El informe semanal "Situación Covid" que publica la secretaría de Salud Pública municipal pone en números lo que se está viviendo en Rosario: todas las variables epidemiológicas que sirven para tomar dimensión de la pandemia treparon en siete días en forma alarmante.
La tranquilidad reposa en las internaciones por coronavirus que se mantienen relativamente estables (están subiendo de a poco en el sector público) y son bajas comparadas con las dos primeras olas.
El foco del problema está hoy en la atención ambulatoria. En cómo dar respuestas a la cantidad de ciudadanos que piden turno para hisoparse, en sostener e incluso aumentar el ritmo de la campaña de vacunación y ofrecer seguimiento médico a quienes tienen síntomas y están preocupados por las demoras en la atención.
La positividad subió al 57% en una semana cuando para el 30 de diciembre se ubicaba en el 25%.
Para la OMS si pasa el 10% es señal de que la situación se puede ir de control y esto implica, básicamente, la chance de que por algún lado colapse el sistema de salud.
Los casos activos que eran 3.590 una semana atrás hoy son 13.702. En el informe hay además dos datos alarmantes: la razón de casos subió del 6,31 al 11, 31 en la última semana.
El otro parámetro epidemiológico que siempre se tiene en cuenta es la incidencia de casos que esta vez pegó un salto brutal: de 408 a 1574. Vale tener en cuenta que a principio de 2021 cuando fue superior a 150 se tomaron medidas de restricción de circulación.
Si bien por entonces las terapias y salas generales estaban ocupadas y hoy, hasta el momento, eso cambió gracias a las vacunas, el aumento no deja de ser sorpresivo.
La velocidad con que se contagia Omicrón es llamativa y los médicos y científicos reconocen que no esperaban semejante nivel de circulación en el mundo.