“Muchas veces se minimiza una lesión tumoral, que puede ser benigna o maligna, porque es similar a un trauma o un lipoma”, destacó con precisión el cirujano especialista en ortopedia oncológica, Gastón Chiesa (matrícula 18.073). “Si uno toma el caso desde el inicio, puede tener en cuenta todos los factores y se pueden evitar posibles complicaciones para un posterior tratamiento. Lo que se aconseja es que estos casos puntuales sean tratados por un grupo interdisciplinario que se especializa en oncología”, destacó el médico, quen ejerce en Rosario “con chicos y adultos”.
_¿Los tamaños difieren mucho?
_Hay casos que sí, y otros donde hay tumores de partes blandas que son menores a una pelotita de golf. De hecho, según los protocolos internacionales, oscilan en los cinco centímetros. Por medio de imágenes y luego de evaluar el caso mediante un equipo interdisciplinario, cuando tienen menos de esa longitud se decide realizar una resección. Si es mayor, se hace una biopsia para evaluar el diagnóstico y definir cómo se continuará el tratamiento.
_¿Cómo saber cuándo se está en presencia de un tumor óseo?
_En ese caso puntual muchas veces se manifiesta mediante el dolor. Otras son mediante hallazgos a través de estudios por imágenes luego de sufrir un golpe. En ese caso también se trabaja en equipo, se define hacer una biopsia y después ver cómo seguir con el tratamiento.
chiesa2.jpg
"Lo que hay que diferenciar principalmente es si se trata de un tumor de partes blandas o de un tumor óseo", explicó Chiesa.
Virginia Benedetto
_¿Cuáles son entonces los pasos a seguir una vez que se detecta si un tumor es benigno o maligno?
_El primer paso es realizar una biopsia, que genera además una estadificación donde se le pide al paciente tomografías de tórax, abdomen y pelvis, entre otros, para visualizar si es una lesión única o hay lesiones a distancia. Una vez que están los resultados, se charla con el equipo de trabajo multidisciplinario y posteriormente se siguen diversos protocolos de tratamientos.
_¿Cuál es la incidencia a nivel mundial de los tumores malignos en pediatría?
_Recientemente se realizó un informe en Estados Unidos donde se indica que hay un incremento en tumores malignos. Tienen un promedio de un millón 200 mil casos por año, de los cuales 700 mil tienen potencial como para generar algún tipo de metástasis a distancia.
_¿Entonces es frecuente que un tumor sea maligno?
_Normalmente son casos pocos frecuentes, pero en la cantidad de la población representa un número significativo.
_¿En Argentina se incrementaron los casos en los últimos tiempos?
_Sí.
_¿Hay algunas provincias que tienen más casos que otras?
_Así es. Hay indicadores que marcan que ciertas localidades de la provincia de Santa Fe como de Buenos Aires evidenciaron durante la última década un mayor índice de casos.
_¿Hay un orden establecido en cuanto a que primero hay que hacer quimioterapia y luego operar, o cada caso tiene su protocolo?
Muchas veces se inicia el tratamiento con quimioterapia y luego se hace la cirugía. Y en otros tumores, primero se realiza la operación y después el tratamiento sistémico. Cada paciente es distinto a otro, por eso antes de iniciar un proceso hay que evaluar con los estudios en la mano entre todo el equipo los pasos a seguir.
¿Qué sucede cuando un padre se enfrenta a médicos que intentan operar al chico sin antes haber realizado una punción ni tener un resultado preciso?
Nosotros recibimos muchos de esos casos. A veces sucede que se operan ciertas cosas porque se tiene un diagnóstico, y cuando se hace la cirugía termina siendo un resultado distinto a lo esperable. Ahí es donde hay que hacer algún tipo de tratamiento oncológico. Muchas veces se minimiza una lesión tumoral porque es muy pequeña debido a que es similar a un trauma o un lipoma.
¿Cuál es el consejo para un padre ante un trauma con presencia de algún tipo de dolor o hinchazón similar a un golpe?
Lo que uno aconseja, porque así lo indica la Asociación Argentina de Ortopedia Oncológica a nivel internacional, es que estos casos sean tratados por un grupo interdisciplinario que se especializa en oncología. Incluso es muy importante que la biopsia la realice el equipo que posteriormente tratará al paciente.
¿La biopsia es sencilla o más compleja de lo imaginado?
