El intendente Miguel Lifschitz decidió hoy no darle demasiada importancia a los datos del Indec que
colocan a Rosario con la desocupación más alta del país. "No le daría trascendencia a ese dato
porque siempre hemos mantenido esa condición, desde hace cuatro años tenemos los índices más altos,
lo sustancial es que la tendencia viene en baja, la ciudad genera muchos puestos de trabajo, la
tendencia es postitiva y la realidad económica también", aseguró.
En declaraciones a los medios Lifschitz además anunció la aprobación del Rosario Hábitat que
resolverá el problema de 7.500 familias, "es una segunda parte con una inversión de 110 millones de
dólares, son 25.000 las familias que viven en asentamientos, casi una tercera parte de la
población". Al mismo tiempo afirmó que se está culminando con la primera etapa del Rosario Hábitat
"se ha prolongado un poco más de lo que estaba previsto la intervención en los asentamientos
existentes pero estamos culminando".
Con respecto al aumento del boleto urbano el intendente dijo: "La tarifa es nada más que para
equilibrar las cargas en función de los incrementos que ya se produjeron, lamentablemente aumentar
es lo más antipático que puede haber, pero conozco bien el transporte y se que cuando los costos y
las tarifas se desfasan repercute en la calidad del servicio, se caen las inversiones y el
perjudicado termina siendo el usuario del transporte que son los sectores de menores recursos".
Finalmente se mostró optimista por la llegada del gobierno socialista a la provincia aunque
indicó que en lo inmediato no va a haber ningún tipo de solución en lo económico. "Seguramente va a
haber un cambio de actitud del gobierno provincial, de mayor diálogo, mayor apertura y después con
el tiempo esperamos trabajar mucho mejor en la administración de los recursos del plan federal".























