Con la idea de transformar la imagen de la costanera central para el verano, la Intendencia resolvió dar por terminada la licitación de los bares que desde hace casi tres décadas funcionaban en la zona del parque España. La semana pasada resolvió la adjudicación del local de Quillagua a una sociedad que propuso instalar una franquicia de una pizzería popular. En los próximos días se resolverá el futuro de los otros dos bares de la zona: Quita Pena y el Charladero.
Los tres comercios funcionan en el amplio espacio verde que se extiende entre las barrancas del Paraná y avenida del Huerto, a lo largo de casi cien metros, aproximadamente entre la prolongación de las calles Entre Ríos y Corrientes. Una zona privilegiada, con un amplio balcón al río y gran llegada de gente, sobre todo en verano.
La licitación para gerenciar estos locales se lanzó a mediados de diciembre del año pasado y el jueves de la semana pasada el intendente, Pablo Javkin, firmó el decreto para adjudicar la primera de las tres unidades de negocio. Esta semana se esperan novedades sobre el destino de los otras dos, que tendrán el mismo concesionario.
bar quitapena.jpg
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
"La idea es avanzar con los pasos administrativos y que se pueda llegar al verano con la renovación de estos espacios", señaló el coordinador del gabinete municipal, Rogelio Biazzi. La nueva concesión de los locales no sólo incluye la puesta en valor de los edificios, sino también mejoras en los espacios circundantes, como la habilitación de baños públicos, por ejemplo.
Lo que viene
El jueves pasado, el intendente firmó el decreto que adjudica la concesión del bar Quillagua a la sociedad anónima Conte Pub, integrada por Martín y Franco Ridolfo, hermanos con una amplia experiencia en el manejo de franquicias gastronómicas como Negroni y Johny B. Good.
Los empresarios presentaron la propuesta de montar en el local de Entre Ríos y el río una pizzería popular bajo la marca "¡Hola mi vida!", nacida en Córdoba y expandida hacia once provincias, Uruguay y Chile. Además de la puesta en valor del local actual, los empresarios ofrecieron un canon de 651.810 pesos mensuales.
bar el charladero.jpg
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Según destacó Biazzi, la comisión evaluadora de la licitación consideró la novedad de la propuesta. "No existe ese tipo de oferta gastronómica en toda la costa", explicó y resaltó la experiencia del grupo empresario.
También puso de relieve el proyecto edilicio, que incluye una reforma integral del edificio y la renovación de las instalaciones, el mobiliario y los espacios afectados al uso público, como los sanitarios.
El plan de los funcionarios municipales es avanzar en las próximas semanas con los trámites administrativos y la toma de posesión del espacio para que las obras puedan comenzar lo antes posible. De acuerdo a la oferta, el plazo para completar los trabajos es de seis meses, con lo cual si todo sale bien se llegaría a inaugurar el lugar antes de que termine el verano.
bar quillagua.jpg
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Tal como publicó oportunamente La Capital, los sobres de la licitación para concesionar los tres espacios gastronómicos de la costa central se abrieron en septiembre pasado. Además de Conte Pub, a la invitación respondieron otros dos oferentes: una Unión Transitoria (UT) conformada por Blodorn, Beretta, Nazor y Bertotto (dos de los cuales ya manejan un bar en la zona) y Canela Fina SRL (titular de tres sucursales en el centro de la ciudad).
Conte Pub SA presentó su oferta para instalar una pizzería, pagando un canon mensual de $651.810. La UT propuso en resto bar de nombre sudestada y ofreció un alquiler de $710.000, en tanto Canela Fina proyectó una nueva sucursal de su marca, con un canon que ascendió a $508.625.
Leer más: Dura disputa para quedarse con bares de la costanera central
Más novedades
Adjudicado Quillagua, resta la definición del grupo que explotará los bares El Charladero y Quita Pena. A la licitación se presentaron dos de los tres oferentes que respondieron a la convocatoria para administrar el comercio junto al río: Conte Pub SA y la UT de Blodorn, Beretta, Nazor y Bertotto.
La principal diferencia de las ofertas no radicó tanto en el canon (la primera ofreció $600.119, mientras que la segunda $630.000), sino en los diseños comerciales.
En el caso de la sociedad integrada por los hermanos Ridolfo, la propuesta fue convertir El Charladero en una "parrilla gaucha", a través de Juan Bautista, una marca con fuerte presencia en Buenos Aires. Para Quita Pena, la idea es transformarlo en un wine bar.
La UT de Blodorn, Beretta, Nazor y Bertotto pretende trabajar los dos bares actuales bajo un único concepto: Kuara Bar. El diferencial de la propuesta está en la apuesta a la comida saludable, ya que el actual Quita Pena se transformaría en una "estación saludable".
Larga data
La regularización de los tres espacios gastronómicos de la costa central tiene detrás una larga historia. Las gestiones municipales respecto a estos bares se remontan hasta la década de 1990, cuando los terrenos pertenecían a los Ferrocarriles Argentinos, que concesionó su uso a la firma Coyde SA. Cuando el ex intendente Hermes Binner profundizó su política de apertura al río, el predio se transfirió y el municipio rubricó un convenio para que el privado devolviera el sitio en marzo de 2010.
Sin embargo, los plazos del convenio no se cumplieron y durante la segunda gestión de Miguel Lifschitz se inició una disputa legal que tuvo su corolario hacia 2020, cuando la Intendencia logró un entendimiento definitivo con las firmas Entre Ríos 2 SA y Doc SRL (que explotaban el lugar en acuerdo con Coyde SA) para la regularización de la situación de los comercios.
Finalmente, el año pasado se pudo avanzar en un nuevo proceso licitatorio para adjudicar la administración de estos espacios. Ahora, la apuesta pasa por cortar las cintas antes de que se vaya el verano.