la cultura política argentina. Porque en otros países, como Chile, donde hubo protestas muy grandes contra las AFJP o la educación paga, el sistema político no aparece tan permeable. Ni hablar de los Estados Unidos y más desde que ganó Trump: grandes movimientos de protesta, pero poca receptividad en el Congreso.

—¿Eso fue, por ejemplo, lo que dejó en posición de debilidad al gobierno después de haber aprobado, pese a lo que ocurría en la calle, la ley de reforma previsional?

—Es cierto, la debilidad no se manifestó en cuanto a poder sacar la ley, pero sí en que el gobierno perdió un apoyo en las encuestas que nunca recuperó. Y creo que eso también hay que verlo en relación a la ley de aborto: vos podés no escuchar lo que pasa en la calle, pero no podés evitar pagar el alto costo político.

—En función de todo esto, ¿cómo ves el próximo debate sobre el aborto en el Senado?

—Hace un mes lo habría visto negativo, porque el Senado de por sí, y por diseño del constitucionalista, es una Cámara menos permeable a las presiones populares. Pero viendo lo que fue la última semana en Diputados y la movilización en las calles, me parece mucho más probable que el Senado apruebe la ley.

—A hoy, ¿con cambios?

—Puede ser, pero igual el hecho de que hoy impulsen modificaciones al proyecto nada menos que quienes están en contra parecería significar que el debate público en sentido amplio ya lo ganaron las posiciones a favor: lo vimos en las comisiones y lo vimos en el recinto de Diputados. No era fácil sostener una postura contraria con argumentos científicos o de política pública de calidad. Y de hecho se vio en el resultado final, con votos que cambiaron legítimamente en función de los argumentos que escucharon, como Mario Negri.

—¿Y en el caso de los pampeanos (cuyos votos definieron la aprobación en los últimos tramos del debate)?

—No me cabe duda de que si hubieran estado en contra no habrían votado a favor. Igual, ahí es interesante pensar que quien definió fue una figura con tantos años en la política como el gobernador (Carlos) Verna, al darse cuenta de que el rédito político estaba de un lado y no de otro. Eso también dice que el debate público ya había sido ganado por una de las posturas, la que está a favor.

posición. "Una vez asumida su banca, el legislador tiene autonomía", dijo Casullo.

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