La ciudad

Los abrazos sin contacto llegaron a un geriátrico de Rosario

Una casa de residencia de la tercera edad inauguró en la ciudad la cortina con mangas plásticas para que los huéspedes puedan recibir a sus familiares en forma presencial

Martes 23 de Junio de 2020

Por primera vez en Rosario se utilizó en un geriátrico el sistema de abrazos presenciales sin contacto a través de mangas plásticas, dispositivo que permite concretar una añorada actitud afectiva entre las personas de la tercera edad hospedadas con sus familiares directos, que ya fue implementado en otros países y también en Buenos Aires.

El pionero en el uso de esta modalidad fue el Centro Bio Club de España al 1500, método que permitió el primer contacto entre residentes con los integrantes de su burbuja social después de tres meses de aislamiento, garantizando así todas las medidas sanitarias preventivas impuestas en el contexto de la pandemia de coronavirus.

Visitante y residente están separados por una cortina plástica con mangas de ambos lados para que puedan plasmar el indispensable abrazo, una necesidad afectiva postergada desde hace noventa días para los huéspedes de los geriátricos.

Sin dudas que el aislamiento social impuesto por la Covid-19 y que ubica a los adultos mayores en una situación de mayor vulnerabilidad, impidió las visitas familiares a lo largo de todo este tiempo, razón por la cual el poder concretar estos abrazos sin contacto representan un trascendente hecho para los residentes.

Uno de los antecedentes más recientes en la aplicación de este recurso remite a Tandil, donde Anahi Soulié, la dueña del hogar Reminiscencias, contó que "lo saqué de internet, miré unos geriátricos en España que lo tenían y nos pusimos en campaña. Lo estudiamos bien, estuvimos dos días mirando que no entrara aire. Sabemos que estéticamente no es lindo, pero queríamos tenerlo y a nuestros abuelos les encantó, están fascinados. Se levantan con ganas, se preparan, se pintan, se peinan porque van a venir sus hijos a verlos. Fue una manera de devolverles algo de lo mucho que nos dieron",contó con orgullo Anahí Soulié.

Buen recurso.
En mayo el método fue implementado por un geriátrico de Tandil

En mayo el método fue implementado por un geriátrico de Tandil

Y así lo vivió hoy en Rosario Nilda, de 93 años, quien pudo reencontrarse con su hija María Angelina.

Desde el Centro Bio Club especificaron que para la implementación de la modalidad también debieron presentar ante el ministerio de Salud de Santa Fe un protocolo médico, el que fue aprobado, y que establece la posibilidad de realizar dos visitas diarias de media hora cada una.

Este primer encuentro entre Nilda y su hija fue un hecho muy emotivo no sólo para ellas sino también para los integrantes del personal del centro de residencia.

En declaraciones a Radio 2, la hija de Nilda, que el próximo lunes cumplirá 94 años, contó que "fue una emoción muy grande después de casi tres meses de no poder verla personalmente, sólo por videollamada. El lunes cumple 94 años y me dijo que este fue el mejor regalo que podía recibir. No me quería dejar ir, me tenía agarrada de la campera y no me soltaba", relató María Angelina.

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