La ciudad

"El tránsito genera más muertes que una guerra"

Lo aseguró el jefe de los fiscales de Sevilla (España), quien participará hoy en Rosario del Foro Iberoamericano de Justicia Vial.

Miércoles 18 de Septiembre de 2019

En Argentina, entre los años 2000 y 2015 hubo más de 67 mil personas fallecidas en siniestros viales. En la guerra de Irak, las bajas no llegaron a 10 mil. “Eso no es normal, el tránsito genera seis veces más muertos que una guerra”, reflexiona Luis Carlos Rodríguez León, fiscal coordinador de Sevilla (España), después de repasar las estadísticas de las defunciones por accidentes de este tipo, que consideró “una verdadera epidemia” que debe enfrentarse con “programas educativos, mayores controles y sanciones”.

   Rodríguez León es uno de los invitados al Segundo Foro Iberoamericano de Justicia Vial que se desarrolla en la Biblioteca Argentina, organizado por Compromiso Vial y Conduciendo a Conciencia, y la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial.

   El funcionario español participará hoy de una mesa donde se abordarán las experiencias en la instalación y funcionamiento de las fiscalías especializadas en tránsito, una iniciativa que para las asociaciones de familiares de víctimas permite priorizar las causas y unificar los criterios de investigación, entre otros puntos.

   La implementación en España de estas unidades de seguridad vial tiene ya doce años y son parte de una estrategia que, aseguran, permitió reducir las 6 mil muertes al año que se producían por siniestros viales en 2000, a las 1.800 que se registraron el año pasado. “Eso se ha conseguido con leyes, con controles y con educación, porque pensar que sólo con educación se puede solucionar un problema de tal magnitud, es demagógico”, advirtió Rodríguez León.

   La última reforma del Código Penal español ubicó a las infracciones de tránsito como delitos viales. “Tenemos una ley que cubre todas las posibilidades de lo que realmente ocurre en la calle. Si hay competencias ilegales, exceso de velocidad o conductores alcoholizados o bajo el efecto de drogas, eso tiene que estar recogido en la norma. Entonces, con una ley correcta, después tenemos que dar a la policía la capacitación y los medios necesarios para investigar, radares, detectores de alcohol y drogas y equipos de investigación especialmente preparados, porque es una problemática muy concreta”, destaca.

   —En Argentina existe todo un debate sobre las sanciones que se aplican para los homicidios viales ¿Qué penas existen en España?

   —Hay tres tipos de penas que hacen que la más grave de ellas se aplique menos, porque no suele llegarse a esta situación. El código establece tres tipos de penas: trabajos en beneficio de la comunidad, multas económicas y prisión. Los jueces podemos optar por cualquiera de ellas, pero siguiendo un criterio racional, primero apelamos a los cursos de reeducación vial; al que ya ha cometido algún delito contra la seguridad vial se le otorgan penas de multa, porque está claro que la educación sola no revierte conductas. Y al que tiene más de dos o tres condenas, le puede caber pena de prisión, porque ya está demostrado que todo lo anterior que hemos hecho con él tampoco ha funcionado.

   —¿Los jueces penales no intervienen sólo en cuestiones como lesiones u homicidios viales?

   —Es que en materia de tráfico la cuestión está en si se persigue sólo cuando se produce el resultado o antes. Y España ha optado por establecer un sistema de anticipar la intervención de la administración de justicia antes de que se produzca el resultado, creando los llamados delitos de riesgo donde lo que se castiga es la conducta. Si además, esa conducta de riesgo produce un resultado, la pena es mayor; pero la conducta que pone en peligro la vida de los demás ya es objeto de sanción, porque pensamos que anticipando las barreras de protección evitamos los resultados. Y ese es nuestro objetivo.

   —¿La Justicia actúa en forma preventiva?

   —Es que tenemos que anticipar las barreras de prevención. No podemos esperar el resultado, porque el resultado siempre es dañoso. No se trata de castigar por castigar, sino de castigar en función de la conducta desarrollada y del resultado producido.

   —¿Qué beneficios tienen las fiscalías especializadas?

   —Hay una cuestión básica, no sólo en materia de seguridad vial o tránsito, sino también en otros temas. Actualmente la problemática del delito es mucho más compleja que la de hace diez años. Y si estamos creando fiscalías especializadas en delitos anticorrupción, delitos económicos, de trata de personas, de violencia de género, ¿cómo no vamos a crear una de seguridad vial, cuando tenemos un índice de muertos mayor que cualquier otra materia delictiva?.

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