La Ciudad

El drama del hombre que dio positivo y sufrió la muerte de tres familiares

Se contagió de coronavirus, denunció que no lo atendieron adecuadamente y debiño soportar el fallecimiento en cadena de su padre, su abuela y una tía.

Miércoles 09 de Septiembre de 2020

El drama de Damián Maña, que primero se contagió de Covid-19 y posteriormente sufrió el fallecimiento en cadena de tres familiares por la misma enfermedad, es un síntoma alarmante de estos tiempos. El joven denunció la asistencia tardía del 0-800 provincial para detectarle el virus y que, a partir de esa situación, tampoco se realizó un seguimiento de sus contactos estrechos. En poco más de 20 días murieron su padre, su abuela y una tía por coronavirus. La Fiscalía intervino de oficio para determinar qué seguimiento médico se hizo en el caso.╠

Damián tiene 39 años y trabaja hace años con sus hermanos y su padre en un negocio familiar. Para mantener la actividad a flote cumplió de manera casi obsesiva con todos los protocolos durante la restricciones impuestas a partir de la pandemia del Covid-19.

En los primeros días de agosto el hombre comenzó con algunos síntomas de fiebre y malestar corporal que lo pusieron en alerta. Se comunicó con el 0-800-555-6549 dispuesto por el gobierno provincial para monitorear los casos sospechosos de coronavirus. Pero la respuesta no fue la más adecuada, según contó a La Capital.

“No sabemos cómo, porque fuimos muy cuidadosos, pero el virus llegó igual”, advirtió Damián, sin alarmar, pero poniendo en situación el comportamiento de la enfermedad. “Empecé con síntomas el domingo 2 de agosto y decidí no ir a trabajar. Me quedé en mi casa aislado. El lunes a la noche tenía fiebre, el miércoles igual, entonces decidí llamar al 0-800”, recordó.

En ese momento comenzó un derrotero tortuoso. “Los operadores me pidieron mis datos y los de toda mi familia. Les dije que tenía fiebre, dolores corporales y falta de olfato. Me dijeron que me pasarían con un médico, pero esperé 50 minutos y nadie me atendió. Antes me habían alertado de que si se cortaba, ellos me iban a llamar, y me quedé tranquilo”. En ese momento decidió interponer una denuncia en Fiscalía ante la falla de atención.

Pasaron 24 horas y Damián nunca recibió esa llamada: “Seguía con fiebre y preocupado porque entendía que debían hacerme el hisopado urgente. Cuando volví a llamar, me preguntaron mi nombre, y me dijeron que no estaba registrado, cuando el día anterior había estado 17 minutos pasándole mis datos al operador”.

Pero otra vez estuvo casi una hora esperando del otro lado de línea. “No me atendió nadie. Ya estaba desesperado porque seguía con fiebre; uno no sabe qué podía pasar. El viernes volví a llamar y de nuevo estuve en espera. Colgué y al rato me llamó una médica, y me informó que me iban a hisopar, pero que el resultado tardaría de 5 a 10 días”.

Muy alarmado y con temor porque seguía con síntomas y de a ratos le faltaba el aire, dedujo que si esperaba más, su salud podía empeorar. "¿Y si me daba una neumonía y me moría en mi casa?", se preguntó. Tras varios días, decidió entonces acudir por su medios al Hospital Roque Sáenz Peña”.

“Me atendieron muy bien en la guardia, analizaron que estaba mal y decidieron hisoparme. Me informaron que el resultado estaría en 48 o 72 horas y me indicaron que me aislara. Recién en ese momento empezaron a llamarme de Epidemiología de la provincia para ver cómo seguía”, explicó Damián.

El lunes 10 de agosto llamó al hospital y le confirmaron que había dado positivo de Covid. Y que lo llamarían del 0800 para hacerle un seguimiento y el hisopado a toda su familia. “Nunca llamaron de la provincia, estuve casi 15 días con fiebre y no me vio ni un médico”, resaltó Damián. Es que después se encendieron otras luces de alarma que precedieron un verdadero drama.

Recordó que una hermana y un hermano, que trabajan con él, en esos días también tuvieron síntomas y, ante el riesgo, decidieron hisoparse por sus propios medios. Si bien dieron dieron positivo, transitaron la enfermedad sin complicaciones.

