La foto era elocuente y alertaba de un posible problema: el gobernador Maximiliano Pullaro exhibiendo un antiguo tramo de caño de hierro corroído y frágil de agua al presentar el plan de renovación de la red de Aguas Santafesinas. Este viernes los cien años de esos caños jugaron una mala pasada, se rompió un tramo clave y causó un día sin servicio.
El malhumor por la falta de agua de los usuarios fue entendible, pero las explicaciones son más profundas que responder a una queja por un eventual corte del suministro. Sobre todo porque la situación tiene un marco político.
El mismo comienza con el anuncio de un plan para cambiar 100 kilómetros de la red, sobre todo en Rosario. Para ello se implementará en la zona céntrica de la ciudad un sistema de cracking que implica no realizar la zanja para enterrar el caño, sino que se inserta un cursor que, mientras ingresa al caño antiguo, lo rompe y va colocando la nueva cañería. La provincia lo enmarcó en un hecho histórico después de años "sin gestión".
Agua y la contratista
La contratista que ganó la licitación, una UTE de las firmas Pose y Tecma con sede en La Plata, estaba trabajando y cuando terminaba tocó un caño maestro, de cien años también, se rompió y generó que en cuestión de minutos se inundara la cuadra.
La presidenta de Aguas Santafesinas SA, Renata Ghilotti, descartó algún tipo de impericia de la contratista producto de que en la licitación tuviese la oferta más baja frente a firmas locales como se sugirió desde algún sector. “Lo que sucedió es que el caño figuraba más arriba de lo que realmente estaba. Son caños de hace 100 años y no coincide muchas veces la planimetría”, explicó.
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Renata Ghilotti, actual presidenta de Aguas Santafesinas
“Tecma que hizo una UTE con Pose tiene experiencia. La técnica que se está usando se usó hace 30 años, con los franceses ya la hacía, y nunca más se quiso cambiar la red”, dijo en “Todos en La Ocho” de LT8.
Por otro lado, en el oficialismo agregaron que Tecma es especialista en el método cracking y que incluso trabajó para Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA), y que los cuestionamientos tienen otro tipo de intenciones. “Seguramente se tocaron intereses cuando llegamos a Aguas”, soltaron.
Ghilotti dijo algo similar en La Ocho: “Cuando asumió el gobernador Pullaro, las empresas de servicios estaban en un estado catastrófico. En Assa el 90 por ciento de los costos operativo de Aguas lo ponía el gobierno provincial, no dejaron ni un repuesto para arreglar una bomba”.