ARA San Juan

Un mes de la desaparición del submarino: marchas en Mar del Plata y Buenos Aires

Familiares de los tripulantes se repartieron en dos escenarios: la base naval de donde partió el navío y Plaza de Mayo. Protesta a las autoridades

Sábado 16 de Diciembre de 2017

A un mes de la desaparición del submarino argentino ARA "San Juan", los familiares de sus 44 tripulantes rogaron a la Armada y al gobierno que se prosiga la búsqueda de la nave y que se investiguen las causas del hecho.

En Mar del Plata, apostadero habitual de la nave situado a 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, familias y allegados recorrieron varios kilómetros entre la base naval de esa ciudad y la Catedral al grito de "búsqueda y rescate", portando banderas argentinas y carteles con los rostros de los tripulantes desaparecidos desde el 15 de noviembre. Antes de partir, dejaron prendidas 44 velas.

En Buenos Aires, medio centenar de personas se reunieron en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno.

"Ya casi no hay partes, ni novedades. Estamos pidiendo que esto se revierta", dijo a los periodistas Luis Tagliapietra, padre de Alejandro, uno de los submarinistas del ARA "San Juan", e impulsor de la convocatoria en la Capital Federal. "A mí en los personal hace 15 días que no me informan nada. No dicen nada, nada distinto... Parecería que no los quieren encontrar".

"Esta no es la actitud de que un marino no deja atrás nunca a otro marino. Los están abandonando", enfatizó.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana y operativo desde los años 80 desapareció el 15 de noviembre en aguas del Atlántico sur cuando navegaba desde Ushuaia, en el extremo austral de nuestro país, hacia su base en Mar del Plata, tras participar de un ejercicio de adiestramiento.

El submarino informó el 15 de noviembre que había sufrido una avería a raíz de la entrada de agua a las baterías a través del snorkel pero que el incidente había sido resuelto. Horas después de ese reporte, se registró una explosión donde se había perdido contacto con la nave.

Pese a que la Armada ha descartado la supervivencia de los tripulantes y anunció que no realizará tareas de rescate y solo se abocará a la localización de la nave, allegados de los submarinistas quieren recuperar los cuerpos con o sin vida.

Las familias temen que la Marina y los países que colaboran en el rastrillaje del fondo marino con instrumentos de última generación, como Rusia y Estados Unidos, abandonen la búsqueda, y proponen que los buques pesqueros también se sumen a las tareas de localización.

"En estos treinta días de esfuerzo ininterrumpido, se investigaron veintisiete contactos en el lecho marino sin resultado positivo, correspondiendo éstos a pesqueros hundidos, formaciones rocosas y desniveles del fondo", dijo la Armada en un comunicado.

La fuerza destacó que ha contado con el asesoramiento de las marinas "que poseen la mayor experiencia en esta operación de máxima complejidad sin precedentes en la historia naval mundial".

Tagliapietra y otros familiares querellantes en la causa judicial abierta para investigar el hecho creen que la Armada ocultó información sobre lo ocurrido. Varios se reunieron recientemente con diputados oficialistas y opositores para pedir que se abra una comisión investigadora.

Acuciada por las críticas recibidas en los últimos días, la Marina abrió su propia pesquisa interna.

"Puede no quedar nada"

El rescatista oceánico norteamericano Tom Dettweiler, convertido en leyenda por haber encontrado el Titanic, dijo que "un evento implosivo es uno de los eventos más poderosos que se pueden imaginar", y graficó: "El acero de cuatro pulgadas de espesor puede estrujarse como papel. El cuerpo humano no sobrevive a este tipo de evento. Y el intercambio de agua y fauna oceánica aceleran la descomposición y no dejan rastros. Puede no quedar nada".

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