Damián no puede asegurar si hubo nexo epidemiológico de su caso con su abuela, su padre, y una tía que es vecina, todos contagiados de coronavirus y que debieron realizarse los estudios por voluntad propia. Pero a la luz de su denuncia, tampoco las autoridades sanitarias se encargaron de monitorearlo.

“No puede ser que nadie haya abordado esta situación y sólo hicieron llamadas. Mientras tanto se contagió todo un grupo familiar”, se indignó el hombre, casado y con dos hijos de 15 y 22 años. El más grande de sus hijos también dio positivo junto a su novia. Pero lo peor estaba por llegar.

Su abuela, Leonor Dandeu, de 88 años, fue internada grave. Vivía delante de la casa de los padres de Damián, y entre su mamá y una tía se encargaban de cuidarla. El contacto era frecuente y estrecho, pero no sabían en ese momento que el virus estaba dando vueltas imperceptible.

Leonor no soportó y falleció el 20 de agosto. Tenía comorbilidades y se agravó su salud con una neumonía. Antes de morir le hicieron los análisis y dio positivo de Covid. En medio del dolor, no pasaron dos días que cayó internado el papá de Damián. Miguel Maña, de 69 años, tenía complicaciones cardíacas pero era un hombre activo y no paraba de trabajar.

A Miguel lo trasladaron al sanatorio Rosendo García y sus hijos ya no lo pudieron ver más por protocolo. “Desde que entró al sanatorio no lo vimos más. Muy triste todo. El domingo le pusieron un respirador, que no sabemos si era el que correspondía, y lo dejaron en una sala común. Con sus antecedentes debía estar en terapia intensiva”, relató el hijo.

El lunes 24 de agosto le avisaron a uno de los hermanos de Damián que Miguel había fallecido por una falla multiorgánica que derivó en un infarto. Un golpe durísimo. Damián y sus hermanos obviamente decidieron estar cerca de la madre. Pero a ese dolor le faltaba otro cimbronazo.

“Estábamos en la casa de mi vieja. En un momento se acerca mi tío, que vive al lado, y no avisa que había fallecido mi tía, la hermana de mi mamá”, contó con una voz de resignación.

La inesperada tercera víctima de la familia fue Margarita Kindebalux, de 64 años, quien murió en el Hospital Español. No presentaba patologías previas, y también había dado positivo de coronavirus. Pudo haberse contagiado de su propia madre cuando la cuidaba, o de otros familiares. No se pudo determinar.

Un drama, una tormenta invisible que en pocos días arrasó una familia y se llevó la vida de tres personas. “No queremos perjudicar a nadie y apelamos a que todo el mundo se cuide. Pero vamos a mantener la denuncia porque esto no puede pasar. Debe haber mucha gente en la misma situación que corre riesgo de morir en su casa sin recibir atención adecuada”, lamentó Damián.

Informes

La denuncia que hizo Damián Maña en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) ingresó a Fiscalía el 3 de agosto. En la presentación indicó que ante los síntomas posiblemente compatibles con Covid-19 intentó comunicarse con el 0800 de atención provincial, pero no tuvo respuestas. Según indicaron a este diario desde Fiscalía, en ese momento se solicitó la intervención a los efectores de salud que se cumpliera la atención médica, y se ofició al Area de Salud Provincial y al Sies para que detallara la situación.

Siempre de acuerdo a la información que brinda el MPA, el Sies se presentó en el domicilio de calle Julio Marc al 2700 (donde vive Damián) para que “se realizara el hisopado y examen médico correspondiente”. La situación fue monitoreada por la Fiscalía en contacto con el abogado del Damián.

Sin embargo, según narró el denunciante, después de varios días sin respuestas tuvo que recurrir por sus propios medios al Hospital Roque Sáenz Peña para que le hicieran el hisopado.

Igualmente, a partir de la trascendencia pública que tomó el caso, la Fiscalía solicitará información de la actuación médica en relación a los fallecimientos de los familiares de Damián, que se dieron con posterioridad a la denuncia. De hallarse elementos, se abrirá una investigación penal.

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