El patriarca latino de Jerusalén, Michel Sabbah, aprovechó ayer su última homilía del Domingo de Resurrección como líder católico de Tierra Santa para exigir el fin de la espiral de violencia en Medio Oriente.

El patriarca latino de Jerusalén, Michel Sabbah, aprovechó ayer su última homilía del Domingo de Resurrección como líder católico de Tierra Santa para exigir el fin de la espiral de violencia en Medio Oriente.
"Los recientes sucesos de las últimas semanas, Gaza, el asesino en la escuela religiosa judía en Jerusalén, los jóvenes muertos en Belén, no son más que repeticiones estériles de los sucesos de los años pasados. Y no pararemos de repetir que no se puede conseguir seguridad infligiendo inseguridad a otros", afirmó Sabbah en la basílica del Santo Sepulcro, repleta de peregrinos de todo el mundo.
Sabbah, quien describió a la región como "un lugar de sangre, odio, prisioneros, gente muerta, casas demolidas y ocupación e inseguridad continuas", consideró además que "las órdenes dadas a otros para salir y matar no son una vía para recobrar vida o legitimar derechos".
Michel Sabbah, el primer palestino en la sede episcopal jerosolimitana y un fuerte crítico de la ocupación israelí, cumplió 75 años y alcanzó con ello la edad a la que los obispos deben presentar su renuncia al Papa.
La basílica del Santo Sepulcro está construida sobre el lugar en el que fue crucificado y sepultado Jesús, y también donde resucitó al tercer día de su muerte.



