El municipio y el Ministerio de Seguridad provincial repetirán el operativo de control navideño, reforzado con más agentes, durante la madrugada del 1º de enero. El objetivo es evitar la realización de reuniones masivas en el espacio público. La idea de la Secretaría de Control, que trabajará nuevamente codo a codo con las fuerzas policiales de diferentes reparticiones, es enfocar en todos los puntos donde fue necesaria la intervención, para volver a realizar los operativos, y sumar aquellos que se convoquen espontáneamente.
El área que dirige Carolina Labayrú hará un refuerzo de personal, que pasarán de 120 a 150 inspectores entre Guardia Urbana Municipal, Control Urbano, Inspección, Tránsito y Fiscalización del Transporte.
La policía aportará 250 efectivos de distintos cuerpos, como el Grupo de Acción Táctica, perros, caballos, patrulleros y motorizados. Además de insistir con el mismo esquema exitoso, ya que no se produjeron conflictos en los desalojos, se tomaron algunos puntos según la experiencia y el patrullaje del 25 de diciembre que no habían sido tenidos en cuenta porque fueron convocados a último momento, para llevar a cabo una tarea de prevención.
Para ello se emplazará una presencia preventiva en los lugares donde hubo intentos de reuniones que fueron interrumpidos, como en la plaza Buratovich, y Arijón y Oribe. En esta zona hubo una fiesta clandestina importante, en la que participaron más de 200 personas, que fue detectada por patrullajes y desalojada por personal de la Secretaría y la Policía de Acción Táctica. También se destinará personal de modo disuasivo en lugares de convocatoria que se dan en redes sociales: Pedro Tuella y Avellaneda, Italia y Míster Ross, y Moreno y Garay. Sin embargo, la atención central estará en Río Mio y La Florida, donde nuevamente habrá personal de forma anticipada que evitará que se junten jóvenes a festejar.
“No estará permitida ninguna forma de masividad, ya que no hay ninguna autorización ni se va a otorgar. No está permitida la convocatoria espontánea ni las fiestas callejeras. La línea es que no se va a dejar realizar nada de esto en ninguna de sus formas, por lo que para evitarse un dolor de cabeza, recomendamos que no se autoconvoquen”, dijo tajante Labayru. La estrategia será de puntos fijos, patrullajes y atender las denuncias de vecinos que ingresen tanto al 147 como al 911. Ante convocatorias masivas y conflictividad en el desalojo, se consultará con el fiscal de turno que está en condiciones de iniciar causas penales.
El objetivo de la funcionaria es lograr la misma imagen de la madrugada del 25 de diciembre, en la cual hubo un clima de respeto por la norma sin grandes convocatorias, y cuando comenzaron a suceder se pudo disuadir sin ningún tipo de conflicto.
“Queremos evitar la masividad, que es lo que permite que el virus se haga más fuerte. Creo que los jóvenes entendieron y no hubo juntadas, así como tampoco tuvimos reportes de fiestas masivas clandestinas en hogares”, aclaró. La mayoría de esos festejos se mudaron a localidades vecinas como Ibarlucea, Soldini o Roldán. Sí hubo denuncias por ruidos molestos, pero se solucionaron yendo al lugar y pidiendo a los dueños de casa que bajen la música.
La secretaria de Control destacó la colaboración con la policía: “Tenemos una mesa de seguridad en la que llevamos los planes y los puntos que vamos a tomar, en conjunto o solos, y la coordinación es muy buena”, subrayó.
Ayer hubo una reunión en la que se definió trabajar de la misma forma: “Fue muy aceitado y el resultado nos dejó muy satisfechos. No quiero dejar de agradecer al rosarino, porque el comportamiento fue bueno”, apuntó Labayru.
Los controles de alcoholemia también dieron muestra de ello: de 150 solo 5 dieron positivo y se remitieron al corralón. Gran cantidad de tests arrojaron 0 gramo de alcohol en sangre, evidenciando la buena conducta de los choferes.
El aporte de la policía
Unos 250 efectivos de la policía de Santa Fe trabajarán en conjunto con el personal municipal durante la madrugada del 1º de enero para disuadir los festejos callejeros. La intención del Ministerio de Seguridad es que al menos 50 sea personal superior, para que lidere a los agentes subalternos. La fuerza aportará 70 móviles, 30 motos y 6 caballos a los operativos de seguridad.
“El objetivo es ser duros con el cumplimiento del decreto, hacer cumplir la ley para cuidar la vida. La policía va a disuadir, para decirle a la gente que no tiene que estar en los espacios públicos”, dijo Alberto Mongia, subsecretario de Prevención y Control Urbano de la provincia.
La idea es llegar con autoridad, pero sin violencia, un método que en líneas generales para el funcionario dio “muy buenos resultados” el 25 de diciembre. “No podemos pretender que los policías sean filósofos, pero tampoco hombres de la caverna. La conciencia hay que construirla, pero hay que tener la muñeca en el oficio para no pasarse de la raya. El Estado en este momento debe garantizar que nos cuidemos mutuamente”, indicó Mongia.
A los efectivos se les sumarán agentes de control de la Municipalidad que liderarán operativos que abarcarán presencia territorial en los espacios públicos y test de alcoholemia. Los principales recursos se volcarán en los sectores e donde se junta más gente, aunque advirtieron que no descuidarán otras áreas de la ciudad.
Si bien se trabaja en coincidencia con autoridades del municipio local, eso no quita que la fuerza realice otros operativos de carácter aleatorios para poder cubrir lugares donde el gobierno local no puede llegar, en especial porque el personal municipal no puede realizar detenciones. También se trabajará con fuerzas federales, en número a confirmar.
Reunión con comerciantes
Comerciantes del centro mantendrán hoy una reunión con el subsecretario de Prevención y Control Urbano de la provincia, Alberto Mongia, para evaluar el desarrollo del operativo Felices Fiestas. La Asociación Casco Histórico lo invitó a realizar una evaluación general del operativo que se está llevando a cabo en el centro, orientado a prevenir situaciones de delito y de orden público, con el objetivo de mantener la paz y armonía para las fiestas. La idea es recorrer luego la zona céntrica y entablar conversaciones con comerciantes para relevar sus impresiones de primera mano sobre el desarrollo del dispositivo.