La Ciudad

Nilda de Siemienczuk cumplió 90 años y confiesa cuáles son sus platos preferidos y los que no

Un repaso por la vida y las recetas de la ecónoma de mayor éxito televisivo y editorial culinario de Rosario

Lunes 12 de Julio de 2021

La relación que los espectadores han tejido con las estrellas de la TV queda resumida en apelaciones de cercanía. Marcelo, Mirtha, Susana y Moria forman parte de una constelación de nombres sin apellidos que por estas Pampas quizás se circunscriba a uno solo. ¿Julio César? ¿Orlando Silvio? No. Nilda. Porque el tiempo lo ha convertido en icónico.

Nombrar a Nilda de Siemienczuk es sinónimo de cocina, de manjares, de miles de televidentes y lectores tratando de imitar a la más representativa de las ecónomas de la región, y de recuerdos imborrables atados a la tele, a la radio y a sus publicaciones, incluido el Diario La Capital. Nilda cumplió el domingo 90 años y contar parte de su historia es también bosquejar la de la ciudad, brindarle un merecido homenaje, y volver a sentir, como en un ensueño de recetas e ingredientes, los placeres de sus platos.

La familia de Nilda es del sur de la provincia de Buenos Aires. Su bisabuelo era un cacique de la zona de Necochea y allí nació su abuelo, Amaro Gómez, quien escapó de la Conquista del Desierto a fines del siglo XIX para recalar en el barrio porteño de Palermo atraído por los caballos del hipódromo. Se convirtió luego en un afamado jockey. En la localidad santafesina de Álvarez conoció a su esposa, Rosa Caracelli.

Amaro y Rosa fueron padre y madre de Ramón Julián Gómez, quien se casó con María Luisa Raimondi. Afincados en Rosario, el 11 de julio de 1931 nació Nilda Yolanda Gómez. Junto a un hermano, vivió su infancia y primera juventud en la casa de Balcarce 2977, luego fue a una escuela de Montevideo al 1900, y al Liceo de Señoritas Rivadavia de bulevar Oroño al 1100.

Primeras preparaciones

Quiso luego estudiar obstetricia, pero su padre se negó pues debía movilizarse sola, en tranvía y de noche. Se anotó más tarde en la Universidad Popular de la Mujer donde se dictaban capacitaciones para el hogar como corte y confección, cocina y manualidades. Nilda empezó cocina, pero no le gustó porque no aprendió mucho. Quizás porque a su padre le gustaba mucho “comer bien, comer de forma preparada”, y ese entrenamiento, que había comenzado a los 12 años con fogones a carbón, la había provisto de vastos conocimientos culinarios. Fue junto a él que también se convirtió en una gran bailarina de tango y milonga.

A los 23 años Nilda se casó con Oscar Siemienczuk, sin saber que la contracción de apellidos utilizada en la época sería en el futuro una firma indeleble para la televisión y el mercado editorial. Se fueron a vivir a calle Maipú donde criaron a sus tres hijos: Ingrid, Guillermo y Astrid.

Debut en la tele

Cuando las cuentas se complicaron decidieron migrar a Mar del Plata, donde los recibió un primo. En La Feliz, Nilda haría en 1964 su debut en televisión en un programa del Canal 8 de Mar del Plata.

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Nilda en Canal 5 en el programa "Tertulia hogareña" junto a su conductora Aurelia Fabián / Fotografías y Estampas del Rosario Antiguo.

De regreso a Rosario, Nilda fue una de las pioneras de la televisión rosarina. Sus primeros consejos de cocina y repostería los brindó tanto por Canal 5 como por Canal 3. Sus primeros micros de cocina arrancaron el 15 de septiembre de 1966 en “Tertulia hogareña”, el primer programa de la TV local para la mujer conducido por Beba Gallardo con el nombre artístico de Aurelia Fabián. Fue también la ecónoma de “Polillas en el desván”, el primer envío femenino de Canal 3 desde 1967. Eran tiempos de gran precariedad técnica y Nilda cuenta que para evitar ruidos externos algunos programas se grababan a las 4 de la mañana.

Los micros “Cocinando con la Señora de Siemienczuk”, auspiciados por diferentes marcas y productos, se emitieron por 41 años hasta 2007.

Como ocurre con las estrellas, Nilda fue tentada por la televisión porteña. “Utilísima” era un programa de altos índices de audiencia (luego un canal llevará el mismo nombre) y allí desplegó sus conocimientos en dos programas. Confesó más tarde que no era lo de ella porque siempre prefirió trabajar sola.

El éxito editorial

O mejor, con su familia. Su hija Astrid fue durante muchos años su productora y asistente, y su marido Oscar se ocupó del trabajo editorial. A tracción del programa, en 1972 salió a la calle “Cocinando con la Señora de Siemienczuk”, un libro de recetas auspiciado por Cotar, Cooperativa de Tamberos de Rosario Limitada que en tres días agotó la primera edición de tres mil ejemplares. Ese año, en la Exposición Rural del parque Independencia se vendieron diez mil libros.