Conceptualmente es compleja, a pesar de su sencillez para realizarla. Se deben tener muchos factores en cuenta a la hora de realizarla como el trayecto, ya que esa será la vía de abordaje para una posterior cirugía. Por eso es aconsejable que el paciente haga la consulta con todos los estudios previos realizados en mano, así el equipo comienza a tratar el caso desde cero.
¿Eso marca que una detección temprana mediante un especialista en oncología pediátrica con su oportuno diagnóstico mejora el pronóstico del niño?
Por supuesto, lo mejora muchísimo. Si uno toma el caso desde el inicio puede tener en cuenta todos los factores y se pueden evitar posibles complicaciones para un posterior tratamiento. Lo ideal es tratarlo desde la hora cero.
¿Cuál es el rol de la familia una vez que se detectó que su hijo tiene un tumor y debe someterse a un tratamiento invasivo?
Es esencial, fundamental. Si hablamos de un adulto es como que entiende de lo que está tratando, es decir, de la dificultad del caso. Pero cuando hablamos de niños es mucho más relevante el aporte de la familia, de los padres sobre todo. Porque en muchos casos, los chicos no entienden la gravedad. Y es lógico que así sea. Su preocupación mayor es que no podrán jugar al fútbol o hacer otro deporte porque tienen que hacer un tratamiento. A eso se le suma la posible vergüenza y otros factores. Considero que el aporte de los papás es muy importante, sea para apoyarlos como para explicarles que este proceso, si todo va bien, es sólo un tiempo.
chiesa3.jpg
"El aporte de los papás es muy importante, sea para apoyarlos como para explicarles que este proceso, si todo va bien, es sólo un tiempo.", deslizó Chiesa.
¿Es consciente de que cuando un padre recibe como resultado a un estudio la palabra cáncer, no solo es chocante sino paralizante?
Sí, y es comprensible que así sea porque es una palabra chocante debido a que nadie está preparado para escucharla. Uno nunca espera que su hijo tenga que pasar por esa situación. Aunque no le tendría miedo. En este caso, siempre uso una frase. No hay que preocuparse sino ocuparse. Creo que eso ayuda a buscar las distintas variables que hay para darle batalla a esto. Por eso, es muy importante el apoyo psicológico para el niño como para los padres una vez recibido el diagnóstico. Eso ayuda a transitar el proceso. Los resultados y estadísticas así lo indican además.
¿Se aconseja decirles la verdad al chico desde el primer momento?
Por supuesto. Por eso es muy importante que los padres charlen sobre este tema con sus hijos desde el inicio. Es significante explicarle los pro y contra de este tratamiento. Es decir, cómo será el ciclo que deberán atravesar, porque es un trabajo difícil y largo. Por eso trato de que los adultos entiendan que será un camino largo, pero que vamos a transitarlo en conjunto. No están, ni estarán solos.
¿Cuál es el efecto que busca en los chicos cuando les explica lo que tienen y cuáles serán los pasos a seguir?
En primer lugar, siempre trato de ir con la verdad. Los chicos son muchos más inteligentes que nosotros, los adultos. Lo asimilan de otra manera. Hay que explicarles las cosas como son. Lo que busco es generar un vínculo con ellos y ganarme su confianza. Soy de interactuar con ellos. Considero que es muy importante decirles la verdad. Si tengo que operar a un paciente de la pierna, le diré que por un par de meses no podrá caminar. No puedo mentirle y comentar que no podrá hacer nada por unos días. Necesito además que ellos comprendan dentro de todo lo que están haciendo, porque eso beneficiará la recuperación. Mi forma es llegar a ellos con confianza.
¿Sabe que esa anarquía profesional genera un vínculo paciente-médico que no todos los libretos de la medicina aconsejan?
Es mi forma de ser. Trato de generar eso, es decir, otro tipo de vínculo, porque hablamos de pacientes de muy corta edad. Considero que en esta especialidad, la faz humana es fundamental. Al menos es lo que creo y siento. Y así seguiré.
¿Cómo debe ser la alimentación en un chico que pasó o está realizando un tratamiento oncológico?
El punto de vista nutricional es fundamental. Tal es así que tenemos una nutricionista que se encarga esencialmente de la parte oncológica, que trata con el paciente desde la hora cero. Y los beneficios son muchos.