En medio del paro lanzado por los docentes de las universidades públicas nacionales, que en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tiene un alto acatamiento, los gremios hicieron públicas las grillas con los salarios que los profesores reciben a fin de mes. La escala varía según el cargo, la dedicación y la antigüedad, pero el 65 % de la planta docente de las facultades rosarinas apenas cobra 250 mil pesos por mes.
El número apenas llega a cubrir una quinta parte de la canasta básica total medida por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) para un hogar de cuatro integrantes, estimada en $ 1.397.672. Y se encuentra a 70 mil pesos de la línea de indigencia, de acuerdo al cálculo de las necesidades vitales de una persona adulta realizado por la Usina de Datos de la UNR.
De acuerdo a la grilla de marzo publicada por los sindicatos, el salario de los jefes de trabajo práctico de dedicación simple (JTP), valuado en bruto (sin descuentos), es de $ 312.696,06. Aún así, no es el más bajo de la escala salarial de los profesores universitarios. En el caso de los auxiliares simples es de $ 261.230,59 y para los auxiliares de segunda, $ 208.987,82. Sin contar los incrementos por antigüedad.
Para los docentes de dedicación semi exclusiva los sueldos brutos van de $ 522.470,45 a $ 933.502,06 y para los profesores de dedicación exclusiva, de $ 1.044.944,00 a 1.867.000,99.
Sin embargo, el 65 % de los cargos docentes de la Universidad Nacional de Rosario son de jefe de trabajos prácticos de dedicación simple, según estimaciones del gremio que representa a los docentes (Coad).
Para acceder a una jefatura de trabajos prácticos, hay que contar con un título de grado y cumplir con una dedicación de diez horas semanales que se dividen entre dar clases, corregir evaluaciones, preparar actividades, cumplir con horas de consulta para los alumnos y atender cuestiones administrativas.
Según las facultades, los JTP pueden estar al frente de comisiones de entre 25 y más de 50 alumnos. En Ciencias Médicas, por ejemplo, son un poco más. En los cursos de primer año el rango promedio va de los 50 a los 90 alumnos por cada jefe de trabajos prácticos.
Una crisis que se agrava
Para Federico Gayoso, secretario general de la Coad, el bajo nivel de los salarios docentes es uno de los factores que explican por qué la crisis del sistema universitario se sigue agravando, pese a que desde octubre del año pasado la ley de financiamiento se encuentra en vigencia, aunque sin aplicación.
De acuerdo a la norma, que retrotrae el poder adquisitivo de los salarios a diciembre de 2023, el atraso salarial alcanza al 55 %. "Esto es para mantener el nivel de salario que la docencia tenía cuando (el presidente) Javier Milei llegó al gobierno. Para tener el mismo poder adquisitivo que en 2015, el aumento debería ser del 104 %", aclara Gayoso.
Las consecuencias del atraso salarial, advierte, se sienten en las aulas. Hay docentes que presentan su renuncia, porque lo que ganan ya no les alcanza ni para cubrir los costos de transporte, otros tienen varios empleos en la docencia, se llenan de alumnos particulares o inician emprendimientos de los más diversos: desde trabajar para aplicaciones, hasta vender comida.
"Deberíamos tener un sistema universitario robusto con docentes que puedan vivir dignamente de sus salarios, que planifiquen el año tranquilo, lean, se capaciten, investiguen y no que estén pensando si se van a pasar a la segunda o tercera marca de fideos", ironiza el secretario general de Coad.
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Paro y clases públicas
Este martes los docentes de la UNR cumplieron con el segundo día de una huelga que se extenderá hasta el viernes próximo. Es la primera semana de un plan de lucha que incluye otros dos paros de semana completa, el 30 de marzo y el 27 de abril. Según estiman desde el gremio el nivel de acatamiento es "muy alto"; tanto en las facultades como en las escuelas medias universitarias, los profesores suspendieron sus actividades presenciales y tampoco cumplen con clases o consultas virtuales.
El gremio de los profesores se sumó a la carpa de la resistencia que numerosos gremios y agrupaciones de jubilados montaron en la plaza San Martín "en defensa del trabajo, la salud y la educación". Durante tres días, en ese espacio, habrá charlas, paneles y propuestas artísticas.
Los estudiantes también se sumaron al reclamo. Desde la Federación Universitaria Argentina (Fua) reclamaron el inmediato cumplimento de la ley de financiamiento universitario. Y en las facultades rosarina hubo actividades para visibilizar el conflicto.
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Una ley "ignorada"
En el centro del conflicto universitario se encuentra la falta de aplicación de la ley de financiamiento que "es sistemáticamente ignorada por el gobierno de Milei", cuestionó Gayoso.
El Congreso nacional aprobó por primera vez la ley que fija pisos de inversión para el nivel superior en 2024, pero el gobierno nacional la veto. El año siguiente, el proyecto elaborado por los rectores de las universidades nacionales volvió al Congreso y logró sortear las discusiones en ambas cámaras. En esa ocasión, el presidente la vetó y después la Legislatura revirtió el veto.
Actualmente, la ley está vigente pero no se está cumpliendo. En diciembre, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), con el respaldo de más de 40 universidades públicas, presentó una acción de amparo reclamando por la implementación de la ley.
En diciembre de 2025 el juez federal Enrique Cormick dictó una medida cautelar mediante la cual suspendió el decreto del Ejecutivo que promulgaba la ley pero suspendía su aplicación hasta que el Congreso indicara las fuentes de financiamiento.
En febrero de 2026 el Gobierno apeló esta medida y días después presentó al Congreso un nuevo proyecto de ley que es rechazado por la comunidad universitaria.