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Dos de sus libros, de 1972 y 1977, con los que conquistó corazones y estómagos / Fotografías y Estampas del Rosario Antiguo - Mercado libre.

Son de 1977 “Cocina internacional”, luego del primero de sus cuatro viajes a Europa, y de 1980 “Cocina para freezer”, un claro ejemplo de la actualidad y renovación de sus propuestas culinarias.

La señora de Siemienczuk se convirtió así en uno de los mayores éxitos editoriales de la historia de la región que suma en su haber la friolera de 100 mil ejemplares.

Popularidad y homenaje

Ganado el respeto y la fama necesarias a fuerza de horas y horas en la cocina, en 1984 abrió su propia escuela que llegó a albergar 172 aprendices.

Además de la televisión y del mercado de libros, Nilda publicó también semanalmente sus secretos en el Diario La Capital, y trabajó durante añísimos en la radiofonía rosarina. Su cadencia y su amable voz fueron guía para las y los escuchas interesados en hacer gastronomía de LT8 y LT3. Trabajó en la radio hasta 2011.

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El 14 de abril de 2011 el Concejo declaró a Nilda ecónoma distinguida de Rosario / Archivo Diario La Capital.

Ese mismo año el Concejo Municipal declaró a la señora Nilda Yolanda Gómez de Siemienczuk ecónoma distinguida de la ciudad de Rosario. En un emotivo acto, recibió su diploma el 14 de abril.

Palabra mayor

Su voz es inconfundible. Entre recuerdos y pareceres, el teléfono parece recitar una receta, de esas que hacen agua la boca. Nilda está en su casa y se apura a aclarar: “Quiero que pongas que no estoy retirada, sólo estoy dedicándome a mi familia”. Suerte la de sus integrantes, al tener a la maestra culinaria más famosa de la región en la cocina. “No he dejado de trabajar, pero por reclamo de mi familia lo hago en mi casa”, afirma. Nilda no ha sido vacunada contra el Covid-19 pues padece problemas alérgicos, así que todos los cuidados caseros son pocos.

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En 2012 Nilda le abrió las puertas de su casa a La Capital. En la pared, un suplemento del diario con su foto / Silvina Salinas - Diario La Capital.

Son casi 50 años de trabajo y si parece que ese tiempo fue en detrimento de su hogar, Nilda aclara: “Usar el apellido de casada fue una forma de que mi esposo estuviera presente en todo lo que hacía. Fue mi manera de mostrarle mi afecto y compartir con mi familia lo que hacía”.

Cuenta que muchos famosos le pidieron recetas, clases y hasta que les haga una comida en su nombre, “me veían por ejemplo deshuesar un pavo y no lo podían creer”, y que su interés siempre estuvo en “integrar a todas las mujeres, casadas o jóvenes que querían aprender”, enseñándoles no sólo espectaculares y originales recetas, sino que “cocinar para la familia es un acto de amor”.

La pregunta se cae de madura. ¿Quién le enseñó a cocinar? “Aprendí de mi abuela italiana y de mi madre” y rápidamente recuerda un episodio que la enternece: “Presenté el primer libro en el teatro El Círculo. Estaba repleto hasta arriba. Y en un momento me doy cuenta que en la primera fila estaba sentada mi mamá. Se había ido sola a pedir las entradas y yo no lo sabía. La hice subir al escenario y fue un momento muy feliz en mi vida”.

Lo mejor y no tanto

Entre tantas recetas y manjares, ¿cuáles son sus preferidas y cuáles no? Nilda no tiene dudas: su “masa de hojaldre, con sus pliegues y reposos” es la mejor de muchos kilómetros a la redonda. También se luce con “el verdadero risotto que me enseñó mi abuela” y con “las ensaimadas que me enseñó a hacer mi mamá”.

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La cocina de Nilda, un lugar casi mágico de donde salieron cientos de manjares / Silvina Salinas - Diario La Capital.

Es su hija Astrid quien devela el secreto mejor guardado: a Nilda no le gusta hacer ni comer milanesas. Es ella también la que rescata la imagen de la ecónoma. “Mi mamá fue una persona muy profesional, exquisita, muy pulcra. Le prestó siempre mucha atención a su presentación personal” y enumera el maquillaje, la ropa, el peinado, las manos. “Su presencia como señora del hogar no dejaba de resaltar sus atributos”, sostiene Astrid y concluye: “Siempre fue una señora muy sexy”.

Nilda Yolanda Gómez de Siemienzcuk es y será la más popular ecónoma de la región, una profesional de la cocina, uno de los más grandes éxitos editoriales de la ciudad y una estrella de la televisión y los medios de Rosario. Y ayer compartió su cumpleaños 90 con su marido, su hijo e hijas, sus nietos y bisnietos. Y seguramente, por añadidura, con todos los que alguna vez se pusieron el delantal, encararon sus recetas y pretendieron imitarla. Imposible, ¿no?

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