Desinversión durante los últimos cuatro años, falta de mantenimiento, subejecución de presupuestos, fallas en la gestión, obras paralizadas y obras ni siquiera comenzadas son las situaciones que el Ministerio de Educación de la provincia enumera a la hora de explicar las causas que hace que en Rosario haya por lo menos una veintena de escuelas que "no se puede dar clases". Así lo aseguró a La Capital la nueva secretaria de Gestión Territorial Educativa de Ministerio, Daiana Gallo Ambrosis, que en este mes de gestión relevó las condiciones de los edificios escolares para determinar las urgencias que quedan al 24 de febrero para el inicio del ciclo lectivo.
"Establecimos un plan para garantizar condiciones mínimas que es lo que se puede hacer por el tiempo que tenemos para el inicio de clases, lo que no significa que sea lo óptimo", señaló la funcionaria que estableció como prioridad las impermeabilizaciones y los sanitarios, que en muchas escuelas están fuera de servicio.
Amsafé Rosario ya había alertado "situaciones graves" en por lo menos 15 edificios de la ciudad, sobre todo en escuelas secundarias. Incluso muchas de ellas son instituciones populosas, por encima de los 500 y hasta 700 estudiantes, donde no sólo los sanitarios están clausurados y faltan espacios, sino donde además esas condiciones no permiten la asistencia diaria de los chicos a clases, sino que lo hacen en forma alternativa dos o tres veces por semana.
Esas situaciones fueron confirmadas por la responsable de Gestión Territorial de Ministerio, que justamente además de las condiciones edilicias, señaló que otra de las urgencias es garantizar que los alumnos "puedan sostener sus trayectorias todos los días yendo a la escuela".
Diagnóstico "alarmante"
A la hora de explicar por qué el Ministerio de Educación atraviesa esta emergencia con por lo menos 20 edificios escolares de la ciudad a poco más de un mes del inicio de las clases, en esto que la funcionaria definió como un diagnóstico "alarmante", Gallo Ambrosis se refirió sobre todo a una serie de déficits de gestión del gobierno de Omar Perotti en la gobernación.
La funcionaria no sólo dijo que "una una desinversión durante los cuatro años que hizo que en las escuelas no se se hicieran los trabajos necesarios, como aulas y refacciones", sino que además habló de "falta de mantenimiento mínimo, lo que provocó un fuerte deterioro en los edificios por el uso intensivo que tienen muchos de ellos, donde además de funcionar una primaria, también lo hace una secundaria y una escuela para adultos".
El sistema santafesino es extenso. De hecho, en números gruesos, hay más de 3 mil edificios escolares en toda Santa Fe que albergan a más de 5 mil instituciones. Sin embargo, recalcó por población y uso, por estos días Rosario es la que por estos días atraviesas las peores condiciones, admitió.
A las malas condiciones estructurales, se suma admitió Gallo Ambrosis algo que Amsafé venía señalando que es la falta de espacios. "En algunos casos por los mismos problemas de techos y baños, las escuelas tuvieron salir de esos espacios y al tener menos lugar los chicos terminaron el 2023 con clases rotativas, lo que hizo que no estuvieran garantizadas las trayectorias escolanes de lunes a viernes", detalló.
Ese es el caso de la Escuela Nº392, en la zona sur de la ciudad, donde los estudiantes concurren al Polo Tecnológico dos veces a la semana, mientras que los otros tres días las clases se dan "virtualmente", mientras se avanza con las obras necesarias. "Son más de diez las escuelas con esas condiciones, donde los chicos rotan y donde pese al gran esfuerzo y trabajo de los equipos directivos, docentes y auxiliares, es difícil sostener a los adolescentes".
Condiciones mínimas
"En el inicio vamos a trabajar para tener condiciones mínimas, aunque no estemos óptimos y para eso agrupamos los problemas más severos: filtraciones en techos e impermeabilizaciones, así como núcleos sanitarios, y un segundo grupo de edificios que son los que tienen falta de lugar", detalló.
En algunos casos, como las escuelas que continúan abriendo durante el verano para atender las necesidades de comedor de los alumnos, los trabajos deberán coordinarse con esas tareas que para nada pueden suspenderse.
Gallo Ambrosis no ocultó su "preocupación" y dejó en claro que "tener obras paradas durante año, obras donde hay carteles sin un ladrillo o las paredes sin techos, no es sólo cuestión de plata, sino de gestión".
En el mediano plazo, la funcionaria no dejó de lado el contexto nacional y señaló que a nivel provincial se está revisando el Fondo de Asistencia de Necesidades Inmediatas que "en un contexto inflacionario como el actual debemos lograr que sea más dinámico".
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SI bien anticipó una "fuerte inversión" en el área, no dio detalles y ató esas decisiones no sólo al proceso inflacionario, sino además "a la recaudación". Así y todo, señaló que "ya se trabaja en una restructuración del área de infraestructura para que todos los profesionales puedan estar atendiendo a las escuelas y a tareas de mantenimiento porque entendemos que mucho de lo que sucede se puede evitar con mantenimiento continuo y sostenido".
Protocolo de emergencias
Otra estrategia adoptada por el Ministerio de Educación fue la puesta en marcha del Protocolo de Acción Frente a Hechos Delictivos y de Vandalismo, situaciones que no sólo sobrecargan a directivos y docentes, sino que además hacen muchas veces a las condiciones en las que están los edificios y, más aún, en verano cuando están deshabitados y son fácilmente blanco de robos.
Un caso testigo de esa situación es la Escuela Nº1226, donde se están realizando tareas en techos y baños, y mientras eso se llevaba adelante sufrieron el robo de todos los cables y la caja de luz de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
"Ante el hecho, establecimos que deben avisar al 911 para que quede registrado en la incidencia, deben elaborar un acta y elevarla rápidamente para que seamos los funcionarios los que hagamos las denuncia y rápidamente conozcamos las necesidades de la escuela", detalló la secretaria.
"El objetivo es que además directivos no tengan que hacer la denuncia en centros de denuncia o en la comisaría, sino que seamos los equipos territoriales los que ocupemos esa función", Gallo Ambrosis, e indicó que el detalle del procedimiento ya fue enviado a las escuelas, a los supervisores y está establecido para las todas las delegaciones.