El gran peligro de los incendios es que las llamas avancen hacia las casas donde viven los isleños. Esto estuvo muy cerca de derrumbar varios hogares frente a Rosario, pero los bomberos pudieron detener las llamas a tiempo. Sin embargo, los que comandan el operativo temen que el fuego se propague hacia el sur y llegue a la zona de San Nicolás, Baradero y Tigre en Buenos Aires, donde la densidad de población que vive a la vera del Paraná es muy grande. Allí, las llamas podrían provocar una tragedia. Por eso es clave detener las quemas frente a Rosario.























