Una jueza porteña en lo Contravencional increpó, insultó y discriminó a dos empleadas de la Dirección de Tránsito para que no le cobraran el acarreo de su auto, llevado al corralón porque lo había dejado mal estacionado en el centro de la Capital Federal. Todo el escándalo que protagonizó quedó filmado y grabado. Ahora deberá hacer frente a una denuncia penal y un pedido de juicio político.
La magistrada, Rosa Parrilli, consideró ayer que no tiene que “pedir nada de disculpas” a las agentes que procuraron cobrarle una infracción. Por su parte, el gobierno porteño ratificó el pedido de juicio político contra la magistrada, promovido por el Ministerio de Justicia, mientras el jefe comunal Mauricio Macri felicitó a las empleadas por su “educación y cumplimiento de su trabajo” frente a la agresión verbal de la magistrada.
Parrilli es titular del Juzgado Contravencional Nº 28 de la ciudad de Buenos Aires
“Yo no tengo que pedir nada de disculpas”, enfatizó Parrilli y agregó: “Si tengo que rendir algún tipo de cuentas, se las tengo que dar a las autoridades con competencia para pedírmelas”.
“No sé lo que pasó y no sé lo que dije”, sostuvo la jueza, para admitir luego que tiene “miles de multas que pagar”.
Sin embargo, de inmediato, Parrilli se desdijo: “Yo no digo que tengo muchas multas”, mientras trascendía que la magistrada tiene 29 infracciones, entre éstas faltas graves como pasar un semáforo en rojo.
































